Día Internacional de Conciencia sobre el Ruido último miércoles de abril

Paz

Alfonsina Storni
Vamos hacia los árboles... el sueño
Se hará en nosotros por virtud celeste.
Vamos hacia los árboles; la noche
Nos será blanda, la tristeza leve. Paz

Vamos hacia los árboles, el alma
Adormecida de perfume agreste.
Pero calla, no hables, sé piadoso;
No despiertes los pájaros que duermen.

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Anidando en el porche

jueves, 12 de abril de 2018

Paz sonora o derecho humano al silencio

Un viejo artículo del 2002 publicado en La Prensa

https://www.laprensa.com.ni/2002/09/09/editorial/868614-paz-sonora-o-derecho-humano-al-silencio

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Doraldina Zeledón Ubeda
La Prensa,
https://www.laprensa.com.ni/2002/09/09/editorial/868614-paz-sonora-o-derecho-humano-al-silencio
A mi madre, quien cada noche y cada mañana,
desde siempre y en silencio,
se comunica con sus santos y con Dios.

Doraldina Zeledón Úbeda

Desde hace varios años se acuñó el término “cultura de paz”. Hoy varias instituciones lo hacen propio. Pero, ¿sonará bien? Si hay injusticia, no. Si hay palabras altisonantes, tampoco. Y si hay ruido no puede haber paz. No hay paz sonora.

Porque no basta que cesen las guerras armadas, los conflictos, si las personas en el trabajo no pueden concentrarse por los ruidos, si llegan a su casa y no pueden descansar, si salen a la calle y no escuchan más que el ruido rodante.

Para tener paz sonora necesitamos estar en armonía con la naturaleza, con el entorno. Esto contribuirá a una mejor calidad de vida. Porque el adelanto tecnológico no significa necesariamente una mejoría. Muchas veces es todo lo contrario, si entendemos por calidad de vida no sólo las condiciones materiales, sino también las espirituales, el bienestar personal y social. Alguien puede tener trabajo, ganar bien, pero si está en un entorno ruidoso, su calidad de vida no será satisfactoria. O puede ser que de la tecnología no le quede más que el ruido. Entonces, debe hablar. Paz sonora no es callar.

Si analizamos el término veremos que “paz sonora” implica apacibilidad, tranquilidad, sosiego. No silencio, sino que en un ambiente así, hay palabras, hay vida, hay sonido. Un sonido apacible. Y entre más silencio, habrá más voces. Podremos escuchar mejor. Y aún la voz de nuestra conciencia: las risas y el llanto de la gente. El llanto y los sonidos de la naturaleza.

En una ocasión me llamó una jovencita y me comentó que ya no aguanta el ruido de una iglesia, contiguo a su casa. Y el problema es tal, que han pensado trasladarse a otro barrio. “¿Pero por qué? —se preguntaba— si siempre hemos vivido aquí, si es nuestra casa...” “Porque ya no aguantamos”, se contestó casi desesperada.

Y las misas y rezos por la madrugada, con cohetes y chicheros son muy alegres. Es nuestra cultura. Pero, ¿nos hemos preguntado a cuántas personas perjudicamos? Y no sólo a las personas. Los pobres perros son quizás los que más sufren, porque tienen el sentido del oído más sensible. Y con cada cohete o bomba, lanzan un aullido. A veces nos causa gracia. O castigamos al pobre animal para que deje de ladrar.

Otro día un joven se quejaba porque no había podido dormir debido una serenata vecina. La serenata pudo ser muy grata para la homenajeada, y es una costumbre apreciada, pero no pensamos en que el vecino llegó a medianoche de su trabajo, y tiene que mañanear. Entonces, ¿vamos a barrer la cultura? ¿Y los otros no tienen derecho a su serenata y a sus cantos? Lo que hay que hacer es aprender a convivir entre varias culturas y las diferentes generaciones.

Y un amigo me contaba que vive en un lugar tranquilo, que piensa regresar a Nicaragua, pero no a la capital. A pesar de que es managua por los cuatro costados. Pero Managua se ha vuelto invivible, porque no se han sabido aprovechar las bellezas que Dios le dio, sino que más bien las hemos destruido, comentaba.

Y conversando con otro joven, decía que él también tiene derechos, que la música aunque esté a todo volumen, no le molesta. Tiene razón. Puede que no le moleste, pero sí le afecta. Sólo que no se da cuenta. Y tiene derecho, si no perjudica a los demás.

Es una situación difícil porque el derecho de unos puede silenciar el derecho de los otros. Por eso tiene que haber armonía: uno no silenciar y el otro no imponer su música, sus cantos, sus cohetes. Es una cuestión cultural, decía el joven. Y la cultura no se cambia de la noche a la mañana. Tampoco es cambiar, sino aprender a convivir entre diferentes costumbres. Podríamos averiguar hasta dónde llega nuestra casa, hasta ahí debería llegar nuestra música.

Si hay paz sonora, estaremos en armonía con el entorno y estaremos contribuyendo a una mejor calidad de vida. Pensémoslo. Y actuemos.

La autora es catedrática universitaria.  
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domingo, 4 de marzo de 2018

Niveles de presión sonora según la OMS

Niveles de presión sonora según la OMShttps://www.laprensa.com.ni/2018/02/23/opinion/2381368-niveles-de-presion-sonora-segun-la-oms

Niveles de presión sonora, según la OMS

El ruido provoca estrés, molestias, irritabilidad, insomnio, dolor de cabeza, náuseas, mareos, hipertensión, tensión muscular, y hasta problemas cardíacos.
23/02/2018

¿Cuál es el nivel sonoro máximo para no afectar la salud? Es una pregunta frecuente. El nivel de presión sonora depende del ambiente, naturaleza de la fuente de ruido, actividad que realicemos, tiempo de exposición, etc.
El ruido, sonido no deseado, lo podemos analizar desde un punto de vista objetivo, concerniente a parámetros físicos, susceptibles de ser medidos; y otro subjetivo, como sonido molesto. Así, depende de quien lo perciba, de factores sicológicos, sociales y culturales. Por ello, se establecen niveles máximos permisibles que garanticen una aceptación por parte de la mayoría, y se pueda ejercer control y prevención para que se cumplan. De ahí que también se le defina como un sonido cuyo nivel de presión sonora sobrepasa valores autorizados.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ofrece una guía para diferentes ambientes, como recomendaciones. Cada país establece sus niveles límite, en leyes, ordenanzas y normas técnicas. Desde hace años.
Según la guía, para dormitorios, el nivel de presión sonora promedio no debe exceder los 30 decibeles, y se debe evitar un ruido individual por encima de los 45.
Durante el día, en interiores de viviendas, el nivel sonoro no debe ser mayor de 35 decibeles. Y no exceder los 55 en balcones, terrazas y áreas exteriores. Por la noche, a un metro de las fachadas de las casas, el límite es de 45 decibeles de nivel promedio.
En hospitales, el nivel máximo de ruidos independientes en interiores durante la noche no debe exceder los 40 decibeles. El nivel promedio en interiores es de 30, durante el día. En las salas donde se atiende a los pacientes, no debe ser mayor de 35, y se debe prestar atención en las unidades de cuidados intensivos y en las salas de operaciones. Las incubadoras con ruidos interiores pueden generar problemas de salud a los recién nacidos, como trastornos del sueño y deficiencia auditiva.
En el ambiente escolar, en el aula el nivel de sonido de fondo no debe ser mayor de 35 decibeles. En los campos de juego, el nivel de sonido de fuentes externas no debe exceder los 55.
Y sonidos de altavoces, con 85 decibeles promedio, durante una hora puede provocar daños en el oído.
En actividades recreativas, como conciertos, discotecas, cines, parques, actividades al aire libre, generalmente la exposición sobrepasa los 100 decibeles de nivel promedio, lo que podría generar deficiencia auditiva significativa después de asistencias frecuentes. Y otros daños a la salud. Además, se debe reglamentar la exposición de los empleados y aplicarlas también a los clientes, que no deben estar expuestos a niveles promedio superiores a 100 decibeles, durante cuatro horas, más de cuatro veces al año. El nivel máximo (no el promedio) en estos lugares debe estar por debajo de los 110 decibeles.
Según la guía, 70 decibeles de nivel de presión sonora promedio en el ruido ambiental y de áreas recreativas se espera que no causen deficiencias auditivas.
Y recordemos que no solo afectan los niveles sonoros altos, ni solo la audición. También la salud extraauditiva, tanto física como sicológica. Y los derechos humanos, la comunicación en los diferentes ambientes (escuela, hogar, oficinas, restaurantes, comercio, centros recreativos), la tranquilidad, convivencia, calidad de vida. Contamina el ambiente.
El ruido provoca estrés, molestias, irritabilidad, insomnio, dolor de cabeza, náuseas, mareos, hipertensión, tensión muscular, y hasta problemas cardíacos. Por eso, “la contaminación acústica no solo es una molestia, sino también una amenaza para la salud pública”.
La autora es educadora, comunicadora y abogada. 

Validan metodología para medir contaminación acústica

https://www.elnuevodiario.com.ni/nacionales/457180-validan-metodologia-medir-contaminacion-acustica/
Los mercados son los sitios que más producen contaminación acústica, ya que generan más de 130 decibeles, aseguró Byron González, del laboratorio de Física de Radiaciones y Metrología de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua). 
 González afirmó que a través de una metodología para la evaluación de ruido ambiental, aliada con una serie de investigaciones, que realizaron desde 2008, se determinó que en estos lugares se concentra mucho ruido. 
De esta forma se aporta una metodología a las alcaldías, al Ministerio de Salud (Minsa) y al Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) para la valoración del ruido ambiental en lugares abiertos, explicó el experto.
Los mercados son lugares abiertos y las fuentes de ruidos son los altoparlantes, los claxon de los vehículos y la misma gente que trabaja y transita en estos lugares. En el estudio se tomaron muestras de 20 puntos de la capital, entre ellos los mercados Oriental, Huembes, Israel Lewites, Iván Montenegro y Mayoreo.

- Los niveles de contaminación en Managua promedian de 100 a 120 decibeles -
Según González, los niveles de ruidos en los centros de compras, principalmente en sus estaciones de buses, es de 130 decibeles y superan las normas de 80 a 90 para las ciudades. De esta forma demostraron que la contaminación acústica es una de las razones por el cual el Recinto Universitario Carlos Fonseca Amador (Rucfa), ubicado cerca del Oriental, debe ser trasladado, precisó. 

La permanencia en los mercados también expone principalmente a los trabajadores a los efectos negativos de la contaminación acústica. 

Erasmo Aguilar, médico laboral de la UNAN-Managua, dijo que la exposición al ruido reduce la capacidad auditiva o conlleva a fatiga auditiva y dependiendo del grado de sensibilidad de la persona, puede presentar mareo o molestia, náuseas, vómitos, a veces alteraciones de la visión y si tiene algún problema de base como cefalea les produce migraña. “La gente que trabaja en mercados, aunque no presente síntomas, no quiere decir que estén adaptadas. La contaminación acústica afecta principalmente el oído, pero también perjudica otros órganos, como el cerebro, ya que la misma vibración deteriora el sistema nervioso”, explicó Aguilar.  

Niños expuestos a ruido pueden perder audición y sufrir retraso del habla

Metodología denuncia ruidos 

González dijo que todas las valoraciones de ruido necesitan un protocolo de medición y que las autoridades deberían adoptar la metodología que recién acaban de validar, por la situación de contaminación en la capital.

Detalló que con esto las autoridades podrán validar las denuncias y sistematizar los datos que se obtengan de dichos casos y que ellos están dispuestos a capacitar a inspectores del Minsa o la Alcaldía de Managua.  
La zona norte del populoso mercado . Archivo/END- La zona norte del populoso mercado . Archivo/END -

“Si va y pone una denuncia en la dirección ambiental de la Alcaldía, el Marena o el Minsa, deben tener una forma para realizar las mediciones del ruido, no es suficiente con que vaya alguien con un sonómetro a tomar un dato y que lo reporte”, precisó. 
La forma en que se realiza una medición del ruido es seleccionando un lugar, luego la obtención de los datos a través de un sonómetro y un calibrador de este y después el procesamiento de los datos y el mapeo de estos. 
González indicó que este estudio empezó en 2008 y los últimos muestreos se tomaron en 2016.  Al inicio se identificaron puntos críticos de contaminación como La Subasta, la estación de buses del hospital Vélez Páiz, el Rucfa, en el sector del mercado Oriental.
El experto afirmó que si alguna persona quiere acompañamiento en una denuncia por contaminación acústica ellos pueden ayudarle con el estudio.  “Hace años hubo problemas con una empresa a la que pobladores demandaron por los ruidos que hacían sus maquinarias. Nosotros hicimos un informe, que es meramente académico, pero que sirve para sentar base para un argumento legal”. 
En general, los niveles de contaminación en Managua promedian de 100 a 120 decibeles, cuando de 80 a 90 ya es perjudicial para el oído.  

lunes, 29 de enero de 2018

Los ruidos leves también dañan la salud

Pocos denuncian el ruido porque no confían en las autoridades

 
Pérdida de audición, estrés, dolor de cabeza, náuseas y desequilibrio corporal y digestivo son algunos de los males que provoca exponerse a altos niveles de ruido. Sin embargo, también los ruidos leves pueden causar daños en la salud a corto y largo plazo, señala Doraldina Zeledón, quien tiene 18 años de trabajar en el tema del ruido.
“Los ruidos bajos afectan otros aspectos de la salud. Por ejemplo, un ruido de 40 decibeles te causa estrés si estás queriendo dormir. En el caso de las oficinas el ruido no puede ser mayor a esa cantidad porque si no se tendría que comenzar a gritar. En el caso de trabajar en un ambiente de 85 decibeles, como en talleres, se debe usar medidas de protección como orejeras, tapones para los oídos”, advierte Zeledón.
La otorrinolaringóloga Mayra Castro también advierte que la exposición a ruidos habituales, como el pito de los carros, puede causar daños. Sin embargo, señala que la mayoría de problemas auditivos son provocados por ruidos mayores a 80 decibeles.

Pocos denuncian

Actualmente el ruido está catalogado como una falta en la legislación nicaragüense, pero la mayoría de la población en los barrios no denuncian los casos de ruido para evitarse problemas con los vecinos y porque no confían en las autoridades, pues muchas veces son ellas mismas quienes lo generan.
“Hay varios factores para que la gente no denuncie, uno de ellos es para no enemistarse con el vecino. Además, que no creen en las autoridades y dicen que es perder el tiempo. También por falta de educación ambiental en el tema”, lamenta Zeledón.

ttps://www.laprensa.com.ni/2018/01/29/nacionales/2368132-ruidos-leves-tambien-danan

Los ruidos leves también dañan la salud

lunes, 7 de agosto de 2017

Voces del silencio

Todo habla.
Para escuchar las voces
hay que acallar la voz
y el pensamiento,
abrir los oídos, 
la razón y el sentimiento.

Escuchar la naturaleza
Escuchar al prójimo
Escuchar tu conciencia.  

                       Doraldina

Gracias


Gracias
a web Ruido, un problema en Nicaragua, también desde hace 17 años.
Y a las personas que han buscado mi apoyo, lo que me ha permitido conocer más sobre la problemática del ruido.
Y a quienes no me han escuchado, pues han ayudado a que reoriente mi trabajo y que comprenda que hace falta mucho.
Gracias al Dios de mis padres. Que es el mío, el suyo, el tuyo, el de todos y todas los creyentes. Gracias a mis padres, maestros, hermanos, familiares, amigos, compañeros de trabajo, alumnos, vecinos, por propiciar un ambiente sonoro saludable. Y a la Literatura y libros técnicos que me han informado y sensibilizado.
"Gracias a la vida", gracias a mis pies que han caminado conmigo en silencio, a mis manos con las que estoy escribiendo, a mis ojos que a veces me hacen ver de más y otras no me dejan ver, a mi cerebro que creo se coordina con el corazón (aunque a veces el corazón se impone), a mis oídos que aguantan ruidos y disfrutan sonidos agradables, como los de la Naturaleza, la música, la poesía...
¡Gracias!
https://www.facebook.com/profile.php?id=100006119956916

Doraldina Zeledón, la enemiga del ruido


http://www.laprensa.com.ni/2017/07/23/suplemento/la-prensa-domingo/2267349-doraldina-zeledon-la-enemiga-del-ruido