.

.
Anidando en el porche

lunes, 13 de abril de 2009

14º Día Internacional de conciencia sobre el ruido






      No más ruido

      A propósito del 14º Día Internacional de Conciencia sobre el Ruido


      Doraldina Zeledón Úbeda
      END - 19:46 - 28/04/2009



      “No existe un lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ni hay sitio dónde escuchar cómo se abren las hojas de los árboles en primavera o cómo aletean los insectos. El ruido parece insultar nuestros oídos. Y, después de todo, ¿para qué sirve la vida si el hombre no puede escuchar el grito solitario del chotacabras ni las discusiones nocturnas de las ranas al borde de un estanque? Soy un piel roja y nada entiendo. Nosotros preferimos el suave susurro del viento sobre la superficie de un estanque”.
      Jefe indio Noah Seathl (1854).



      Este 29 de abril es el 14º Día Internacional de Conciencia sobre el Ruido, establecido desde 1996 por la Liga para el Deficiente Auditivo, con sede en Nueva York. No hay fecha específica, se celebra el último miércoles de abril.El ruido está en todas partes, afectando la salud, la tranquilidad, el descanso, la comunicación, la calidad de vida, la economía, la convivencia y los derechos humanos. Esto lo saben muy bien los habitantes del barrio San Cristóbal, donde el ruido de la iglesia “Pozo de Salvación” los tiene condenados a un “pozo de desesperación”, como dicen ellos. Por eso un grupo de vecinos se sumó a la campaña mundial contra el ruido, un mal evitable si las autoridades quisieran.




      Pero recordemos que no sólo los ruidos estridentes son perjudiciales, un nivel sonoro continuo de 35 decibeles puede afectar, al impedir el sueño, o en una biblioteca. Un ruido de fondo de 40 decibeles es demasiado en un aula o en un hospital. A pesar de esto y de que existe bastante información, el tema se sigue ignorando. Una de las razones es porque las ondas sonoras que nos agraden no se ven, como la basura o las columnas de humo. Porque generalmente sus efectos no son inmediatos. Y los médicos parece que no lo valoran como causa de enfermedad. También porque, erróneamente, se le considera producto del desarrollo. Y como pocas personas lo denuncian formalmente, las autoridades no se preocupan mucho. Pero sucede igual que con el agua, contaminamos desde el hogar, la recreación, el trabajo, el comercio, los servicios públicos. Y en este caso, hasta con la oración a gritos o con pólvora.



      ¿Qué podemos hacer hoy y todos los días? Desde el hogar: bajar el volumen a televisores y equipos de sonido, no tirar las puertas ni arrastrar muebles, no gritar. No comprar juguetes ruidosos, que además de perjudicar la salud de los niños, los inducen a la cultura del ruido. Evitar, durante la noche o en la madrugada, actividades que generan ruidos. En fin, respetar el espacio de cada uno y los derechos de los vecinos a la salud, a la tranquilidad y a disfrutar de su vivienda.




      En el trabajo, lo primero debería ser capacitar en el tema del ruido y las leyes laborales que lo abordan. Disminuir el ruido o aislar los equipos. Usar protectores auditivos, cuando no se pueda reducir por otro medio. Debería ser obligatorio no sólo facilitar equipos de protección, también que el trabajador los use.En el transporte, pidamos a los conductores que no piten. Ojalá que los prometidos buses nuevos, no tengan bocinas. Y no sólo los buses, también los taxis van pitando por todos lados. Y que bajen el volumen de su música. Si no lo hacen, bájese. Los vehículos privados también contribuyen, pues sonar la bocina es el deporte nacional. Los conductores deben acostumbrarse a reducir la velocidad, reparar la carrocería. Si llevan carga, amarrarla, para que no suene. Apagar el motor cuando se estacionen. Las cooperativas de transporte deberían capacitar sobre la prevención, control y efectos del ruido. Sería saludable que se comiencen a aplicar las leyes a los transportistas. No he podido entender por qué la Policía no actúa.




      Desde la escuela se debe tomar conciencia del problema. El tema se puede abordar en las clases de lenguaje (periódicos, murales, foros, investigación, redacción, escucha), literatura, física, educación cívica, educación musical, ciencias naturales, derechos humanos, educación para la salud y para el consumidor; cultura de paz, medioambiente. Y reducir el ruido de las bandas musicales.En las universidades, la contaminación acústica, su prevención y control, deberían ser temas de estudios en Derecho, Salud, Arquitectura, Ingeniería, Educación, especialmente en Educación Ambiental. Un postgrado de calidad ambiental o de producción más limpia estaría incompleto sin el tema del ruido. También debería ser materia en medicina forense, en el sistema de justicia. Y en la Academia de Policía; podría ser el inicio de su higiene sonora para que puedan escuchar los bocinazos.




      ¿Qué hacer ante un conflicto por ruido? Abandonar el papel de víctimas y asumir una actitud activa. Dejar de lamentarnos y quedarnos con los brazos cruzados. Primero, tratar de negociar, si no se puede, hay que denunciarlo. Y exigir a las autoridades que cumplan con su función de proteger la salud y el medioambiente.El ruido es local, inmediato. Y cada día aumenta, igual que la temperatura. ¿Por qué esperar que otros denuncien el ruido que trota en mi propio oído? Hay que organizarse en cada barrio. Y actuar ya. Sin violencia, porque el ruido es “violencia acústica” y nosotros queremos convivencia, tranquilidad, paz sonora.doraldinazu@gamil.com Publicado en El Nuevo Diario.




      **********
      Para el Día Internacional de Conciencia sobre el Ruido

      Doraldina Zeledón Úbeda





      El último miércoles de abril se celebra el Día Internacional de Conciencia sobre el Ruido, instaurado por la Liga para el Deficiente Auditivo, en Nueva York. El objetivo es informar y sensibilizar sobre los efectos del ruido en la audición, la salud y la calidad de vida. Dentro de las actividades que la Liga propone para este día, está hacer un minuto de silencio, de 2:15 - 2:16 de la tarde y reflexionar sobe la problemática del ruido.







      En Nicaragua hemos venido sembrando la similla del no-ruido, de la paz sonora, desde el 2001, mediante artículos, comentarios, conferencias, orientaciones, publicaciones, sitios web, participación en programas de radio de radio, etc. Este año se suman habitantes del barrio San Cristóbal.







      Seguramente todos quisiéramos una capital más taranquila, donde se pueda trabajar sin el estrés del ruido; regresar al dulce hogar y tener dulces sueños. Venir de los departamentos y sentir satisfacción por estar en Managua y no desesperación por salir. Porque Managua es bonita por naturaleza, pero la hemos afeado con el desorden territorial y vial, con la basura y el ruido. ¿Por qué no devolver a nuestra capital al menos parte del encanto que sus habitantes añoran? ¿Y en los departamentos, quién no desea que su ciudad sea próspera y bonita, pero tranquila? Los sueños podemos hacerlos realidad.

      No tendremos una ciudad tranquila ya, quizás algunas no la podamos disfrutar, pero queremos creer que algún día habrá amaneceres sin ruidos y noches sin desvelos (al menos a causa del ruido). Que no se continuará afectando la salud impunemente. Poder caminar por la orilla del lago, sobre la prometida costanera que algún día será realidad, y escuchar el sonido del viento y la risa del agua. Ojalá no sea una costanera con encaje de ruidos y de plásticos, sino de olas, espumas, plantas y trinos. Es hoy realmente un día de esperanza, a la luz de nuevas leyes que esperamos se cumplan.

      Los invitamos a celebrar el Día de Conciencia sobre el Ruido. Les recomendamos:

      - A los conductores, no sonar la bocina, especialmente cuando pasen cerca de escuelas, hospitales, centros infantiles y de la tercera edad.
      - A gerentes de discotecas, bares, clubes nocturnos, cines, gimnasios, que se acuerden del acondicionamiento acústico y bajar el volumen.
      - A gerentes de tiendas y supermercados, bajar el volumen a los equipos de sonido.
      - A la publicidad ambulante, bajar el volumen y apagar el sonido cuando se parqueen.
      - A motociclistas, revisar el tubo de escape y apagar la motor cuando se estacionen, especialmente durante la madrugada.
      - A empleadores, asegurar un ambiente laboral saludable, facilitar equipos de protección y emplear tecnología menos ruidosa. Y a los sindicatos, exigirlo.
      - A vendedores de discos compactos y casetes de música, bajar el volumen.







      - En los Hospitales, evitar ruidos que afectan a pacientes y trabajadores.







      - A los jóvenes, a bajar el volumen de sus reproductores de música y utilizarlos menos tiempo.







      - En el hogar, bajar el volumen de los equipos, no tirar las puertas ni arrastrar muebles, no gritar, evitar actividades ruidosas durante la noche, cancelar ventanas contiguas a la propiedad vecina.







      - A todos, cuidar su salud, alejarse de ruidos fuertes, usar protectores auditivos y consultar a su médico.







      - A la Policía, Alcaldías, Ministerio Público, Procuraduría del Medio Ambiente, Poder Judicial, Minsiterio de Salud, escuchar a las personas afectadas por el ruido y cumplir las leyes.







      - A la Administración pública, utilizar las herramientas que le da el Derecho Ambiental para evitar, reducir y controlar la contaminación acústica: ordenamiento territorial, permisos y licencias de funcionamiento, reglamentos de construcción, evaluación de impacto ambiental, supervisones, educación ambiental, etc.







      - A la Procuraduría de Derechos Humanos, integrar en su trabajo los casos de violación de Derechos Humanos por contaminación acústica.







      - A los ministerios de Educación y Medio Ambiente, integrar el tema del ruido en la Educación Ambiental.

      Y todos, disfrutar de sus actividades y derechos, permitiendo que los demás también disfruten. El objetivo no es reprimir sino convivir en paz. Dice nuestra Constitución que los derechos de cada persona están limitados por los derechos de los demás, por la seguridad de todos y por las justas exigencias del bien común.







      (Editado abril 2009).







      Grupo “Solidaridad Ambiental”.
      "El respeto al derecho ajeno es la paz"





      Página Web: Ruido en Nicaragua:
      http://nica42.tripod.com/ruido.htm




      Blog: Nicaragua contra el ruido:
      http://doraldina-contraelruido.blogspot.com/













    • Día Internacional de Conciencia Sobre el Ruido 2003



    /http://www.laprensa.com.ni/archivo/2003/abril/30/opinion/opinion-20030430-02.html













    • A propósito del 10º Día Internacional de lucha contra el ruido



    http://nica42.tripod.com/dia10.htm#a




    Participación social para preservar la salud auditiva

    Doraldina Zeledón Úbeda

    El 7 de abril se celebra el Día Mundial de la Salud, se debería incluir también la salud auditiva, o al menos no generar ruido, como sucede durante algunas celebraciones. La protección del ambiente sonoro saludable debería estar en los planes para prevención de la salud o en los de epidemiología ambiental. Y en los esfuerzos para aumentar las expectativas y calidad de vida. Porque, ¿de qué sirve una vida más prolongada si también las enfermedades se aumentan? O una vejez en silencio, que no pueda escuchar ni la voz de los seres queridos.

    Pero, generalmente, cuando se conmemora una efemérides o se hacen campañas, sobresalen los ruidos estruendosos. Pasó inclusive durante las actividades de “La Hora del Planeta”, el pasado 28 de marzo. “Un estridente bocinazo, protagonizado por los transbordadores del transporte público de Sídney, dio paso este sábado al apagón de la "Hora del Planeta" en la mayor ciudad astraliana.” (http://www.elmostrador.cl/, en Boletín GAL 743).
    Si en todas las ciudades se inició la actividad con bocinazos, se debió proveer al planeta de un casco gigante o de miles de tapones auditivos. Así sucede frecuentemente, porque los efectos del ruido son desconocidos y subvalorados.

    Aquí vemos en las actividades de algunas organizaciones e instituciones, el uso de morteros y grandes parlantes. Y hasta caravanas de vehículos sonando sus bocinas. El ruido es común en las protestas y movilizaciones sindicales, universitarias y de otras organizaciones. Sería interesante que a las personas que manipulan morteros y manejan los equipos de sonido, se les hiciera una audiometría antes y otra después de las actividades. O al menos una vez por año.

    Pero el ruido que está afectando la pérdida de audición, proviene también de actividades recreativas, como en discotecas o conciertos. Y por el uso de equipos musicales personales por tiempo prolongado, como mp3, Ipod. Más que en este caso la fuente de ruido está dentro del propio oído. Y cuando una persona escucha música, ya sea por placer o por aislarse de los sonidos del entorno o de problemas, para poder escucharla, el volumen tiene que ser más fuerte que el del ambiente, y si éste es ruidoso, le sube más. Los más afectados son los jóvenes. Si tuviesen suficiente información a lo mejor serían menos los aficionados a estas actividades y equipos, o buscarían cómo protegerse.

    Para proteger a los trabajadores hay normativas, y desde hace un buen tiempo. El problema es su cumplimiento, pues muchas veces ni los sindicatos ni los propios trabajadores se interesan. Pero no sólo por el ambiente laboral ruidoso o por la edad avanzada se pierde la audición, sino por estas actividades sociales y personales. Ya no es raro escuchar que los jóvenes se están quedando sordos.

    Según la normativa laboral, el máximo nivel sonoro permitido es de 85 decibles, como promedio durante ochos horas de trabajo. Si aumenta, se deben utilizar protectores auditivos o reducir la jornada laboral a la mitad por cada tres decibles que se excedan; lo cual significa que con 91 decibeles lo más que debería permanecer una persona sin protección auditiva, son dos horas. Igual sería, por ejemplo, en una discoteca. La OMS sugiere que no se debería participar en más de cuatro actividades recreativas por año que sobrepasen los 100 decibeles de nivel promedio, en un período de cuatro horas, pues puede haber daño auditivo. El Código Penal de Nicaragua establece que “en las ceremonias, festivales y eventos recreativos, el sonido debe ser por debajo de los ciento diez decibeles.” (Art. 534). No especifica si se refiere al nivel promedio o al nivel máximo de sucesos individuales.

    Carecemos de normativas claras y específicas. Pero la sociedad puede incidir, tanto en quienes perciben el ruido como en quienes lo generan. Si las autoridades competentes no ejercen el control del ruido, las instituciones, empresas, organizaciones, medios de comunicación, podrían contribuir, mediante la educación ambiental y el monitoreo social. Y acatando ellas mismas las leyes.

    Para preservar la audición de los jóvenes y adolescentes se necesita información y sensibilización, pues debido a su gusto por participar en actividades con altos niveles sonoros, es muy difícil que las dejen por sí solos. Los centros educativos pueden contribuir a preservar la salud auditiva. Desde los primeros grados los niños y las niñas pueden ir diferenciando los sonidos saludables y los que enferman. A evitar actividades ruidosas y a no hacer ruido. A detectar y diferenciar los sonidos naturales y característicos de su entorno, que se van perdiendo porque los ruidos de la “civilización” los enmascaran.

    El ruido es un fenómeno social, está en todas partes y nos afecta a todos. Por tanto, como instituciones, grupos o miembros de la sociedad, podemos contribuir a tener un ambiente sonoro saludable y prevenir la pérdida de la audición, con lo cual estaremos preservando la salud auditiva y la salud en general, pues además de causar pérdida de audición y generar zumbidos (tinnitus o acúfenos) o ruidos dentro del propio oído, afecta el sistema circulatorio, digestivo, nervioso, causa molestias, pérdida del equilibrio, dolor de cabeza, insomnio. Afecta la tranquilidad y el derecho al descanso. Genera estrés, uno de los efectos más comunes pero que no siempre se le relaciona con el ruido.

    http://www.elnuevodiario.com.ni/opinion/45771

    Art. 534 Perturbación por ruido - Código Penal

    El Código Penal (2008) derogó la efímera Ley Especial de Delitos contra el Medio Ambiente (2005), por lo que ya no es válido el controversial artículo 9 .
    ******************

    Ley 641- Código Penal de Nicaragua


    LIBRO TERCERO
    DE LAS FALTAS
    TÍTULO II
    FALTAS CONTRA EL ORDEN Y LA TRANQUILIDAD PÚBLICA
    Capítulo II
    Perturbaciones del sosiego público

    Art. 534 Perturbación por ruido

    El que utilizando medios sonoros, electrónicos o acústicos de cualquier naturaleza, tales como altoparlantes, radios, equipos de sonido, alarmas, pitos, maquinarias industriales, plantas o equipos de cualquier naturaleza y propósitos, instrumentos musicales y micrófonos, entre otros, ya sea en la vía pública, en locales, en centros poblacionales, residenciales o viviendas populares o de todo orden, cerca de hospitales, clínicas, escuelas o colegios, oficinas públicas, entre otras; produzcan sonidos a mayores decibeles que los establecidos por la autoridad competente y de las normas y recomendaciones dictadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), y que causen daño a la salud o perturben la tranquilidad y descanso diurno y nocturno de los ciudadanos, será sancionado con diez a treinta días multa, o trabajo en beneficio de la comunidad de diez a treinta jornadas de dos horas diarias, y además de la suspensión, cancelación o clausura de las actividades que generan el ruido o malestar.

    Las actividades tales como campañas evangelísticas masivas realizadas al aire libre en plazas, parques y calles requerirán la autorización correspondiente. Se exceptúan las actividades de las congregaciones religiosas dentro de sus templos, tales como cultos, ayunos congregacionales diurnos y vigilias nocturnas. Así mismo, se exceptúan los que tengan establecidos sistemas de protección acústica que impidan la emisión de sonidos, música o ruidos, hacia fuera de los locales debidamente adecuados para tales fines y que cuenten con la autorización correspondiente y dentro de los horarios permitidos.

    Para efectos de este artículo se considerarán las siguientes escalas de intensidad de sonidos.

    a) Para dormitorios en las viviendas treinta decibeles para el ruido continúo y cuarenta y cinco para sucesos de ruidos únicos. Durante la noche los niveles de sonido exterior no deben exceder de cuarenta y cinco decibeles a un metro de las fachadas de las casas;

    b) En las escuelas, colegios y centros preescolares el nivel de sonido de fondo no debe ser mayor de treinta y cinco decibeles durante las clases;

    c) En los hospitales durante la noche no debe exceder cuarenta decibeles y en el día el valor guía en interiores es de treinta decibeles; y

    d) En las ceremonias, festivales y eventos recreativos el sonido debe ser por debajo de los ciento diez decibeles.

    El decibel es la unidad de medida en una escala logarítmica que sirve para expresar la intensidad de un sonido.



    Capítulo III
    Actos escandalosos en forma pública

    Art. 537 Escándalo público
    Quien cause escándalo o perturbe la tranquilidad de las personas, será sancionado de diez a treinta días multa, o trabajo en beneficio de la comunidad de diez a treinta jornadas de dos horas diarias.


    LIBRO CUARTO
    DISPOSICIONES ADICIONALES, DEROGATORIAS, TRANSITORIAS Y FINALES

    Capítulo II
    Disposiciones derogatorias

    Art. 566 Derogaciones. Se derogan:

    Ley No. 559 “Ley especial de delitos contra el medio ambiente y los recursos naturales”, publicada en La Gaceta No. 225 del 21 de noviembre del 2005.

    Art. 568 Vigencia
    El presente Código, entrará en vigencia sesenta días después de su publicación en La Gaceta, Diario Oficial.

    Dado en la ciudad de Managua, en la Sala de Sesiones de la Asamblea Nacional, a los trece días del mes de noviembre del año dos mil siete.