sábado, 30 de abril de 2011
"Algo que a mí me afecta terriblemente es el ruido". Ernesto Sábato
Dejo aquí un texto sobre el ruido, tomado de "La Resistencia".
"Algo que a mí me afecta terriblemente es el ruido. Hay tardes en que caminamos cuadras y cuadras antes de encontrar un lugar donde tomar un café en paz. Y no es que finalmente encontremos un bar silencioso, sino que nos resignamos a pedir que, por favor, apaguen el televisor, cosa que hacen con toda buena voluntad tratándose de mí, pero me pregunto, ¿cómo hacen las personas que viven en esta cuidad de trece millones de habitantes para encontrar un lugar donde conversar con un amigo?
Esto que les digo nos pasa a todos, y muy especialmente a los verdaderos amantes de la música, ¿o es que se cree que prefieren escucharla mientras todos hablan de otros temas y a los gritos? En todos los cafés hay, o un televisor, o un aparato de música a todo volumen. Si todos se quejaran como yo, enérgicamente, las cosas empezarían a cambiar. Me pregunto si la gente se da cuenta del daño que le hace el ruido, o es que se los ha convencido de lo avanzado que es hablar a los gritos. En muchos departamentos se oye el televisor del vecino, ¿cómo nos respetamos tan poco? ¿Cómo hace el ser humano para soportar el aumento de decibeles en que vive? Las experiencias con animales han demostrado que el alto volumen les daña la memoria primero, luego los enloquece y finalmente los mata. Debo de ser como ellos porque hace tiempo que ando por la calle con tapones para los oídos."
"Algo que a mí me afecta terriblemente es el ruido. Hay tardes en que caminamos cuadras y cuadras antes de encontrar un lugar donde tomar un café en paz. Y no es que finalmente encontremos un bar silencioso, sino que nos resignamos a pedir que, por favor, apaguen el televisor, cosa que hacen con toda buena voluntad tratándose de mí, pero me pregunto, ¿cómo hacen las personas que viven en esta cuidad de trece millones de habitantes para encontrar un lugar donde conversar con un amigo?
Esto que les digo nos pasa a todos, y muy especialmente a los verdaderos amantes de la música, ¿o es que se cree que prefieren escucharla mientras todos hablan de otros temas y a los gritos? En todos los cafés hay, o un televisor, o un aparato de música a todo volumen. Si todos se quejaran como yo, enérgicamente, las cosas empezarían a cambiar. Me pregunto si la gente se da cuenta del daño que le hace el ruido, o es que se los ha convencido de lo avanzado que es hablar a los gritos. En muchos departamentos se oye el televisor del vecino, ¿cómo nos respetamos tan poco? ¿Cómo hace el ser humano para soportar el aumento de decibeles en que vive? Las experiencias con animales han demostrado que el alto volumen les daña la memoria primero, luego los enloquece y finalmente los mata. Debo de ser como ellos porque hace tiempo que ando por la calle con tapones para los oídos."
Algo que a mí me afecta terriblemente es el ruido, Ernesto Sábato
Tomado de La Resistencia.
Hay tardes en que caminamos cuadras y cuadras antes de encontrar un lugar donde tomar un café en paz. Y no es que finalmente encontremos un bar silencioso, sino que nos resignamos a pedir que, por favor, apaguen el televisor, cosa que hacen con toda buena voluntad tratándose de mí, pero me pregunto, ¿cómo hacen las personas que viven en esta cuidad de trece millones de habitantes para encontrar un lugar donde conversar con un amigo?
Esto que les digo nos pasa a todos, y muy especialmente a los verdaderos amantes de la música, ¿o es que se cree que prefieren escucharla mientras todos hablan de otros temas y a los gritos? En todos los cafés hay, o un televisor, o un aparato de música a todo volumen.
Si todos se quejaran como yo, enérgicamente, las cosas empezarían a cambiar. Me pregunto si la gente se da cuenta del daño que le hace el ruido, o es que se los ha convencido de lo avanzado que es hablar a los gritos.
En muchos departamentos se oye el televisor del vecino, ¿cómo nos respetamos tan poco? ¿Cómo hace el ser humano para soportar el aumento de decibeles en que vive? Las experiencias con animales han demostrado que el alto volumen les daña la memoria primero, luego los enloquece y finalmente los mata. Debo de ser como ellos porque hace tiempo que ando por la calle con tapones para los oídos.
Muere el escritor argentino Ernesto Sábato a los 99 años
Por elnuevodiario.com.ni | Internacionales
El escritor Ernesto Sábato, Premio Cervantes de Literatura y uno de los grandes autores argentinos del siglo XX, murió a los 99 años en su residencia de Santos Lugares, en la provincia de Buenos Aires, informó este sábado la familia.
"Se nos fue de noche, es un grande que se va. Hace 15 días tuvo una bronquitis y a la edad de él esto es terrible", señaló su compañera de 30 años y colaboradora personal, Elvira González Fraga, al confirmar el deceso ocurrido a la 01H00 del sábado (04H00 GMT).
"Venía sufriendo hace tres años. De alguna manera se acercaba a los 100 años pero era doloroso de ver", confesó la mujer a Radio Mitre, que lamentó la muerte del autor con quien dijo "nos hemos acompañado como treinta años".
Agregó que "hace mucho tiempo que Sábato estaba mal pero de alguna manera estaba estable, le gustaba mucho la música, le poníamos música para entretenerlo".
Sábato iba a ser homenajeado el domingo en la Feria del Libro por el Instituto Cultural de la provincia de Buenos Aires, a poco de cumplir cien años.
Premio Cervantes de Literatura en 1984, Sábato escribió obras fundamentales para las letras argentinas como "El Túnel", "Sobre héroes y tumbas" y "Abbadón, el exterminador".
"Hay una obra clave de Sábato que es 'Hombres y engranajes', que habla de manera magnífica sobre la relación entre el hombre y la tecnología, algo que está pasando en forma contemporánea", dijo el ministro de Cultura de la ciudad de Buenos Aires, Hernán Lombardi.
El último homenaje se lo tributaron el fallecido ex presidente Néstor Kirchner (2003-2007) y la hoy mandataria y entonces senadora Cristina Fernández de Kirchner, cuando financiaron la creación de un museo y Casa de la Cultura en su honor.
Nacido el 24 de junio de 1911 en la ciudad bonaerense de Rojas, Sábato fue el penúltimo de once hijos y sus biógrafos creen que parte de su atormentada personalidad deviene de haber sido bautizado como su hermano inmediatamente mayor, muerto poco tiempo antes.
En 1984, encabezó a un selecto conjunto de personalidades en la Comisión Nacional por la Desaparición de Personas (Conadep) que publicó el famoso 'Nunca más', con relatos y testimonios de las víctimas y sobrevivientes de la dictadura (1976/83).
"Hemos compartido horas de conversaciones, de lucha cuando integrábamos la Conadep", recordó Graciela Fernández Meijide, ex senadora y miembro de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos (APDH).
"Me apena la muerte de Ernesto Sábato, nos quedan sus libros y el recuerdo de un hombre apasionado por su país", dijo por su parte el canciller Héctor Timerman, a través de la red social Twitter.
"Sábato representa más que literatura. Sin duda, fue el último escritor argentino de verdadera llegada popular como referente cultural. Un tipo de figura que me parece que ha desaparecido en el horizonte actual", dijo María Rosa Lojo, investigadora y escritora quien hizo su tesis de doctorado sobre este autor.
Sábato será velado este sábado en el club Defensores de Santos Lugares, el pueblo de la provincia de Buenos Aires donde vivió durante décadas.
El Nuevo Diario, 30 abril 2011.
El escritor Ernesto Sábato, Premio Cervantes de Literatura y uno de los grandes autores argentinos del siglo XX, murió a los 99 años en su residencia de Santos Lugares, en la provincia de Buenos Aires, informó este sábado la familia.
"Se nos fue de noche, es un grande que se va. Hace 15 días tuvo una bronquitis y a la edad de él esto es terrible", señaló su compañera de 30 años y colaboradora personal, Elvira González Fraga, al confirmar el deceso ocurrido a la 01H00 del sábado (04H00 GMT).
"Venía sufriendo hace tres años. De alguna manera se acercaba a los 100 años pero era doloroso de ver", confesó la mujer a Radio Mitre, que lamentó la muerte del autor con quien dijo "nos hemos acompañado como treinta años".
Agregó que "hace mucho tiempo que Sábato estaba mal pero de alguna manera estaba estable, le gustaba mucho la música, le poníamos música para entretenerlo".
Sábato iba a ser homenajeado el domingo en la Feria del Libro por el Instituto Cultural de la provincia de Buenos Aires, a poco de cumplir cien años.
Premio Cervantes de Literatura en 1984, Sábato escribió obras fundamentales para las letras argentinas como "El Túnel", "Sobre héroes y tumbas" y "Abbadón, el exterminador".
"Hay una obra clave de Sábato que es 'Hombres y engranajes', que habla de manera magnífica sobre la relación entre el hombre y la tecnología, algo que está pasando en forma contemporánea", dijo el ministro de Cultura de la ciudad de Buenos Aires, Hernán Lombardi.
El último homenaje se lo tributaron el fallecido ex presidente Néstor Kirchner (2003-2007) y la hoy mandataria y entonces senadora Cristina Fernández de Kirchner, cuando financiaron la creación de un museo y Casa de la Cultura en su honor.
Nacido el 24 de junio de 1911 en la ciudad bonaerense de Rojas, Sábato fue el penúltimo de once hijos y sus biógrafos creen que parte de su atormentada personalidad deviene de haber sido bautizado como su hermano inmediatamente mayor, muerto poco tiempo antes.
En 1984, encabezó a un selecto conjunto de personalidades en la Comisión Nacional por la Desaparición de Personas (Conadep) que publicó el famoso 'Nunca más', con relatos y testimonios de las víctimas y sobrevivientes de la dictadura (1976/83).
"Hemos compartido horas de conversaciones, de lucha cuando integrábamos la Conadep", recordó Graciela Fernández Meijide, ex senadora y miembro de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos (APDH).
"Me apena la muerte de Ernesto Sábato, nos quedan sus libros y el recuerdo de un hombre apasionado por su país", dijo por su parte el canciller Héctor Timerman, a través de la red social Twitter.
"Sábato representa más que literatura. Sin duda, fue el último escritor argentino de verdadera llegada popular como referente cultural. Un tipo de figura que me parece que ha desaparecido en el horizonte actual", dijo María Rosa Lojo, investigadora y escritora quien hizo su tesis de doctorado sobre este autor.
Sábato será velado este sábado en el club Defensores de Santos Lugares, el pueblo de la provincia de Buenos Aires donde vivió durante décadas.
El Nuevo Diario, 30 abril 2011.
sábado, 23 de abril de 2011
16º Día Internacional de Conciencia sobre el ruido
Doraldina Zeledón Úbeda
Estamos en año de elecciones. Los políticos deberían agregar en sus programas la problemática ambiental, incluido el ruido; pero si por la víspera se saca el día, nos espera una avalancha de altos decibeles. Ahora menos que las alcaldías y delegaciones de gobierno se sumen al Día Internacional de Conciencia sobre el Ruido, que se celebra el último miércoles de abril.
El año del ruido electoral comenzó, increíblemente, con la visita de los altoparlantes a los enfermos de algunos hospitales (END, 26 enero) donde, según la OMS y nuestro Código Penal, el máximo nivel sonoro en las salas debe ser de 30 decibeles. Y no deberían estar en zonas con saturación acústica ni a la orilla de avenidas. Ni permitir publicidad ambulante o estacionaria en sus alrededores.
Le siguió la violencia acústica promoviendo la paz en parques y rotondas. Y el ruido movilizado por las calles. También se sumó la “Fórmula de la Esperanza”, cuando presentó a su candidato a vicepresidente “Entre bombas, cohetes, morteros y banderas rojas…)” (END, 14 marzo). Y han criticado a los universitarios y a otros partidos... Lo peor está por venir, hay que preparar protectores auditivos. ¿Cuántas multas impondrá la Alcaldía de Managua, de acuerdo con su ordenanza de medioambiente?
Aquí eso no tiene importancia, ni siquiera para el Ministerio de Salud, el de medioambiente o educación. Peor cuando se cambian las funciones; y, en vez de educación ambiental y para la salud, se hace propaganda para el partido. Y no es sólo el gobierno central; también desde las alcaldías, mande quien mande. Debería prohibirse a los funcionarios no estar activos en su asociación política mientras ocupan cargos públicos.
Sabemos que es lo contrario. Poco a poco podríamos ir sumando para revertir las cosas. Lo primero es la educación, por eso son necesarias las efemérides ambientales; para hacer conciencia. Y parece que los medios van a la cabeza. Sería interesante que los partidos ese día no usen altoparlantes. ¿Y que tal si se sumaran al minuto de silencio que algunas organizaciones hacen en otros países? Así podrían escuchar, aunque sea un minuto. Y cómo me gustaría que un día al año no hubiese noticias sobre políticos.
Pero no sólo es el ruido electoral. En el hogar, en cada vecindario, en el trabajo, también lo podemos prevenir y controlar. Informarnos sobre sus efectos y nuestros derechos. Conocer las leyes, divulgarlas, cumplirlas y exigir su cumplimiento. Aquí van otras sugerencias, más las que usted agregue.

En el hogar y el vecindario:
• Cuando pasen las “baratas” con promesas (o las promesas baratas), cierre la puerta o use protectores auditivos, porque pasan una y otra vez, hasta saturar el ambiente y la paciencia.
• Controle el ruido en la propia vivienda: electrodomésticos, gritos, portazos. Evite ruidos en horas de sueño, descanso, estudio. Respetar el espacio de cada quien. También baje el volumen para que el vecino escuche la música de su preferencia.
• Cuando vaya a comprar o alquilar casa, revise el asilamiento acústico y el vecindario. Prevenir le puede ahorrar disgustos, dinero, estrés y enfermedades.
• Procure el aislamiento acústico de su vivienda, al menos cerrar huecos y hendijas para que no se propague el sonido. Es importante cerrar el espacio entre techo y pared, sobre todo si las viviendas están pegadas, de paso se asegura la privacidad. El cielorraso, además de atenuar el calor, mitiga el ruido. Hay técnicas y materiales para aislamiento acústico, bien conocidas por ingenieros y arquitectos.
•Cuando el vecino haga ruido, pídale que baje el volumen, si no lo hace, regálele una copia del artículo 534 del Código Penal. Y de la ordenanza municipal. Si continúa, denúncielo. Recuerde que cada vía (administrativa, penal, laboral, etc.) tiene su propio marco jurídico. El 534 es para lo penal. Y olvídese del artículo 9 de la Ley de Delitos Ambientales, que hace ratos está derogada. Solicite copia de ordenanzas, reglamentos, permisos (hay que pagar los costos). Haga la denuncia por escrito y déjese copia. Solicite, también por escrito, los informes de medición y resoluciones. Busque ayuda profesional, como cuando necesita un contrato o atenderse un dolor de muela. Recuerde que el ruido enferma.
• Haga gestiones a pie o en bicicleta. A veces vamos en vehículo a unas cuantas cuadras. Esto requiere mejorar la seguridad ciudadana, calles y señalización.
•No suene la bocina de su vehículo sin necesidad.
En el trabajo:
• Conocer las leyes de seguridad ocupacional y organizarse.
• Usar equipos de protección personal.
• Instalar señales preventivas.
• Tratamiento acústico a los aires acondicionados, máquinas, generadores de energía (los hospitales, por ejemplo), con soportes antivibratorios y aislamiento.
• Con Internet y las nuevas tecnologías, se puede incorporar el trabajo a distancia.
Además de no usar el vehículo, se ahorra tiempo. Hay tareas para las que no es necesario estar en la empresa. Pero asegure la relación y prestaciones laborales.
Para políticas públicas:
• Calles peatonales en centros recreativos y en las calles de comercio.
• Mejorar el transporte público para que sea más utilizado y disminuir así el uso de vehículos privados o transporte selectivo. Mantenimiento de motor, carrocería y silenciador. Hay buses que hacen tanto ruido, que el estruendo se escucha desde lejos.
• Prohibir música estridente y radios en buses y taxis; que, además, es propicia para distraer a conductores y usuarios, lo que puede traer accidentes y asaltos.
• Apagar motor de vehículos cuando se estacionen.
• Controlar uso de alarmas y bocinas.
• No importar equipos ni vehículos usados ruidosos.
• Agregar el aislamiento acústico de viviendas en el Código de Construcción.
La Policía de Tránsito, el Ministerio de Transporte, alcaldías y cooperativas, tienen mucho por hacer.
Más en sitios Web: “Ruido, un problema en Nicaragua".
http://nica42.tripod.com/evfuturo
Estamos en año de elecciones. Los políticos deberían agregar en sus programas la problemática ambiental, incluido el ruido; pero si por la víspera se saca el día, nos espera una avalancha de altos decibeles. Ahora menos que las alcaldías y delegaciones de gobierno se sumen al Día Internacional de Conciencia sobre el Ruido, que se celebra el último miércoles de abril.
El año del ruido electoral comenzó, increíblemente, con la visita de los altoparlantes a los enfermos de algunos hospitales (END, 26 enero) donde, según la OMS y nuestro Código Penal, el máximo nivel sonoro en las salas debe ser de 30 decibeles. Y no deberían estar en zonas con saturación acústica ni a la orilla de avenidas. Ni permitir publicidad ambulante o estacionaria en sus alrededores.
Le siguió la violencia acústica promoviendo la paz en parques y rotondas. Y el ruido movilizado por las calles. También se sumó la “Fórmula de la Esperanza”, cuando presentó a su candidato a vicepresidente “Entre bombas, cohetes, morteros y banderas rojas…)” (END, 14 marzo). Y han criticado a los universitarios y a otros partidos... Lo peor está por venir, hay que preparar protectores auditivos. ¿Cuántas multas impondrá la Alcaldía de Managua, de acuerdo con su ordenanza de medioambiente?
Aquí eso no tiene importancia, ni siquiera para el Ministerio de Salud, el de medioambiente o educación. Peor cuando se cambian las funciones; y, en vez de educación ambiental y para la salud, se hace propaganda para el partido. Y no es sólo el gobierno central; también desde las alcaldías, mande quien mande. Debería prohibirse a los funcionarios no estar activos en su asociación política mientras ocupan cargos públicos.
Sabemos que es lo contrario. Poco a poco podríamos ir sumando para revertir las cosas. Lo primero es la educación, por eso son necesarias las efemérides ambientales; para hacer conciencia. Y parece que los medios van a la cabeza. Sería interesante que los partidos ese día no usen altoparlantes. ¿Y que tal si se sumaran al minuto de silencio que algunas organizaciones hacen en otros países? Así podrían escuchar, aunque sea un minuto. Y cómo me gustaría que un día al año no hubiese noticias sobre políticos.
Pero no sólo es el ruido electoral. En el hogar, en cada vecindario, en el trabajo, también lo podemos prevenir y controlar. Informarnos sobre sus efectos y nuestros derechos. Conocer las leyes, divulgarlas, cumplirlas y exigir su cumplimiento. Aquí van otras sugerencias, más las que usted agregue.
En el hogar y el vecindario:
• Cuando pasen las “baratas” con promesas (o las promesas baratas), cierre la puerta o use protectores auditivos, porque pasan una y otra vez, hasta saturar el ambiente y la paciencia.
• Controle el ruido en la propia vivienda: electrodomésticos, gritos, portazos. Evite ruidos en horas de sueño, descanso, estudio. Respetar el espacio de cada quien. También baje el volumen para que el vecino escuche la música de su preferencia.
• Cuando vaya a comprar o alquilar casa, revise el asilamiento acústico y el vecindario. Prevenir le puede ahorrar disgustos, dinero, estrés y enfermedades.
• Procure el aislamiento acústico de su vivienda, al menos cerrar huecos y hendijas para que no se propague el sonido. Es importante cerrar el espacio entre techo y pared, sobre todo si las viviendas están pegadas, de paso se asegura la privacidad. El cielorraso, además de atenuar el calor, mitiga el ruido. Hay técnicas y materiales para aislamiento acústico, bien conocidas por ingenieros y arquitectos.
•Cuando el vecino haga ruido, pídale que baje el volumen, si no lo hace, regálele una copia del artículo 534 del Código Penal. Y de la ordenanza municipal. Si continúa, denúncielo. Recuerde que cada vía (administrativa, penal, laboral, etc.) tiene su propio marco jurídico. El 534 es para lo penal. Y olvídese del artículo 9 de la Ley de Delitos Ambientales, que hace ratos está derogada. Solicite copia de ordenanzas, reglamentos, permisos (hay que pagar los costos). Haga la denuncia por escrito y déjese copia. Solicite, también por escrito, los informes de medición y resoluciones. Busque ayuda profesional, como cuando necesita un contrato o atenderse un dolor de muela. Recuerde que el ruido enferma.
• Haga gestiones a pie o en bicicleta. A veces vamos en vehículo a unas cuantas cuadras. Esto requiere mejorar la seguridad ciudadana, calles y señalización.
•No suene la bocina de su vehículo sin necesidad.
En el trabajo:
• Conocer las leyes de seguridad ocupacional y organizarse.
• Usar equipos de protección personal.
• Instalar señales preventivas.
• Tratamiento acústico a los aires acondicionados, máquinas, generadores de energía (los hospitales, por ejemplo), con soportes antivibratorios y aislamiento.
• Con Internet y las nuevas tecnologías, se puede incorporar el trabajo a distancia.
Además de no usar el vehículo, se ahorra tiempo. Hay tareas para las que no es necesario estar en la empresa. Pero asegure la relación y prestaciones laborales.
Para políticas públicas:
• Calles peatonales en centros recreativos y en las calles de comercio.
• Mejorar el transporte público para que sea más utilizado y disminuir así el uso de vehículos privados o transporte selectivo. Mantenimiento de motor, carrocería y silenciador. Hay buses que hacen tanto ruido, que el estruendo se escucha desde lejos.
• Prohibir música estridente y radios en buses y taxis; que, además, es propicia para distraer a conductores y usuarios, lo que puede traer accidentes y asaltos.
• Apagar motor de vehículos cuando se estacionen.
• Controlar uso de alarmas y bocinas.
• No importar equipos ni vehículos usados ruidosos.
• Agregar el aislamiento acústico de viviendas en el Código de Construcción.
La Policía de Tránsito, el Ministerio de Transporte, alcaldías y cooperativas, tienen mucho por hacer.
Más en sitios Web: “Ruido, un problema en Nicaragua".
http://nica42.tripod.com/evfuturo
miércoles, 20 de abril de 2011
Por los Caminos del silencio del padre Pallais

Doraldina Zeledón Úbeda
Generalmente cargo un libro para espantar mis males y malos pensamientos. Y para aprovechar el tiempo cuando viajo o cuando paso horas y días esperando resoluciones mediante trámites rápidos. Ahora le tocó el turno a Caminos, del padre y poeta Azarías H. Pallais (León, 1884-1954). Lo comencé en una oficina. Para terminarlo me lo llevé de viaje a Estelí, por si acaso en el bus se podía leer. Lo disfruté un rato, a pesar de la música con muy mal sonido.
Luego vino la película de boxeo, karate y ruido que el chofer eligió para confort de sus clientes; que, en su mayoría, iban conversando, hablando por teléfono, queriendo dormir o escuchando su propia música desde un reproductor personal.
Ya no pude leer más. Como me dejó motivada, tras regresar a Managua, lo empecé de nuevo. Me atrapó con sus colores, sonidos, armonías, metáforas, y sentí un ritmo y un encanto que me apresuró mi ritmo de lectura.
Me refrescó el espíritu con los caminos lavados por la lluvia y, en la última parte, “Yo soy el camino”, me recordó que estaba en Semana Santa, cuando el ruido se va de la ciudad, que ojalá se convirtiera en “Una ciudad lavada, sin polvo, nuevecita, / donde reza el aseo su plegaria bendita.”
Azarías H. Pallais me había interesado por el poema “Entierro de pobre”, o al menos fue lo que me motivó a saber más sobre él. Pensaba que su poesía estaba relacionada con la caridad, los pobres y con asuntos religiosos. A medida que leía me di cuenta de que es eso y más: cuando avanzaba por sus Caminos, sucedió lo que tenía que suceder: en ellos, y así como los describe, o más bien los pinta y musicaliza, es lógico encontrarse con animales y plantas, y con la tranquilidad del campo. Ahora mi interés se multiplicó. Y “envueltos en profundo silencio, los caminos / nos inician en todos los secretos divinos.”
En casi todos los poemas está el silencio, inclusive uno lleva por título “Nuestro hermano el silencio”. El libro está compuesto de varias partes: los caminos después de la lluvia, los de las mañanitas inocentes, los soleados del mediodía, los del crepúsculo, lo no tan inocentes caminos de la noche; por último, “Yo soy el camino”. “Y todos los caminos ofrecen lo mejor, /cada cual a su modo su predilecta flor:”

Sus temas se van entremezclando y reiterando. Son como enredaderas tejiendo los senderos con una serie de bellas imágenes; “¡Silencio de los cielos, por la estrella dormida, / se empapan de silencio las rosas de mi vida!”. Y en ellos se juntan las diferentes sensaciones: hay “luces auditivas y músicas visuales”, color en los sonidos, sonido en los colores: “¡Rumor de la hoja verde, silencioso rumor, / no hay cosa en este mundo que tenga mejor voz!” Y todas las manifestaciones de la naturaleza hablan, callan, sienten: las estrellas tienen “voz callada” y “La tierra es un silencio de rama florecida”. Las aves cantan en silencio: “De todas esas voces, yo prefiero el sonido / del ave que en sus notas prefiere no hacer ruido."
Si existe un San Francisco de Asís que habla con la naturaleza, los nicaragüenses tenemos a un padre Pallais que le canta en silencio. No con altoparlantes, como en las ferias de medioambiente y de turismo ecológico. Nos dice: “El blasfemo de enfrente, burgués, cuerdo, sensato, /de Letras y de Ciencias, habla con aparato / Solemne, tan solemne, que pienso, con tristeza, / lástima que no sea verdad tanta belleza”.
Y no sólo nos habla de los caminos lavados por la lluvia, también de los caminos ensuciados por la sociedad: “Pasen los charlatanes con sus gritos ruidosos, / Yo riego mi Evangelio sobre los silenciosos.” “Y viendo los detalles del paisaje inocente, /me olvido de las burlas amargas de la gente”. O, “Que se hunda el mentiroso, que muera el opresor, / Que venga a nos tu Reino de Justicia y Amor.” Y como en todos los tiempos las leyes son para violarlas, nos dice que “En el poder, los hombres se burlan de las leyes”.
Con esta obra, estrella silenciosa, si se quiere comprender, hay para rato, sus menciones a lugares, culturas, escritores, pintores, etc. necesitan una lectura profunda, investigativa. Aún así, leído con la rapidez de las “mariposas explosivas”, me dejó un dulce sabor. Pienso que el padre Pallais debería ser más conocido, más estudiado, más difundido. Seguramente los leoneses lo leen con orgullo.
¡Y, “Ahora, que la estrella me da su luz callada, / del ruido de este mundo no quiero saber nada.”!
18 abril 2011.
http://www.elnuevodiario.com.ni/opinion/103426_por-los-caminos-del-silencio-del-padre-pallais
domingo, 6 de marzo de 2011
Ruido en Estelí
El Nuevo Diario http://www.end.com.ni/opinion/100330_ruido-en--estelí
Doraldina Zeledón Úbeda
Cuando vine a estudiar a Managua lo que más me molestó fue el ruido, además del calor; pero ahora Estelí también está ruidosa. Los altos decibeles andan por la libre en las calles, a la vista de las autoridades municipales y delegados de gobierno con competencia para velar por la salud, el medioambiente y los derechos humanos. Al pasar por el centro, observé que la empresa Claro tenía instalados dos parlantes gigantes casi en los oídos del Alcalde. De repente hasta la Madre del parque queda sorda.
Hay carros circulando con música a todo volumen y con las ventanas abiertas, además está la publicidad móvil. Durante el día se aguantan los parlantes y los pitazos de los vehículos, y por la noche, la música de discotecas. Es el caso del Dr. Molina, que dice fue amenazado cuando reclamó a una tienda. Se instaló la guerra de ruidos, con el debido control, se puede evitar la guerra por ruidos. Menos mal que el tema ya está en la agenda de las autoridades y que algunos afectados ya están organizados y denuncian.
En la Farmacia Fátima me dijeron que desde Managua llega más ruido: microbusitos con parlantes para publicidad de empresas. Inclusive, laboratorios farmacéuticos. Enferman a la gente para que después compre medicinas. Y seguro se maquillan de verde, por la “responsabilidad social empresarial”. También viene ruido desde más allá, pues hay empresas extranjeras que en su país no hacen esto, y aquí se dan gusto, como Movistar.
Lo peor lo sentí en la acera del Supermercado Las Segovias. Están parqueados varios microbuses con parlantes. Los transeúntes que atendían su celular, con una mano sostenían el teléfono y con la otra se tapaban el oído libre, además tenían que caminar rápido para salir del mar de ruidos. Esto es una verdadera agresión acústica, y si se suma que las aceras son angostas y están ocupadas con ventas, la inseguridad aumenta.
Había una mesa con mantel largo en la acera del Supermercado, debajo estaba un parlante, que no se miraba, y el sonido era controlado desde un microbús, por cierto mal parqueado (esto no lo ve la Policía). Encima de la mesa, la mercadería en exhibición. La joven que atiende aguanta todo el ruido a quemarropa o a quemaoídos. Por tanto, su jornada laboral debería reducirse porque no usa protectores auditivos. Así, los parlantes en las aceras son comunes. ¿Para atraer clientes? Creo que más bien los corren, y enferman a los trabajadores que tienen que soportar, por miedo al desempleo. Sería bueno que el Ministerio del Trabajo inspeccionara la salud ocupacional en estos lugares.
En la esquina de la Mega Boutique, frente al Súper, hay otros amplificadores de sonido. En la Farmacia no hay parlantes, pero todo este ruido la invade. Me dijeron que no hallan qué hacer, pues han denunciado varias veces, pero que las autoridades no dan respuesta. “Primero porque no tenían sonómetro, después porque no lo sabían manejar. Ahora ya tienen y ya los capacitaron, entonces están esperando la ordenanza. Esto es una burla”. Yo salí sin voz, porque había que gritar para conversar. Y sucede en un día normal. ¿Cómo será para el Día de la Madre, previo a Semana Santa y en diciembre?
También está el sonido intenso de la sirena, que por cuestión de “cultura” baña tradicionalmente la ciudad con ondas acústicas. Tres veces al día, una dosis puntual y exacta contra la salud.
Si no hay ordenanza ni se aplican las leyes administrativas, está la vía penal, con el artículo 534. Se puede recurrir a la Procuraduría Ambiental. También, ir directamente al juzgado, pero se necesita abogado. Y falta organizarse más. El ruido es un contaminante muy local. Nadie va a llegar a resolver el problema puntual de cada vecindario. Aunque a veces somos muy cómodos y esperamos que otros resuelvan o que alguien venga a salvarnos.
Las ordenanzas deberían ser sencillas, de tal forma que, en algunos casos, sin necesidad de sonómetro puedan proteger a la población. También se necesitan reglamentos claros. Desde que se solicita permiso para una discoteca, se debería exigir el aislamiento acústico y la ubicación. El certificado de salud debe incluir el problema del ruido. La prevención ahorraría tiempo, recursos, enfermedades, además de dar un mayor atractivo a la ciudad, pues este caos le quita brillo al “Diamante”. Pero no todo el comercio ni todo Estelí son ruidosos, algunas tiendas no tienen parlantes, y siempre tienen clientes. Y hay barrios acogedores, donde todavía se escucha el canto de las aves y la risa de los niños en las calles.
Las viviendas, negocios, clínicas y oficinas que son afectadas, podrían tener aislamiento acústico, al menos puertas y ventanas de vidrio antirruido. Es el costo del desarrollo malentendido. He observado que algunas ya se defienden de esta forma. De paso se protegen del polvo, el humo y los malos olores.
Y por encima de todo, está el interés y la voluntad de los diferentes sectores, si Estelí quiere, en poco tiempo puede garantizar un ambiente sonoro saludable. Es trabajo conjunto: los funcionarios y la población; la Cámara de Comercio, las cooperativas de transporte, educación, salud, las organizaciones, los jóvenes, los medios de comunicación. La información y la sensibilización son primordiales. Si nos apreciamos, debemos respetarnos y respetar. Y no permitir lo que nos perjudique. Si queremos, podemos.
Esto sucede en varias ciudades, pero somos capaces de revertirlo y hacer de nuestro país y de cada ciudad un lugar atractivo y tranquilo. Contribuir con la salud de la población y al disfrute de sus derechos. Y si los políticos se preocupan por esto, deben atenuar el ruido electoral. La creatividad y el respeto por sus electores pueden generar alternativas saludables.
Doraldina Zeledón Úbeda
Cuando vine a estudiar a Managua lo que más me molestó fue el ruido, además del calor; pero ahora Estelí también está ruidosa. Los altos decibeles andan por la libre en las calles, a la vista de las autoridades municipales y delegados de gobierno con competencia para velar por la salud, el medioambiente y los derechos humanos. Al pasar por el centro, observé que la empresa Claro tenía instalados dos parlantes gigantes casi en los oídos del Alcalde. De repente hasta la Madre del parque queda sorda.
Hay carros circulando con música a todo volumen y con las ventanas abiertas, además está la publicidad móvil. Durante el día se aguantan los parlantes y los pitazos de los vehículos, y por la noche, la música de discotecas. Es el caso del Dr. Molina, que dice fue amenazado cuando reclamó a una tienda. Se instaló la guerra de ruidos, con el debido control, se puede evitar la guerra por ruidos. Menos mal que el tema ya está en la agenda de las autoridades y que algunos afectados ya están organizados y denuncian.
En la Farmacia Fátima me dijeron que desde Managua llega más ruido: microbusitos con parlantes para publicidad de empresas. Inclusive, laboratorios farmacéuticos. Enferman a la gente para que después compre medicinas. Y seguro se maquillan de verde, por la “responsabilidad social empresarial”. También viene ruido desde más allá, pues hay empresas extranjeras que en su país no hacen esto, y aquí se dan gusto, como Movistar.
Lo peor lo sentí en la acera del Supermercado Las Segovias. Están parqueados varios microbuses con parlantes. Los transeúntes que atendían su celular, con una mano sostenían el teléfono y con la otra se tapaban el oído libre, además tenían que caminar rápido para salir del mar de ruidos. Esto es una verdadera agresión acústica, y si se suma que las aceras son angostas y están ocupadas con ventas, la inseguridad aumenta.
Había una mesa con mantel largo en la acera del Supermercado, debajo estaba un parlante, que no se miraba, y el sonido era controlado desde un microbús, por cierto mal parqueado (esto no lo ve la Policía). Encima de la mesa, la mercadería en exhibición. La joven que atiende aguanta todo el ruido a quemarropa o a quemaoídos. Por tanto, su jornada laboral debería reducirse porque no usa protectores auditivos. Así, los parlantes en las aceras son comunes. ¿Para atraer clientes? Creo que más bien los corren, y enferman a los trabajadores que tienen que soportar, por miedo al desempleo. Sería bueno que el Ministerio del Trabajo inspeccionara la salud ocupacional en estos lugares.
En la esquina de la Mega Boutique, frente al Súper, hay otros amplificadores de sonido. En la Farmacia no hay parlantes, pero todo este ruido la invade. Me dijeron que no hallan qué hacer, pues han denunciado varias veces, pero que las autoridades no dan respuesta. “Primero porque no tenían sonómetro, después porque no lo sabían manejar. Ahora ya tienen y ya los capacitaron, entonces están esperando la ordenanza. Esto es una burla”. Yo salí sin voz, porque había que gritar para conversar. Y sucede en un día normal. ¿Cómo será para el Día de la Madre, previo a Semana Santa y en diciembre?
También está el sonido intenso de la sirena, que por cuestión de “cultura” baña tradicionalmente la ciudad con ondas acústicas. Tres veces al día, una dosis puntual y exacta contra la salud.
Si no hay ordenanza ni se aplican las leyes administrativas, está la vía penal, con el artículo 534. Se puede recurrir a la Procuraduría Ambiental. También, ir directamente al juzgado, pero se necesita abogado. Y falta organizarse más. El ruido es un contaminante muy local. Nadie va a llegar a resolver el problema puntual de cada vecindario. Aunque a veces somos muy cómodos y esperamos que otros resuelvan o que alguien venga a salvarnos.
Las ordenanzas deberían ser sencillas, de tal forma que, en algunos casos, sin necesidad de sonómetro puedan proteger a la población. También se necesitan reglamentos claros. Desde que se solicita permiso para una discoteca, se debería exigir el aislamiento acústico y la ubicación. El certificado de salud debe incluir el problema del ruido. La prevención ahorraría tiempo, recursos, enfermedades, además de dar un mayor atractivo a la ciudad, pues este caos le quita brillo al “Diamante”. Pero no todo el comercio ni todo Estelí son ruidosos, algunas tiendas no tienen parlantes, y siempre tienen clientes. Y hay barrios acogedores, donde todavía se escucha el canto de las aves y la risa de los niños en las calles.
Las viviendas, negocios, clínicas y oficinas que son afectadas, podrían tener aislamiento acústico, al menos puertas y ventanas de vidrio antirruido. Es el costo del desarrollo malentendido. He observado que algunas ya se defienden de esta forma. De paso se protegen del polvo, el humo y los malos olores.
Y por encima de todo, está el interés y la voluntad de los diferentes sectores, si Estelí quiere, en poco tiempo puede garantizar un ambiente sonoro saludable. Es trabajo conjunto: los funcionarios y la población; la Cámara de Comercio, las cooperativas de transporte, educación, salud, las organizaciones, los jóvenes, los medios de comunicación. La información y la sensibilización son primordiales. Si nos apreciamos, debemos respetarnos y respetar. Y no permitir lo que nos perjudique. Si queremos, podemos.
Esto sucede en varias ciudades, pero somos capaces de revertirlo y hacer de nuestro país y de cada ciudad un lugar atractivo y tranquilo. Contribuir con la salud de la población y al disfrute de sus derechos. Y si los políticos se preocupan por esto, deben atenuar el ruido electoral. La creatividad y el respeto por sus electores pueden generar alternativas saludables.
sábado, 26 de febrero de 2011
Campaña electoral y contaminación ambiental
Doraldina Zeledón Úbeda
Madre, que dar pudiste de tu vientre pequeño
tantas rubias bellezas y tropical tesoro,
tanto lago de azures, tanta rosa de oro,
tanta paloma dulce, tanto tigre zahareño.
Yo te ofrezco el acero en que forjé mi empeño,
la caja de armonía que guarda mi tesoro,
la peaña de diamantes del ídolo que adoro
y te ofrezco mi esfuerzo, y mi nombre y mi sueño.
“Nicaragua”, Rubén Darío (1889).
Ríos sin agua, bosques sin árboles, fauna sin aves ni “tigre zahareño”; urbanismo sin urbanización, terrenos sin suelo, lagunas-basureros, descanso sin tranquilidad, niños sin futuro: sucios, desnutridos, enfermos. Todo producto de los problemas ambientales originados por la misma humanidad: contaminación de ríos que hacen escasear el agua, incendios sin planes de prevención, tala incontrolada de bosques; consumismo y falta de educación que aumentan el problema de la basura y el agotamiento de los recursos naturales; el ruido que no nos importa; la emisión de gases de los vehículos que contamina y calienta la atmósfera; en fin, la muerte de los “lagos azures”, el deterioro de ecosistemas y paisajes, pérdida del “tropical tesoro”, de la biodiversidad gracias a la cual vivimos y que Darío cantara hace más de un siglo, pero que si viniera, no encontraría.
Son estos algunos de los problemas ambientales en el país y en cada municipio, además de la pobreza, debido a la injusta distribución de la riqueza que Dios le dio a Nicaragua, pero que no hemos sabido valorar ni compartir.
Todas las áreas de la gestión deberían contemplar la dimensión ambiental: en la ordenación del territorio, en la construcción, en el transporte, en el comercio, en la educación. El medioambiente debería ser parte de los planes y programas, y por ende de los presupuestos, porque si dicen que defienden el medio ambiente, pero no contemplan una partida financiera, no harán mucho. También se debe integrar en las relaciones internacionales, para adquirir recursos, económicos, técnicos, profesionales, etc.
El trabajo por el medioambiente tenemos que tomarlo más en serio, no sólo las autoridades, todos tenemos la obligación, no podemos seguir contaminando y destruyendo los recursos naturales. Ni quejándonos por la falta de agua, del calor o del ruido, tenemos que actuar conjuntamente con las autoridades. Si cada persona aporta en la medida de sus posibilidades, si no esperamos a que nos resuelvan todos los problemas sin mover un dedo, la sociedad sería otra. Hay municipios muy laboriosos, de los cuales emana vida, dinamismo y hasta orgullo, que si se lo proponen, arrancarían de verdad, sin estar esperando que el país arranque sobre la base de discursos y pactos. Y corrupción sobre corrupción. Pero se necesita líderes, autoridades que no defrauden al pueblo. Y se necesita ciudadanos y ciudadanas que, como Rubén Darío, cada quien en su dimensión, le digan a su terruño: “y te ofrezco mi esfuerzo, y mi nombre y mi sueño”.
Estamos en período de elecciones. Seguramente cada candidato habrá integrado a su programa la defensa del medioambiente. Ahora que comiencen, desmenucemos los programas, veamos cuál es la realidad o si sólo serán parte de los discursos. Analicemos a los candidatos y candidatas, cuál ha sido su compromiso por el medioambiente y su grado de credibilidad. Entonces, nuestro voto sería por el programa que más defienda el medioambiente y por el candidato más creíble.
Y si el medioambiente sigue siendo la cenicienta, entonces, deberíamos hacer un listado de los problemas ambientales y las estrategias para enfrentarlos, y aportar sugerencias para que los candidatos las integren en sus programas. Por ejemplo, incluir planes contra incendios, para estar preparados y que las llamas no se lleven nuestros pinos, y no seguir apagando el fuego con las ramas de los mismos árboles. Proyectos de educación ambiental, no sólo en las escuelas, ni sólo relacionados con la siembra de árboles o recogida de basura, sino programas integrales relacionados con las diferentes áreas del medio ambiente; y no como una asignatura que haya que aprobar, sino para formar hábitos y valores, para sensibilizarnos y actuar con responsabilidad en el medio y por el medio. Y aplicar la Ley. Incentivos para las personas y organizaciones que trabajan por el medio ambiente, como lo contempla la Ley 217. Reforestación. Iniciativas de leyes, por ejemplo para un sistema de reducción y gestión de residuos y no quedarnos sólo en recoger la basura y trasladar el problema a otro lugar, es como quitar la basura del frente de la casa y llevarla al patio, para que no se vea. O la ley de ruido, o cumplir la ley de costas, para que el turismo desordenado no siga comiéndose la tranquilidad que buscan los turistas o los pedacitos de costa que aún quedan, como en San Juan del Sur.
Tantos problemas ambientales, tantas acciones por realizar. Las elecciones deberían ser un reto para mejorar la calidad de vida de todos, mejorando el medio ambiente. Veamos qué ofrecen. Y digámosles: “mi voto es ecológico”. Pero no basta el voto, hay que darles seguimiento y apoyarlos. ¿Y si no cumplen?, ¡a botarlos!
Mayo, 2004, año de elecciones municipales. Editado febrero 2011, año de elecciones nacinales.
http://www.elnuevodiario.com.ni/opinion/28219
24 de MAYO de 2004 Hora local 09:14 A.M. | Managua, Nicaragua
Madre, que dar pudiste de tu vientre pequeño
tantas rubias bellezas y tropical tesoro,
tanto lago de azures, tanta rosa de oro,
tanta paloma dulce, tanto tigre zahareño.
Yo te ofrezco el acero en que forjé mi empeño,
la caja de armonía que guarda mi tesoro,
la peaña de diamantes del ídolo que adoro
y te ofrezco mi esfuerzo, y mi nombre y mi sueño.
“Nicaragua”, Rubén Darío (1889).
Ríos sin agua, bosques sin árboles, fauna sin aves ni “tigre zahareño”; urbanismo sin urbanización, terrenos sin suelo, lagunas-basureros, descanso sin tranquilidad, niños sin futuro: sucios, desnutridos, enfermos. Todo producto de los problemas ambientales originados por la misma humanidad: contaminación de ríos que hacen escasear el agua, incendios sin planes de prevención, tala incontrolada de bosques; consumismo y falta de educación que aumentan el problema de la basura y el agotamiento de los recursos naturales; el ruido que no nos importa; la emisión de gases de los vehículos que contamina y calienta la atmósfera; en fin, la muerte de los “lagos azures”, el deterioro de ecosistemas y paisajes, pérdida del “tropical tesoro”, de la biodiversidad gracias a la cual vivimos y que Darío cantara hace más de un siglo, pero que si viniera, no encontraría.
Son estos algunos de los problemas ambientales en el país y en cada municipio, además de la pobreza, debido a la injusta distribución de la riqueza que Dios le dio a Nicaragua, pero que no hemos sabido valorar ni compartir.
Todas las áreas de la gestión deberían contemplar la dimensión ambiental: en la ordenación del territorio, en la construcción, en el transporte, en el comercio, en la educación. El medioambiente debería ser parte de los planes y programas, y por ende de los presupuestos, porque si dicen que defienden el medio ambiente, pero no contemplan una partida financiera, no harán mucho. También se debe integrar en las relaciones internacionales, para adquirir recursos, económicos, técnicos, profesionales, etc.
El trabajo por el medioambiente tenemos que tomarlo más en serio, no sólo las autoridades, todos tenemos la obligación, no podemos seguir contaminando y destruyendo los recursos naturales. Ni quejándonos por la falta de agua, del calor o del ruido, tenemos que actuar conjuntamente con las autoridades. Si cada persona aporta en la medida de sus posibilidades, si no esperamos a que nos resuelvan todos los problemas sin mover un dedo, la sociedad sería otra. Hay municipios muy laboriosos, de los cuales emana vida, dinamismo y hasta orgullo, que si se lo proponen, arrancarían de verdad, sin estar esperando que el país arranque sobre la base de discursos y pactos. Y corrupción sobre corrupción. Pero se necesita líderes, autoridades que no defrauden al pueblo. Y se necesita ciudadanos y ciudadanas que, como Rubén Darío, cada quien en su dimensión, le digan a su terruño: “y te ofrezco mi esfuerzo, y mi nombre y mi sueño”.
Estamos en período de elecciones. Seguramente cada candidato habrá integrado a su programa la defensa del medioambiente. Ahora que comiencen, desmenucemos los programas, veamos cuál es la realidad o si sólo serán parte de los discursos. Analicemos a los candidatos y candidatas, cuál ha sido su compromiso por el medioambiente y su grado de credibilidad. Entonces, nuestro voto sería por el programa que más defienda el medioambiente y por el candidato más creíble.
Y si el medioambiente sigue siendo la cenicienta, entonces, deberíamos hacer un listado de los problemas ambientales y las estrategias para enfrentarlos, y aportar sugerencias para que los candidatos las integren en sus programas. Por ejemplo, incluir planes contra incendios, para estar preparados y que las llamas no se lleven nuestros pinos, y no seguir apagando el fuego con las ramas de los mismos árboles. Proyectos de educación ambiental, no sólo en las escuelas, ni sólo relacionados con la siembra de árboles o recogida de basura, sino programas integrales relacionados con las diferentes áreas del medio ambiente; y no como una asignatura que haya que aprobar, sino para formar hábitos y valores, para sensibilizarnos y actuar con responsabilidad en el medio y por el medio. Y aplicar la Ley. Incentivos para las personas y organizaciones que trabajan por el medio ambiente, como lo contempla la Ley 217. Reforestación. Iniciativas de leyes, por ejemplo para un sistema de reducción y gestión de residuos y no quedarnos sólo en recoger la basura y trasladar el problema a otro lugar, es como quitar la basura del frente de la casa y llevarla al patio, para que no se vea. O la ley de ruido, o cumplir la ley de costas, para que el turismo desordenado no siga comiéndose la tranquilidad que buscan los turistas o los pedacitos de costa que aún quedan, como en San Juan del Sur.
Tantos problemas ambientales, tantas acciones por realizar. Las elecciones deberían ser un reto para mejorar la calidad de vida de todos, mejorando el medio ambiente. Veamos qué ofrecen. Y digámosles: “mi voto es ecológico”. Pero no basta el voto, hay que darles seguimiento y apoyarlos. ¿Y si no cumplen?, ¡a botarlos!
Mayo, 2004, año de elecciones municipales. Editado febrero 2011, año de elecciones nacinales.
http://www.elnuevodiario.com.ni/opinion/28219
24 de MAYO de 2004 Hora local 09:14 A.M. | Managua, Nicaragua
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