jueves, 5 de febrero de 2015
Más restricciones al transporte público
5 de febrero de 2015 | 05:03:00
Managua, Nicaragua | elnuevodiario.com.ni
Regulaciones. Autoridades de la Policía Nacional vigilarán el uso adecuado de bocinas, así como la instalación correcta de luces en las unidades
Por Hatzel Montez Rugama | País
La Policía Nacional anunció que continuará aplicando medidas regulatorias al Transporte Urbano Colectivo. Entre las mencionadas ayer se cuenta moderar el ruido de las bocinas y establecer qué tipo de luces deben instalarse en las unidades, explicó a El Nuevo Diario el subdirector de la Policía de Tránsito y jefe de Registro Vehicular, comisionado mayor Luis Valle Corea.
El comisionado mayor Valle Corea recordó que todos los buses deben poseer dos luces para utilizarlas en situaciones de oscuridad (horas de la noche), neblina, polvaredas y lluvia. “Estas dos luces son las de fábrica, con las que viene el autobús. No otras”, dijo.
Afirmó que aparte de estas dos luces, los conductores tienen permitido agregarles dos tipo Leds (fuente luminosa no intensa) adicionales, que podrían ser ubicadas debajo de la unidad, las que en ningún momento deben afectar la visión de otros conductores.
“Hay varias luces prohibidas, unas son las luces intermitentes, estas afectan la visión del conductor. Estas luces solo se permiten a vehículos de uso oficial, como los de la Dirección General de Bomberos, la Cruz Roja, la Policía Nacional, entre otras, no a unidades de buses”, explicó el alto oficial.
LAS BOCINAS
En cuanto a las bocinas, el comisionado mayor Valle Corea dijo que la instalación y uso de bocinas de aire que suenen demasiado fuertes están prohibidas por la ley. “El artículo 26 de la Ley 856, en su numeral 42, manda a aplicar multas de C$420 a los conductores que hagan uso indebido de sus bocinas”, recordó.
“Estaremos --agregó-- regulando esto más seguido, nuestros agentes de Tránsito estarán realizando los controles y aplicarán las multas correspondientes cuando se presente este tipo de situaciones”, dijo.
El comisionado mayor Valle Corea dijo también que otro tema que estarán observando es el uso inadecuado de rines, los llamados de lujo, principalmente. “Los rines que tienen puntas alargadas, si son de plástico no representan un peligro para otros conductores, es por eso que están permitidas. Las de otro material son las peligrosas”, recordó.
Otra de las regulaciones que anunció la Policía es la prohibición de música a alto volumen cuando los conductores de buses vayan al volante.
“¿Qué implica manejar con cualquier dispositivo o con el volumen alto en nuestro vehículo? Provoca distorsión en el manejo, distorsión en las actividades motoras y eso provoca que nuestra concentración disminuya, advirtió por su lado el comisionado Iván Escobar, jefe de la Secretaría de la Dirección General de Seguridad de Tránsito.
MEDIDAS DIVIDEN A ORGANIZACIONES
Servicio • El director del Instituto Nicaragüense de Ayuda al Consumidor, Indec, Marvin Pomares, señaló que también los conductores de buses son humanos y para reducir la tensión de dos horas de ruta por vuelta, ellos escuchan música, aunque está de acuerdo en que esta debe tener un volumen moderado.
“Tal vez la sanción tal y como está anunciada sea muy dura. Lo que se debe exigir es un tono moderado en la unidad, y los conductores deben entender eso. Ya quitarlos no lo considero correcto”, opinó Pomares.
Señaló que estos casos tienen que ser regulados por la Alcaldía de Managua, a través del Instituto Regulador del Transporte del Municipio de Managua, Irtramma, cuyos inspectores se dedican a multar a taxistas pero no se toca al transporte colectivo.
Por parte del Bufete Jurídico de Ayuda al Consumidor, Rubén Arriola dijo que ya era hora de que se actúe contra los “buses-discotecas”, aunque coincidió en que la regulación debió venir del Irtramma desde hace mucho tiempo, como ente regulador que no está actuando con beligerancia.
Arriola destacó que en las unidades también viajan personas de la tercera edad, niños y personas enfermas, que no tienen por qué soportar los gustos a todo volumen de los conductores, siendo esto un servicio público.
“Esta fue una medida inteligente, pero también deberían mandar a quitarles los vidrios polarizados y calcomanías que afectan la visibilidad de conductor”, recomendó Arriola
Se acabó “la fiesta” en los buses?
Por Lizbeth García | País
http://www.elnuevodiario.com.ni/nacionales/340953-se-acabo-fiesta-buses
Después de que el 41.8 de los conductores encuestados por M&R Consultores “confesaran” que escuchan música a alto volumen cuando van al volante, la Policía llamó a los propietarios y choferes de buses, a quitar todo aparato que hayan agregado al vehículo, porque de lo contrario se les aplicará la ley.
“Nosotros llamamos a las personas que conducen estos buses o son propietarios de estas unidades, a que retiren todo aquel objeto u aparato que nada tenga que ver con la estructura original del fabricante”, exhortó el subdirector de la Policía de Tránsito y jefe de Registro Vehicular, comisionado mayor Luis Valle Corea.
El jefe policial no detalló con exactitud cuántos sistemas de sonido han sido retirados, porque eso le compete al Instituto Regulador del Transporte Municipal de Managua, Irtramma, que está inspeccionando el parque vehicular destinado al transporte escolar, para luego revisar el transporte colectivo y selectivo.
“¿Qué implica manejar con cualquier dispositivo o con el volumen alto en nuestro vehículo? Provoca distorsión en el manejo, distorsión en las actividades motoras y eso provoca que nuestra concentración disminuya y uno se vea envuelto en algún accidente de tránsito”, explicó por su lado el comisionado Iván Escobar, jefe de la Secretaría de la Dirección General de Seguridad de Tránsito.
Aunque la Ley 856 (Ley de reformas y adiciones a la 431) no especifica directamente que se debe sancionar al conductor que va escuchando música, sí faculta a la Policía a multar con C$250 a quienes conduzcan utilizando manualmente teléfonos móviles “o cualquier otro aparato de distracción en el manejo”.
REACCIONES
Erick Urroz, miembro de la Cooperativa de Buses Unitarios, indicó que ninguna autoridad les ha informado de la medida, pero aclaró que los choferes escuchan música para entretenerse y entretener al pasajero, sin que ello represente peligro o distracción, porque usan un volumen moderado.
Por su parte Yader Mendoza, jefe de Operaciones de la Cooperativa “21 de Enero”, explicó que los conductores tienen prohibido usar celulares, pero la música está permitida, porque es un servicio social que brindan a la población, además ayuda a liberar estrés al chofer que tiene que tiene que hacer recorridos de más de dos horas por cada vuelta.
******************
Comentario:
La medida es para evitar accidentes de tránsito. De manera indirecta también se protegerá la salud mental y física de los usuarios y la población en general. Y sus derechos humanos. Un conductor no tiene por qué obligar a los usuarios a escuchar música, deportes o noticias. ¡Gracias!
El ruido contamina el ambiente y afecta la salud. Viola los derechos humanos. Provoca pérdida de la audición, estrés, dolor de cabeza, náuseas, desequilibrio corporal, afecta el sistema circulatorio, digestivo, nervioso; la respiración; el descanso, el sueño, la concentración, la comunicación, el estudio, el trabajo, la economía, los derechos humanos. Y hasta puede matar. (Doraldina).
La medida es para evitar accidentes de tránsito. De manera indirecta también se protegerá la salud mental y física de los usuarios y la población en general. Y sus derechos humanos. Un conductor no tiene por qué obligar a los usuarios a escuchar música, deportes o noticias. ¡Gracias!
El ruido contamina el ambiente y afecta la salud. Viola los derechos humanos. Provoca pérdida de la audición, estrés, dolor de cabeza, náuseas, desequilibrio corporal, afecta el sistema circulatorio, digestivo, nervioso; la respiración; el descanso, el sueño, la concentración, la comunicación, el estudio, el trabajo, la economía, los derechos humanos. Y hasta puede matar. (Doraldina).
lunes, 8 de diciembre de 2014
Software convierte voz en lenguaje de señas para sordos
http://www.scidev.net/america-latina/comunicacion/noticias/software-convierte-voz-en-lenguaje-de-se-as-para-sordos.html#sthash.Z9iWS3VN.dpuf
Las personas con problemas de
audición en Honduras contarán en breve con un programa de computadora capaz de
convertir la voz en texto y este en el lenguaje de señas para sordos (LESHO).
La plataforma, actualmente en prueba, ha sido desarrollada por investigadores de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH). Utiliza un principiotecnológico relativamente conocido: el avatar tridimensional, que funciona como un intérprete virtual, convirtiendo a LESHO el texto generado a partir de la voz del hablante.
El objetivo es que el software corra en cualquier navegador web, sin necesidad de instalarlo en la computadora que lo utilice. Un prototipo se probó en junio de este año en los navegadores Chrome y Firefox, mostrándose eficaz en captar una frase corta, su conversión en texto y su traducción por el avatar para el LESHO.
“Hemos
tenido que hacer un gran esfuerzo para descubrir las reglas gramaticales más
generales del lenguaje, con el fin de que el traductor las utilice” Raúl Palma
Los investigadores probarán el programa en las aulas de la UNAH antes de ampliar su uso. En clase, el programa captaría la voz del profesor, que sería traducida por el avatar proyectado en una pantalla. Las pruebas con estudiantes se realizarán en 2015.
“Aún falta la traducción de oraciones complejas, pues esto requiere el análisis de la oración en español y una traducción al lenguaje de señas”, dice a SciDev.Net el ingeniero Raúl Palma, uno de los creadores del programa. Hasta el momento se han creado y suministrado al programa alrededor de 300 señas.
Se espera que “el software sea útil para cualquier persona sorda y también para cualquier persona ‘oyente’ que desee aprender o mejorar su conocimiento del LESHO”, señala. Se estima que solo en Honduras hay 35 mil personas con deficiencias auditivas.
Especialistas en diversos países investigan mecanismos para ayudar a las personas sordas. Aunque estas iniciativas amplían las oportunidades y las formas de acceso de esas personas a la información, aún enfrentan un complicado obstáculo: crear una base de datos capaz de hacer traducciones apropiadas.
“Es complicado lidiar con la falta de transparencia de cada idioma”, dice aSciDev.Net la audióloga Cristina Broglia de Lacerda, del Centro de Educación y Ciencias Humanas de la Universidad Federal de São Carlos, Brasil.
“Una herramienta de traducción que no contemple las sutilezas lingüísticas de cada idioma afrontará una serie de problemas”, añade.
“Los estudiantes con mayor experiencia en los dos idiomas (español y LESHO) tal
vez sean capaces de entender esos problemas y hacer un uso más crítico de esa
herramienta”, señala.
Palma reconoce el reto: “Lamentablemente no se han hecho estudios avanzados de la gramática del LESHO, de modo que hemos tenido que hacer un gran esfuerzo para descubrir las reglas gramaticales más generales del lenguaje, con el fin de que el traductor las utilice”.
Palma reconoce el reto: “Lamentablemente no se han hecho estudios avanzados de la gramática del LESHO, de modo que hemos tenido que hacer un gran esfuerzo para descubrir las reglas gramaticales más generales del lenguaje, con el fin de que el traductor las utilice”.
El proyecto que busca recopilar los sonidos de todo el mundo en una web
http://es.gizmodo.com/el-proyecto-que-busca-recopilar-los-sonidos-de-todo-el-1667697371
Radio Aporee es un proyecto colaborativo que comenzó
en 2006. El objetivo es crear un mapainteractivo
en el que se puedan escuchar los sonidos y ambientes de todo el mundo, tal como
si se estuviera ahí. Fue creado por Udo Noll, un artista alemán especializado
en espacios urbanos.
La idea detrás del proyecto
tiene que ver con la imaginación geográfica. Al autor le interesa que la
percepción del escucha pueda cambiar dependiendo del sonido de ambiente que
perciba en un lugar en específico. Por ejemplo, si nunca has visitado la Torre
Eiffel y quieres saber cómo se sentiría estar ahí, solo tienes que buscarla en
el mapa y escuchar las grabaciones. Básicamente es hacer turismo del sonido.
El sitio se encuentra bajo
licencia de Creative Commons, así que cualquier persona de cualquier parte del
mundo puede publicar sus grabaciones de campo. Sin embargo, tienen que tener
cierto formato y calidad para poder ser aceptados en el sitio. Si te interesa
participar en el proyecto, puedes leer los requerimientos aquí y visitar el mapa acá. [vía Radio
Aporee]
(Yare Saavedra).
jueves, 2 de octubre de 2014
Ordenanza Managua 2013 -Ruido
ORDENANZA MUNICIPAL Nº
01-2013
DAÑOS Y MULTAS AMBIENTALES
EN EL MUNICIPIO DE MANAGUA
Arto. 11 CONTAMINACIÓN CON
EMISIONES SONORAS (RUIDOS):
Contaminan el medio ambiente
con emisiones sonoras y/o ruidos, las personas naturales o jurídicas que
realicen los siguientes actos:
a. Quienes utilizando equipos
de sonido, altoparlantes, amplificadores, rocolas, entre otros, produzcan
contaminación acústica con niveles fuera de lo establecido por las normas de la
Organización Mundial de la Salud (OMS), perturbando la tranquilidad y descanso
diurno y nocturno de los ciudadanos. Se le aplicará una multa de:
a.1 Si es persona natural DOS
MIL CORDOBAS NETOS (C$ 2,000.00).
a.2 Si es persona jurídica
TREINTA Y CINCO MIL CORDOBAS NETOS (C$35,000.00).
b. Quienes realicen actividades
de cualquier índole, utilizando equipos de sonidos, conjuntos musicales,
amplificadores, sin contar con la infraestructura adecuada, ni el aval
ambiental correspondiente. Se les aplicará una multa de:
b.1 Si es persona natural DOS
MIL CORDOBAS NETOS (C$ 2,000.00).
b.2 Si es persona jurídica TREINTA Y CINCO MIL CORDOBAS
NETOS (C$35,000.00).
Dado en la ciudad de Managua, a los veintidós días del
mes de Marzo del año dos mil trece.
viernes, 1 de agosto de 2014
¿Gran Canal sin ruido?
Doraldina Zeledón Úbeda
“¿O Gran Canal, gran ruido? No me refiero a la
divulgación del proyecto, sino a los altos decibeles que generarían las obras,
especialmente la explosiones para excavar, a no ser que la tecnología sea silenciosa,
como lo exige el principio de la mejor tecnología disponible o el desarrollo
acústicamente sostenible. También me refiero al ruido de las embarcaciones y
maquinarias. Del comercio, industria, turismo, construcción, dragados.
Ya sabemos que la contaminación acústica afecta
la salud de los seres humanos y de la fauna acuática y terrestre. Todo
emprendimiento afecta el medioambiente. Por eso me llama la atención que se
diga que el Gran Canal sólo traerá beneficios. Me parece que debería decirse cómo
se mitigarán los daños, si es que se piensa en un desarrollo sostenible (otro
principio del Derecho Ambiental); es decir, un desarrollo que utilice los
recursos naturales responsablemente, de tal manera que heredemos bienestar y no
problemas (principio de solidaridad). Por ejemplo, heredar agua potable y no
desarrollo con sed. O un ambiente sonoro saludable y no ruido. ¿Es eso? Si no,
“en caso de duda, actuar pro natura”, uno de los principales principios del
Derecho Ambiental.
Se debería explicar cuál es la responsabilidad
con que se intervendrá cada recurso natural, cómo se mitigarán los impactos. Por
ejemplo, en la zona del Canal de Panamá se cuenta con normativas para control
del ruido. ¿Pero le pondrán mente aquí? Porque el ruido afecta la salud y el
medioambiente, pero a pocos les interesa. Inclusive, se le considera inherente
al desarrollo, cuando es lo contrario: se debe al subdesarrollo; entonces, si
el Canal traerá desarrollo, deberá haber prevención y control del ruido.
En el agua el sonido viaja a 1500 metros por
segundo, mientras en el aire se propaga a 343 metros. Llega más rápido y más fuerte,
y afecta más dentro del agua, por eso hasta duele el oído si, por ejemplo, se
chocan dos piedras cuando estamos sumergidos. De ahí que haya campañas para
evitar la muerte de animales marinos, debido al ruido de los barcos y de las
explosiones. Tenemos el ejemplo sencillo y casero: la pesca con bombas.
Desbaratan especies acuáticas, como los ruidos de los barcos desbaratan o descompensan
a las ballenas.
Los trabajadores del Canal seguramente tendrán
sus cascos protectores. ¿Y la población vecina, y los animales? ¿Cómo se
protegerá la fauna acuática?, ¿Habrá refugios
y criaderos de cangrejos, peces, caracoles? Igual sucede con las aves y demás
animales, el ruido los espanta y les impide comunicarse, lo que a su vez les
resta la defensa, la alimentación, el apareamiento, la reproducción. Es decir,
el ruido también pone en riesgo la vida de los animales.
Eso me gustaría saber (principio participación
pública e información), no sólo cuestiones económicas, que al final, no son las
que nos sacarán de la pobreza, sino las políticas públicas y la participación
de la población en la defensa del medioambiente y la repartición de beneficios
(empleos y otras oportunidades).
Hay muchas cosas que ya se han dicho en los
artículos “¿Mata el ruido?, “Contaminación acústica”, “El ruido también afecta
la fauna acuática”, etc. Puede leerlos en el sitio web “Construyendo paz
sonora” o en la página web de El Nuevo Diario.
doraldinazu@gmail.com
Estelí, 30 de julio de 2014.
lunes, 21 de julio de 2014
El ruido también afecta la fauna acuática
Doraldina Zeledón Úbeda
Publicado originalmente en marzo 2010 en El Nuevo Diario http://www.elnuevodiario.com.ni/opinion/75152
El ruido producido por los animales humanos no se queda en las ciudades, también viaja dentro y sobre el agua. No son sólo los decibeles de restaurantes, carros, camionetas, buses, lanchas y motos acuáticas que se toman lagos, lagunas y costas marinas. Es uno más estridente. Que tortura, estresa y hasta mata la fauna acuática. La mayoría sensible, especialmente los cetáceos, peces, crustáceos como langostas y cangrejos. Recuerdo que antes se tiraban bombas artesanales a los ríos, como una forma de pescar. Ahí quedaba desbaratada toda la fauna, vieja, joven, bebitos y no nacidos. Piensen en esto quienes dudan que el ruido mate. Desconozco si todavía se permiten estos métodos. Pero hay otros ruidos del “desarrollo” que amenazan la biodiversidad. Aunque el desarrollo y la civilización deberían significar tecnología silenciosa.
Hay preocupación por la caza de ballenas, la pesca excesiva y sus métodos, la gran cantidad de basura y aguas residuales que brutalmente llevamos a las fuentes de agua, los derrames de petróleo; pero muy poco interés por el ruido con que el “homo sapiens” invade el mar, igual que como lo hace en tierra firme. Las bolsas de plástico se ven, los efluentes también, la sangre de las ballenas se ve y tiene color. El ruido no. Pero existe. Es omnipresente y todopoderoso sin ser Dios. Y es uno de tantos problemas en el agua y en la atmósfera terrestre.
Una de las principales fuentes de ruido en los océanos es el sónar militar, que emite sonidos de hasta 235 decibeles. Es una técnica para comunicarse o detectar buques. Sónar también se le llama al equipo utilizado, que permite generar y recibir sonidos. Otras fuentes son el transporte acuático, las exploraciones de petróleo, la industria, comercio, dragado, construcción. Inclusive el aparentemente inofensivo avistamiento de ballenas y actividades con fines de investigación pueden ser perjudiciales.
A veces se dan noticias sobre mortandad de peces o el varamiento o muerte de ballenas. Pero no se relaciona esto con el ruido. Sin embargo, la creciente contaminación acústica en los mares pone en peligro la vida de muchas especies. Igual que en el medio urbano, el ruido bajo el agua aumenta cada día. Pensemos cuántas embarcaciones recorren los mares, cuántos puestos militares están tratando de localizar barcos. Cuántos barcos de turistas, cuántos buscando bancos de peces. Leí que en el mundo hay alrededor de 80 mil barcos pesqueros grandes (Y. Alaniz P. 2007). El informe de “Ecosistemas y biodiversidad en aguas profundas y mares altos” (PNUMA-UICN, 2006), habla de alrededor de 3.5 millones incluidos los pequeños, y el uno por ciento son grandes buques industriales.
Durante los últimos sesenta años el ruido en el océano se ha duplicado en cada década. Además del aumento del nivel sonoro y de las fuentes de ruido, el sonido en el agua puede llegar a largas distancias con poca pérdida de energía, pues la velocidad aquí es, en general, de 1500 metros por segundo (influyen variantes como profundidad, temperatura, presión, salinidad, etc.), mientras en la atmósfera terrestre es de 343. Unas cinco veces mayor en el agua.
Hay animales marinos que dependen del sonido para comunicarse, orientarse, navegar, defenderse, buscar alimentos, parearse y cuidar a sus crías. Tienen un sistema de ecolocalización mediante el cual emiten sonidos y a la vez reciben el eco emitido por el entorno, lo que les permite detectar presas o depredadores, comunicarse, orientarse. Pero los ruidos antropogénicos intensos enmascaran los sonidos naturales del medio acuático, que les sirven de guía. O les dañan los oídos. Así, ya sea porque se desorientan o para evitar los ruidos, cambian su ruta y dejan su hábitat, con consecuencias fatales.
Otra de las consecuencias del ruido en los océanos es el estrés o el pánico, por lo que las ballenas, por ejemplo, suben rápidamente a la superficie, lo que les provoca el síndrome de descompresión, como les sucede a los buzos. Después de estar en la profundidad, cuando suben se les forman burbujas de nitrógeno que pueden pasar a la sangre y bloquear el sistema sanguíneo y dañar tejidos. También pueden morir por hemorragia cerebral, meníngea y en otros órganos (L. Weilgart, 2008). Esto es parte de los efectos del ruido en la fauna acuática, además de todo lo que no se sabe porque los cuerpos se van al fondo de mares, lagos o lagunas.
Gracias a organizaciones defensoras de los animales y a la Coalición Internacional de Ruido Oceánico, se han dado algunos pronunciamientos que piden mayor investigación y reducción del ruido. Y coordinación internacional. Hay normativas nacionales y tratados internacionales para la protección de los animales, que son aplicables; pero hacen falta leyes y tratados específicos relativos al ruido en el medio acuático. Para el caso de aguas fronterizas debe haber una preocupación entre las partes involucradas, pues el ruido no se queda en un paralelo ni en una boya. También habría que incidir en los estudios de impacto ambiental, por ejemplo, en las exploraciones petroleras, en los permisos para turismo, etc.
Quizás esto nos parezca ajeno y más lejano de resolver que el ruido que invade nuestras viviendas y el ámbito laboral. O pensemos que le compete al Derecho Internacional, a los gobiernos. O a instituciones y organizaciones internacionales. Pero también aquí podemos contribuir, porque nada está aislado en el universo. La biodiversidad es vital para la supervivencia en la Tierra. No podemos ser ajenos a lo que pasa en el mundo subacuático.
Pdríamos comenzar por reflexionar sobre esto cuando estemos frente a la inmensidad del mar o ante la belleza de nuestros lagos, lagunas y ríos. Y pensar en que albergan una diversidad de vidas que la ruidodiversidad mata.
Publicado originalmente en marzo 2010 en El Nuevo Diario http://www.elnuevodiario.com.ni/opinion/75152
El ruido producido por los animales humanos no se queda en las ciudades, también viaja dentro y sobre el agua. No son sólo los decibeles de restaurantes, carros, camionetas, buses, lanchas y motos acuáticas que se toman lagos, lagunas y costas marinas. Es uno más estridente. Que tortura, estresa y hasta mata la fauna acuática. La mayoría sensible, especialmente los cetáceos, peces, crustáceos como langostas y cangrejos. Recuerdo que antes se tiraban bombas artesanales a los ríos, como una forma de pescar. Ahí quedaba desbaratada toda la fauna, vieja, joven, bebitos y no nacidos. Piensen en esto quienes dudan que el ruido mate. Desconozco si todavía se permiten estos métodos. Pero hay otros ruidos del “desarrollo” que amenazan la biodiversidad. Aunque el desarrollo y la civilización deberían significar tecnología silenciosa.
Hay preocupación por la caza de ballenas, la pesca excesiva y sus métodos, la gran cantidad de basura y aguas residuales que brutalmente llevamos a las fuentes de agua, los derrames de petróleo; pero muy poco interés por el ruido con que el “homo sapiens” invade el mar, igual que como lo hace en tierra firme. Las bolsas de plástico se ven, los efluentes también, la sangre de las ballenas se ve y tiene color. El ruido no. Pero existe. Es omnipresente y todopoderoso sin ser Dios. Y es uno de tantos problemas en el agua y en la atmósfera terrestre.
Una de las principales fuentes de ruido en los océanos es el sónar militar, que emite sonidos de hasta 235 decibeles. Es una técnica para comunicarse o detectar buques. Sónar también se le llama al equipo utilizado, que permite generar y recibir sonidos. Otras fuentes son el transporte acuático, las exploraciones de petróleo, la industria, comercio, dragado, construcción. Inclusive el aparentemente inofensivo avistamiento de ballenas y actividades con fines de investigación pueden ser perjudiciales.
A veces se dan noticias sobre mortandad de peces o el varamiento o muerte de ballenas. Pero no se relaciona esto con el ruido. Sin embargo, la creciente contaminación acústica en los mares pone en peligro la vida de muchas especies. Igual que en el medio urbano, el ruido bajo el agua aumenta cada día. Pensemos cuántas embarcaciones recorren los mares, cuántos puestos militares están tratando de localizar barcos. Cuántos barcos de turistas, cuántos buscando bancos de peces. Leí que en el mundo hay alrededor de 80 mil barcos pesqueros grandes (Y. Alaniz P. 2007). El informe de “Ecosistemas y biodiversidad en aguas profundas y mares altos” (PNUMA-UICN, 2006), habla de alrededor de 3.5 millones incluidos los pequeños, y el uno por ciento son grandes buques industriales.
Durante los últimos sesenta años el ruido en el océano se ha duplicado en cada década. Además del aumento del nivel sonoro y de las fuentes de ruido, el sonido en el agua puede llegar a largas distancias con poca pérdida de energía, pues la velocidad aquí es, en general, de 1500 metros por segundo (influyen variantes como profundidad, temperatura, presión, salinidad, etc.), mientras en la atmósfera terrestre es de 343. Unas cinco veces mayor en el agua.
Hay animales marinos que dependen del sonido para comunicarse, orientarse, navegar, defenderse, buscar alimentos, parearse y cuidar a sus crías. Tienen un sistema de ecolocalización mediante el cual emiten sonidos y a la vez reciben el eco emitido por el entorno, lo que les permite detectar presas o depredadores, comunicarse, orientarse. Pero los ruidos antropogénicos intensos enmascaran los sonidos naturales del medio acuático, que les sirven de guía. O les dañan los oídos. Así, ya sea porque se desorientan o para evitar los ruidos, cambian su ruta y dejan su hábitat, con consecuencias fatales.
Otra de las consecuencias del ruido en los océanos es el estrés o el pánico, por lo que las ballenas, por ejemplo, suben rápidamente a la superficie, lo que les provoca el síndrome de descompresión, como les sucede a los buzos. Después de estar en la profundidad, cuando suben se les forman burbujas de nitrógeno que pueden pasar a la sangre y bloquear el sistema sanguíneo y dañar tejidos. También pueden morir por hemorragia cerebral, meníngea y en otros órganos (L. Weilgart, 2008). Esto es parte de los efectos del ruido en la fauna acuática, además de todo lo que no se sabe porque los cuerpos se van al fondo de mares, lagos o lagunas.
Gracias a organizaciones defensoras de los animales y a la Coalición Internacional de Ruido Oceánico, se han dado algunos pronunciamientos que piden mayor investigación y reducción del ruido. Y coordinación internacional. Hay normativas nacionales y tratados internacionales para la protección de los animales, que son aplicables; pero hacen falta leyes y tratados específicos relativos al ruido en el medio acuático. Para el caso de aguas fronterizas debe haber una preocupación entre las partes involucradas, pues el ruido no se queda en un paralelo ni en una boya. También habría que incidir en los estudios de impacto ambiental, por ejemplo, en las exploraciones petroleras, en los permisos para turismo, etc.
Quizás esto nos parezca ajeno y más lejano de resolver que el ruido que invade nuestras viviendas y el ámbito laboral. O pensemos que le compete al Derecho Internacional, a los gobiernos. O a instituciones y organizaciones internacionales. Pero también aquí podemos contribuir, porque nada está aislado en el universo. La biodiversidad es vital para la supervivencia en la Tierra. No podemos ser ajenos a lo que pasa en el mundo subacuático.
Pdríamos comenzar por reflexionar sobre esto cuando estemos frente a la inmensidad del mar o ante la belleza de nuestros lagos, lagunas y ríos. Y pensar en que albergan una diversidad de vidas que la ruidodiversidad mata.
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