Día Internacional de Conciencia sobre el Ruido último miércoles de abril

Paz

Alfonsina Storni
Vamos hacia los árboles... el sueño
Se hará en nosotros por virtud celeste.
Vamos hacia los árboles; la noche
Nos será blanda, la tristeza leve. Paz

Vamos hacia los árboles, el alma
Adormecida de perfume agreste.
Pero calla, no hables, sé piadoso;
No despiertes los pájaros que duermen.

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Anidando en el porche

viernes, 18 de enero de 2019

Especialista em sons da natureza adverte: o mundo animal está cada vez mais silencioso


https://revistagalileu.globo.com/Ciencia/noticia/2015/03/especialista-em-sons-da-natureza-adverte-o-mundo-animal-esta-cada-vez-mais-silencioso.html?fbclid=IwAR3aSlZS5iu2HdVO8zsBkniGNEuPgA2EMTEiz74gtscrCS-BdQevYs7YP3E

Pólvora. Qué locura,

Pólvora. Qué locura, qué irresponsabilidad con el medioambiente. Y cuánto queremos a los perritos y gatitos, y cómo cuidamos a niños y ancianos en estos tiempos de frío, viento y polvo... Y sin embargo, cuánta pólvora, que afecta la salud. Este año, fuera de lo normal, que siempre ha sido anormal, irrespetuoso. Por aquí, un vecindario tranquilo, antes eran unos cuantos petardos, más que todo temprano y tirados por chavalos. Y no había visto muñecos para quemar. Ahora, por ejemplo, en media cuadra vi dos.
La perrita temblaba y el gatito se fue, espero que vuelva.
Mientras en otros países buscan cómo evitar la pólvora o el ruido que produce, aquí su uso se multiplica. ¿O acaso significa progreso?
Ojalá que el próximo diciembre vendan, al menos, petardos silenciosos, aunque los componentes de la pólvora siempre afectan la salud y el medioambiente.
Perdónalos, Señor, aunque sí saben lo que hacen. Yo no los perdono, porque sí saben lo que hacen. Ser un país pobre no significa ser irrespetuosos, irresponsables, ni disfrutar a costa de la salud del ambiente y por ende de la salud, tranquilidad y derechos, no sólo de los humanos, también de toda la Creación.
Ojalá que podamos construir un año nuevo mejor.
Buen año, amigas y amigos.

Fuerte clamor de padres de niños con autismo contra el uso de pirotecnia en estas fiestas


https://www.elliberal.com.ar/noticia/306164/fuerte-clamor-padres-ninos-autismo-contra-uso-pirotecnia-estas-fiestas?fbclid=IwAR2fXSo-WDiyd6Qe8mH4fzn79IqqQHRu1Lk-Pg1xR22m1i6AFhV5EQWBif8

martes, 11 de diciembre de 2018

Fuerte clamor de padres de niños con autismo contra el uso de pirotecnia en estas fiestas

Fuerte clamor de padres de niños con autismo contra el uso de pirotecnia en estas fiestas

"Nos encerramos y lloramos con nuestro hijo", fue el dramático relato de una madre. Una entidad quiere presentar un proyecto para su prohibición.
10/12/2016 -
En esta época del año, con la proximidad de las fiestas de Navidad y año nuevo, crece la preocupación de los padres de los niños que sufren autismo, ya que la sensibilidad especial que tienen en sus oídos hace que sufran demasiado con el estruendo de la pirotecnia.
Patricia Zirpolo es mamá de un niño con autismo y activa militante de TGD Padres TEA Santiago Azul, una institución que lleva adelante una campaña de concientización en la población y que clama para que se termine el uso de pirotecnia, no sólo durante estas fiestas sino todo el año en todo tipo de festividades.
Respecto del sufrimiento que experimentan los chicos con autismo por el sonido estridente de los cohetes, Patricia comentó: "Nosotros tuvimos que encerrarnos con mi hijo y llorar todos porque sufren mucho, les duelen los oiditos y, aunque con el tiempo se habitúan porque se trabaja sobre ello, es muy difícil lo que pasamos".
"Los chicos que sufren de autismo tienen una sensibilidad especial en los oídos, lo que hace que les duela el oído con el estruendo de los cohetes. No es que se asustan, es que sufren dolor y eso es lo que muchas veces la gente no lo entiende", explicó Patricia.
Respecto de qué es lo que se debe hacer, comentó desde su experiencia que "algunos padres les colocan algodoncitos en los oídos, o les colocan auriculares en el momento de los estruendos, o se encierran y ponen música suave a bajo volumen en la habitación".
"Lo que tratamos de hacer es que esos ruidos no lleguen a los chicos, y esto pasa especialmente en los primeros años, porque es algo que se va trabajando durante el resto de la vida de los chicos. Nuestro hijo ahora tiene 14 años y ya sale, observa y se va habituando, pero igual lo sufre", amplió.
Campaña
"Muchas veces la gente que vende pirotecnia se enoja con nosotros, pero lo que pretendemos es que no tiren esas bombas de las que se asusta cualquiera, no sólo para las fiestas, porque ocurre que gana un equipo de fútbol y te matan con las bombas; hay fiestas en las iglesias y tiran bombas. Yo vivo en el barrio San Fernando (La Banda) y del festival que hacen en cancha del club Sarmiento, las bombas te mueven la casa. Todas esas cosas las sufren los chicos con autismo, y tampoco puedes llevar al niño a un espectáculo de esos. Es terrible los dolores que sufren", comentó Patricia Zirpolo.
Dijo que "por eso hacemos estas campañas para concientizar a la gente del problema, y para que la no utilización de los estruendos sea todo el año y en todos los ámbitos".
TGD Padres TEA Santiago Azul va a clausurar la campaña 2016 el próximo sábado 17 en el sur de la ciudad. https://www.elliberal.com.ar/noticia/306164/fuerte-clamor-padres-ninos-autismo-contra-uso-pirotecnia-estas-fiestas?utm_campaign=ScrollInfinitoDesktop&utm_medium=scroll&utm_source=notaPadres de niños con autismo contra el uso de pirotecnia

viernes, 13 de abril de 2018


Día Internacional de conciencia sobre el ruido

Doraldina Zeledón Úbeda

Cada último miércoles de abril se celebra el Día internacional de conciencia sobre el Ruido, establecido desde 1996 por la Liga para el Deficiente Auditivo, con sede en Nueva York. El objetivo es informar y sensibilizar sobre el ambiente sonoro saludable, los efectos del ruido y el respeto de los derechos humanos.

Se pide un minuto de silencio, de 2:15 pm a 2:16 pm. También puede hacerlo en cualquier momento, y meditar sobre el problema y su solución.

Es simbólico. Para ver el resultado del no-ruido serían necesarios unos 60 minutos. Imaginemos qué tranquilidad habría si durante una hora no se suenan las bocinas, si las motocicletas reducen la velocidad y revisan su tubo de escape. Si bajamos el volumen. A la radio, la televisión, la conversación, a las discusiones, a los altoparlantes. Y en ese ambiente silencioso reflexionamos sobre todo lo bueno que trae el silencio y el daño que provoca el ruido. En nuestro contexto parece una utopía. Ojalá que pronto se le comience a dar el debido tratamiento

¿Qué podemos hacer hoy y todos los días? Les recomendamos:

Desde el hogar: bajar el volumen a televisores y equipos de sonido, no tirar las puertas ni arrastrar muebles, no gritar. No comprar juguetes ruidosos, que además de perjudicar la salud de los niños, los inducen a la cultura del ruido. Evitar, durante la noche o en la madrugada, actividades que generan ruidos, como el uso de electrodomésticos. En fin, respetar el espacio de cada uno y los derechos de los vecinos a la salud, a la tranquilidad y a disfrutar de su vivienda.

En el trabajo, lo primero debería ser capacitar en el tema del ruido y las leyes laborales que lo abordan. Disminuir el ruido o aislar los equipos. Usar protectores auditivos, cuando no se pueda reducir por otro medio. Debería ser obligatorio no sólo facilitar equipos de protección, también que el trabajador los use.

En el transporte, pidamos a los conductores que no piten. Y no sólo los buses, también los taxis van sonando la bocina por todos lados. Y que bajen el volumen de su música. Si no lo hacen, bájese. Los vehículos privados también contribuyen. Los conductores deben acostumbrarse a reducir la velocidad, reparar la carrocería. Si llevan carga, amarrarla, para que no suene. Apagar el motor cuando se estacionen. Las cooperativas de transporte deberían capacitar sobre la prevención, control y efectos del ruido.

Desde la escuela se debe tomar conciencia del problema. El tema se puede abordar en las clases de lenguaje (periódicos, murales, foros,conferencias, investigación, redacción, escucha), literatura, física, educación cívica, educación musical, ciencias naturales, derechos humanos, educación para la salud y para el consumidor; cultura de paz, medioambiente. Y reducir el ruido de las bandas musicales. En las universidades, la contaminación acústica, su prevención y control, deberían ser temas de estudios en Derecho, Salud, Arquitectura, Ingeniería, Educación, especialmente en Educación Ambiental. Un postgrado de calidad ambiental o de producción más limpia estaría incompleto sin el tema del ruido. También debería ser materia en medicina forense, en el sistema de justicia. Y en la Academia de Policía; podría ser el inicio de su higiene sonora para que puedan escuchar los bocinazos.

A gerentes de discotecas, bares, clubes nocturnos, cines, gimnasios, que se acuerden del acondicionamiento acústico y bajar el volumen.
A gerentes de tiendas y supermercados, bajar el volumen a los equipos de sonido.
A la publicidad ambulante, bajar el volumen y apagar el sonido cuando se parqueen.
A motociclistas, revisar el tubo de escape y apagar el motor cuando se estacionen, especialmente durante la madrugada.
A vendedores de discos compactos y casetes de música, bajar el volumen.
A los funcionarios, crear y aplicar leyes y reglamentos.


Qué hacer ante un conflicto por ruido


Día de Conciencia sobre el Ruido
Doraldina Zeledón Úbeda

El último miércoles de abril se celebra el Día Internacional de Conciencia sobre el Ruido. Ojalá que pronto podamos celebrarlo igual que el Día de la Tierra, sembrando semillas de respeto, tranquilidad, cultura del no-ruido, para tener un ambiente acústicamente saludable.  Mientras tanto, ¿qué podemos hacer ante este virus todavía ignorado a pesar de la epidemia?

El ruido contamina el ambiente, afecta flora, fauna, edificios, monumentos; no sólo al homo sapiens. Interfiere negativamente en la salud, derechos humanos, comunicación, relaciones, economía, calidad de vida. Es necesario prevenirlo. Con educación en valores, científica, técnica, jurídica, en derechos humanos.

Gran parte del ruido se podría evitar con el ordenamiento territorial y la aplicación de normas para apertura y funcionamiento de industrias, discotecas, comercio, estadios, escuelas, iglesias, construcción en general. Si no se supo prevenir, hay que aplicar medidas de control técnico, administrativo, sanitario. 

Hay actividades que generan ruidos y que no es preciso suspenderlas, trasladarlas o cambiar horario, sino  aplicar medidas correctivas. Pero hay casos en que se deberían suspender o reubicar; aunque, por ejemplo, la fábrica alegue que cuando se creó el barrio, ya estaba funcionando. En medioambiente, salud, derechos humanos, primero éstos, según principios de derecho internacional. ¿O se va permitir que el ruido taladre el oído de los vecinos o les invada la tranquilidad, porque la empresa o la discoteca se instalaron primero?

No tenemos leyes ni normas técnicas especiales, ni ordenanzas. Pero hay normas salteadas en leyes y decretos, que se pueden aplicar. Sin embargo, los afectados se llevan meses y años, sin encontrar solución. O, ¿qué respuesta ha dado el Ministerio de Salud? ¿Las Procuradurías de Derecho Ambiental y Derechos Humanos?  ¿El Ministerio de Transporte  y Construcción? ¿Las alcaldías? ¿La Policía y el Ministerio del Ambiente? A veces alguna alcaldía atiende, ¿pero cuántos casos han resuelto?

 ¿Y qué hacen el Instituto de Turismo, el Ministerio de Industria y Comercio? ¿Promover actividades sin medidas para proteger la salud y la tranquilidad?  ¿Y cómo responde la Asamblea Nacional, ante la sequía de leyes? ¿O esperarán los gritos y guerras por ruidos?
¿Y la población?  Se queja, pero poco denuncia. Por desconocimiento, desconfianza, miedo. Y en algunos casos por comodidad: esperar que otros resuelvan. 

Ante estas situaciones los afectados deben unirse. Informarse sobre leyes y efectos del ruido. Buscar asesoría. Hablar con los responsables de la fuente de ruido. Si no se puede, interponer la denuncia. Solicitar a las alcaldías, Ministerio de Salud, medición de los niveles sonoros en el vecindario, viviendas, dormitorios. En éstos, el nivel sonoro promedio durante la noche no debe exceder los 30 decibeles. Y pedir que cese la inmisión de ruidos y respeten sus derechos.  Solicitar copia del informe de medición, inspecciones, resoluciones y notificaciones. Estar pendientes de los plazos.  Y hacer denuncias públicas por los medios de comunicación.

¿Y qué puede hacer la empresa?  Aplicar medidas  técnicas. Primero, hay que identificar la fuente y las causas del ruido: desajuste de piezas de la máquina, falta de mantenimiento, equipos obsoletos, mal instalados, volumen muy alto, etc., y actuar conforme.    

Si no es posible controlarlo en la fuente, hay que ver por qué medio se transmite: aire, paredes, instalaciones metálicas, tuberías. Y establecer medidas, como aislamiento acústico de la maquinaria, amortiguadores, pantallas anti ruido, paredes y muros totalmente cerrados y recubiertos con materiales absorbentes, murallas verdes, etc.

Y bueno, ¿por qué tenemos que reclamar? Las empresas deberían ser amigables  y agradecidas con el ambiente y vecinos que los acogen, en vez de maltratarlos o ignorarlos.  Al menos, deberían pensar en su imagen.

La autora es comunicadora y abogada.


                                                                                

Si se callase el ruido

Si se callase el ruido 
oirías la lluvia caer
limpiando la ciudad de espectros,
te oiría hablar en sueños
y abriría las ventanas.
Si se callase el ruido
quizá podríamos hablar
y soplar sobre las heridas,
quizás entenderías
que nos queda la esperanza.

Ismael Serrano