martes, 18 de febrero de 2020
Control del ruido en discotecas
Publicado en El Nuevo Diario enero 20013
https://www.elnuevodiario.com.ni/opinion/273486-control-ruido-discotecas/
https://www.elnuevodiario.com.ni/opinion/273486-control-ruido-discotecas/
viernes, 3 de enero de 2020
2010 Estridente karaoke no los deja dormir • El Nuevo Diario
Resultados de búsqueda
Resultados de la Web
28 feb. 2010 - ... cosa que no tiene esa discoteca”, declaró Doraldina Zeledón, vecina afectada por el escándalo protagonizado por los visitantes del casino.https://www.elnuevodiario.com.ni/nacionales/69320-estridente-karaoke-no-deja-dormir/
Publicado en otro blog
Día de ruido: 1 minuto de silencio
Contribución
Día de ruido: 1 minuto de silencio.
Publicado:
04.29.09 / 12pm
Categoría:
Una iglesia en la esquina de mi calle: una garantía para una
porción diaria de ruido con horribles cantos falsos y morteros que te asustan. En
este caso es una iglesia católica y afortunadamente no evangélica, porque
entonces los decibelios no serían contables. Ocasionalmente
viene un motor junto con el grifo de gas completamente abierto. Una
fiesta de los vecinos a veces produce buena música, pero por lo general es tan
fuerte que realmente no se puede disfrutar. Bueno,
¿de qué me estoy quejando? Entonces haz algo al respecto.
El jefe
indio Noah Sealth habría dicho lo siguiente: “No hay un lugar tranquilo en las
ciudades del hombre blanco y no hay un rincón donde se pueda escuchar cómo se
abren las hojas de los árboles en la primavera o cómo se abren los insectos con
sus alas soplar mechas. El ruido parece ofender
nuestra audición ”. Eso fue en 1854. Doraldina
Zeledón lo citó hoy en el periódico El Nuevo Diario para recordarnos el 14º Día
Internacional de Conciencia del Ruido. ¿Por
qué el ruido no disminuye? Aunque aquí se ha adoptado
una ley que prohíbe el ruido excesivo y se ha demostrado cuánto daño sufre una
persona. Además del daño auditivo,
puede, por ejemplo, tener palpitaciones cardíacas y presión arterial alta. ¿Sería,
se pregunta Zeledón, porque los médicos también piensan que el ruido es parte
del desarrollo? Debido a que las autoridades
no aplican la ley, Zeledón nos aconseja que actuemos nosotros mismos. Se
las arregló para bajar el volumen en el supermercado y en la tira cómica cerca
de ella.
¿Debo ir
y hablar con el pastor en mi esquina? Eso
puede ayudar más de un minuto de silencio entre las 2.15 y las 2.26 pm que el
Club para la Audiencia Menor ha recomendado en todo el mundo. Aunque,
Doraldina Zeledón se está manifestando hoy con sus vecinos con una pancarta que
dice: "Dios no es sordo y no hay necesidad de gritar si quieres
adorarlo".
Jan Willem de Pater30
de abril de 2009
hola johan
Sin embargo, creo que tienes mala suerte de que sea una iglesia
católica. Mi experiencia con los evangelistas es que también hacen mucho
ruido y ciertamente no siempre tienen un buen tono, pero al menos no usan
bombas de fuegos artificiales. Para los extraños: ciertamente no se trata
de explosiones; La actual bomba de fuegos artificiales casi debería
contarse en los tratados internacionales de armas, creo. Los católicos y
sandinistas en particular adoran esto, pero también muchos otros. Si las
cosas salen mal desde las cuatro de la mañana, en el cumpleaños de un santo,
por ejemplo.
Entonces, otra gran fuente de contaminación acústica es la forma actual de publicidad, principalmente a través de discotecas y tiendas caras. Una camioneta está repleta de cajas de sonido de dos metros de altura y un generador, y así equipada, las calles de la ciudad se cruzan todo el día. La estrella en su casa, sin el botón "Apagado".
Oirás y verás; una conversación debe ser interrumpida por cinco minutos.
Creo que veo una conexión entre la economía que ha funcionado como un nivel durante la última media década, y la altura y el número de estos cuadros. Tengo la silenciosa esperanza de que la crisis crediticia disminuya estos números nuevamente, luego la crisis tendrá al menos una ventaja.
Entonces, otra gran fuente de contaminación acústica es la forma actual de publicidad, principalmente a través de discotecas y tiendas caras. Una camioneta está repleta de cajas de sonido de dos metros de altura y un generador, y así equipada, las calles de la ciudad se cruzan todo el día. La estrella en su casa, sin el botón "Apagado".
Oirás y verás; una conversación debe ser interrumpida por cinco minutos.
Creo que veo una conexión entre la economía que ha funcionado como un nivel durante la última media década, y la altura y el número de estos cuadros. Tengo la silenciosa esperanza de que la crisis crediticia disminuya estos números nuevamente, luego la crisis tendrá al menos una ventaja.
Texto original en Neerlandés
lunes, 30 de diciembre de 2019
Alemania cancela los fuegos artificiales de fin año para proteger el medio ambiente
Alemania cancela los fuegos artificiales de fin año para proteger el medio ambiente
Alemania cancela los fuegos artificiales de fin año para proteger el medio ambiente
https://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/alemania-cancela-los-fuegos-artificiales-de-fin-ano-para-proteger-el-medio-ambiente-articulo-897659?
Argentina prohíbe la pirotecnia
https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/224185/20191228https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/224185/20191228
miércoles, 11 de diciembre de 2019
10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos
Mi amigo Félix Blandón me recuerda este artículo sobre ruido y derechos humanos, publicado en La Prensa hace dos años.
Gracias, Félix.
Gracias, Félix.
El artículo 46 de la Constitución de Nicaragua dice que toda persona goza de protección de los derechos humanos; pero los desconocemos, y quien no sabe que está enfermo no busca medicina.
Cierta vez, ante la necesidad de radicar en otro lugar debido al ruido, una jovencita se preguntaba por qué se tenía que ir del barrio si ahí había nacido. Ante situaciones como ésta, ¿quién duda que con el ruido se viole el derecho a elegir el domicilio? Sin embargo, el artículo 31 de la Constitución dice que los nicaragüenses tenemos derecho a fijar la residencia en cualquier parte del territorio nacional. Pero el ruido hace inhabitables ciertos lugares, tornando imposible este derecho.
Y así se violan otros derechos humanos con el ruido: derecho a la salud, al descanso, elección del domicilio, educación, desarrollo integral, mejor calidad de vida, vivienda digna, ambiente laboral saludable, protección de niños y ancianos, derecho a la propiedad, etc. La protección o desprotección del medio ambiente conlleva la protección o violación de esos otros derechos que requieren de un ambiente saludable.
El artículo 59 de la Constitución consagra el derecho a la salud. La Declaración Universal de los Derechos Humanos, artículo 25, dice: “Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar …”. Según el artículo XI de la Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre: “Toda persona tiene derecho a que su salud sea preservada por medidas sanitarias y sociales…”.
Una condición indispensable para la salud es un ambiente saludable. Si se toman medidas para regular actividades de ocio, para la ordenación del territorio y de edificación apropiadas para que no haya emisiones de ruido, se estaría preservando la salud de la población.
El derecho al descanso tiene relación con el derecho a la salud. La Declaración Universal, en su artículo 24, dice: “Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre…” El ruido nos impide descansar. También impide disfrutar del derecho a una vivienda digna.
La Constitución y las declaraciones de Derechos Humanos consagran el derecho a la inviolabilidad del domicilio. Sin embargo, el ruido invade los hogares y se aloja hasta en la almohada. Si alguien nos tira basura en el porche, seguro que reclamamos, pero no decimos nada por la tonelada de “basura acústica” que día y noche nos invade.
El derecho a un ambiente laboral saludable lo estipula el artículo 82 de la Constitución: los trabajadores tienen derecho a condiciones de trabajo que les garanticen la integridad física, la salud, la higiene y la disminución de los riesgos profesionales para hacer efectiva la seguridad ocupacional del trabajador. La Organización Internacional del Trabajo dice que los trabajadores tendrán derecho a recurrir ante instancias apropiadas, a fin de asegurar la protección contra los riesgos profesionales debidos a la contaminación del aire, el ruido y las vibraciones.
También se viola el derecho a la educación. En un ambiente escolar agredido por el ruido no podemos esperar el mismo rendimiento que en otro tranquilo. El ruido enmascara los sonidos más débiles, haciéndolos inaudibles, lo cual afecta el aprendizaje, especialmente de sonidos semejantes. También impide la concentración. El artículo 26 de la Declaración Universal dice que “la educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana”, lo cual no puede lograrse en un ambiente ruidoso.
Dice la OMS que niños y ancianos constituyen un grupo especialmente sensible al ruido, que merece protección. Los artículos 76 y 77 de nuestra Constitución mandan a protegerlos. Y el artículo 19 de la Convención Americana dice: “Todo niño tiene derecho a las medidas de protección que su condición de menor requiere por parte de su familia, de la sociedad y del Estado.”
Sin embargo, niños y ancianos son igualmente desprotegidos como el resto de la población. Si no, veamos cómo en los semáforos aguantan sol, polvo y ruido mientras buscan el sustento.
En el caso de las embarazadas, según la OMS, el ruido afecta no sólo a la madre, por lo que se debería evitar que estén en ambientes ruidosos, así como la contaminación acústica en centros infantiles y hospitales.
También el ruido afecta la economía: los trabajadores que se desvelan o están en ambiente laboral ruidoso no rinden igual, pueden cometer errores por falta de concentración o llegar tarde; se gasta en subsidios, en medicina. Además, esto puede subvalorar las propiedades, pues no todo mundo quiere vivir en vecindarios ruidosos.
Como vemos, el ruido no sólo afecta la salud, también viola los derechos humanos, todo lo cual limita el derecho a una mejor calidad de vida. Esto se da, en parte, porque se conceden licencias de funcionamiento y de actividades sin que se reúnan los requisitos para evitar emisiones de ruido, y porque no se supervisa a “con-ciencia”.
Cierta vez, ante la necesidad de radicar en otro lugar debido al ruido, una jovencita se preguntaba por qué se tenía que ir del barrio si ahí había nacido. Ante situaciones como ésta, ¿quién duda que con el ruido se viole el derecho a elegir el domicilio? Sin embargo, el artículo 31 de la Constitución dice que los nicaragüenses tenemos derecho a fijar la residencia en cualquier parte del territorio nacional. Pero el ruido hace inhabitables ciertos lugares, tornando imposible este derecho.
Y así se violan otros derechos humanos con el ruido: derecho a la salud, al descanso, elección del domicilio, educación, desarrollo integral, mejor calidad de vida, vivienda digna, ambiente laboral saludable, protección de niños y ancianos, derecho a la propiedad, etc. La protección o desprotección del medio ambiente conlleva la protección o violación de esos otros derechos que requieren de un ambiente saludable.
El artículo 59 de la Constitución consagra el derecho a la salud. La Declaración Universal de los Derechos Humanos, artículo 25, dice: “Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar …”. Según el artículo XI de la Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre: “Toda persona tiene derecho a que su salud sea preservada por medidas sanitarias y sociales…”.
Una condición indispensable para la salud es un ambiente saludable. Si se toman medidas para regular actividades de ocio, para la ordenación del territorio y de edificación apropiadas para que no haya emisiones de ruido, se estaría preservando la salud de la población.
El derecho al descanso tiene relación con el derecho a la salud. La Declaración Universal, en su artículo 24, dice: “Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre…” El ruido nos impide descansar. También impide disfrutar del derecho a una vivienda digna.
La Constitución y las declaraciones de Derechos Humanos consagran el derecho a la inviolabilidad del domicilio. Sin embargo, el ruido invade los hogares y se aloja hasta en la almohada. Si alguien nos tira basura en el porche, seguro que reclamamos, pero no decimos nada por la tonelada de “basura acústica” que día y noche nos invade.
El derecho a un ambiente laboral saludable lo estipula el artículo 82 de la Constitución: los trabajadores tienen derecho a condiciones de trabajo que les garanticen la integridad física, la salud, la higiene y la disminución de los riesgos profesionales para hacer efectiva la seguridad ocupacional del trabajador. La Organización Internacional del Trabajo dice que los trabajadores tendrán derecho a recurrir ante instancias apropiadas, a fin de asegurar la protección contra los riesgos profesionales debidos a la contaminación del aire, el ruido y las vibraciones.
También se viola el derecho a la educación. En un ambiente escolar agredido por el ruido no podemos esperar el mismo rendimiento que en otro tranquilo. El ruido enmascara los sonidos más débiles, haciéndolos inaudibles, lo cual afecta el aprendizaje, especialmente de sonidos semejantes. También impide la concentración. El artículo 26 de la Declaración Universal dice que “la educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana”, lo cual no puede lograrse en un ambiente ruidoso.
Dice la OMS que niños y ancianos constituyen un grupo especialmente sensible al ruido, que merece protección. Los artículos 76 y 77 de nuestra Constitución mandan a protegerlos. Y el artículo 19 de la Convención Americana dice: “Todo niño tiene derecho a las medidas de protección que su condición de menor requiere por parte de su familia, de la sociedad y del Estado.”
Sin embargo, niños y ancianos son igualmente desprotegidos como el resto de la población. Si no, veamos cómo en los semáforos aguantan sol, polvo y ruido mientras buscan el sustento.
En el caso de las embarazadas, según la OMS, el ruido afecta no sólo a la madre, por lo que se debería evitar que estén en ambientes ruidosos, así como la contaminación acústica en centros infantiles y hospitales.
También el ruido afecta la economía: los trabajadores que se desvelan o están en ambiente laboral ruidoso no rinden igual, pueden cometer errores por falta de concentración o llegar tarde; se gasta en subsidios, en medicina. Además, esto puede subvalorar las propiedades, pues no todo mundo quiere vivir en vecindarios ruidosos.
Como vemos, el ruido no sólo afecta la salud, también viola los derechos humanos, todo lo cual limita el derecho a una mejor calidad de vida. Esto se da, en parte, porque se conceden licencias de funcionamiento y de actividades sin que se reúnan los requisitos para evitar emisiones de ruido, y porque no se supervisa a “con-ciencia”.
(Fuente: Libro “Derecho a un ambiente sonoro saludable. Garantías jurídicas”, 2005).
Suscribirse a:
Entradas (Atom)