Día Internacional de Conciencia sobre el Ruido último miércoles de abril

Paz

Alfonsina Storni
Vamos hacia los árboles... el sueño
Se hará en nosotros por virtud celeste.
Vamos hacia los árboles; la noche
Nos será blanda, la tristeza leve. Paz

Vamos hacia los árboles, el alma
Adormecida de perfume agreste.
Pero calla, no hables, sé piadoso;
No despiertes los pájaros que duermen.

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Anidando en el porche

viernes, 10 de diciembre de 2021

Ruido afecta los Derechos Humanos (y no humanos)





10 de diciembre 
Día Internacional de los Derechos Humanos 



 


martes, 28 de septiembre de 2021

Compromiso social de los medios de comunicación por el desarrollo acústicamente sostenible

 

Compromiso social de los medios de comunicación

 por el desarrollo acústicamente sostenible

Autores: Doraldina Zeledón Úbeda, Federico Miyara, Jordi Mulet Arias.

Hace veinte años, el 28 de septiembre del 2001, fue mi primera conferencia sobre ruido,  con motivo del sustancioso V Congreso Latinoamericano de Humanidades: “Humanidades: La Ética a inicios del Siglo XXI”, en la ciudad Granada, organizado por la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli).

Todavía recuerdo los contratiempos el día de la exposición, debido a que atendía otras actividades y temía fallarle a mis coautores, así que estaba un poco nerviosa. Pero me llenó de satisfacción ver el local lleno. Lo mismo que ver a varios colegas periodistas y algunos amigos. Siempre lo agradezco, igual que a mis compañeros de Relaciones Públicas de la Universidad.

Realmente fue la exposición de un trabajo  en coautoría, realizado a punta de correo electrónico.  Comenzamos desde inicios de año, el ingeniero Federico Miyara de la  Universidad Nacional de Rosario, Argentina, y quien escribe. Más tarde se sumó el ingeniero Jordi Mulet Arias (que ya disfruta sonidos celestiales) de la Universidad Politècnica de Cataluña, con datos sobre su país.

Mi interés venía desde el 2020, gracias a un curso de Gestión Ambiental de Empresas y otro de Contaminación Acústica. Y al observar cómo el ruido es tan frecuente en nuestro ambiente. En el 2023 lo publicamos de forma impresa, con el apoyo financiero de la Universidad, gracias al Rector, Lic. Sergio Denis García.

Pero el libro no fue el único producto de la investigación, como lo dijo el ingeniero Miyara en carta de agradecimiento al Rector: “Aunque ese trabajo es el resultado visible y notorio de las intensas reflexiones a las que los autores nos hemos entregado durante su proceso de elaboración, hay multitud de otros subproductos de no menor cuantía, en lo emocional, afectivo, académico y humano, como las entrañables relaciones de amistad y los fructíferos y enriquecedores intercambios que fueron germinando a lo largo de varios meses; como los proyectos en común, de los que esta publicación es el primer ejemplo concreto (…) y descubrir que no estamos solos en esta lucha, que personas de la talla del Rector de una universidad comparten esta aventura”.

El texto está en varios sitios de Internet, especialmente de universidades. A veinte años sigue teniendo vigencia, pues el ruido aumenta y se expande, y los medios de comunicación son un factor fundamental en la información, sensibilización, denuncia pública y orientación para encontrar respuestas.

Espero actualizarlo pronto, Dios mediante.

Doraldina Zeledón Úbeda

Construyendo Paz Sonora

https://nica42.tripod.com/colahu01.htm

miércoles, 18 de agosto de 2021

viernes, 6 de agosto de 2021

Construyamos oasis de paz sonora

  

Construyamos oasis de paz sonora

Doraldina Zeledón Úbeda

Con imaginarlos, ya disfruto; pero hay quienes dicen que de nada sirven campañas contra el no-ruido y a favor de la paz sonora. En parte es cierto, porque este mal crece junto al “desarrollo”. Pero también hay personas a quienes les molesta, y buscan la calma, para sacudirse el estrés o huir del bullicio urbano.

Además, que hay otros problemas, como el virus. Recordemos que el ruido es una pandemia, que afecta la salud física y síquica y los derechos humanos. Precisamente por eso son necesarios sitios donde esperanza y agradecimiento a la Naturaleza, la Vida, la Creación, se junten con el esparcimiento, donde se pueda disfrutar de la tranquilidad; y al vivir la experiencia de un paisaje donde predominen los sonidos naturales, aprenderíamos a valorar la paz ambiental; y apreciaríamos la necesidad de sensibilizarnos sobre la importancia de un entorno acústicamente saludable. Así, ir creando las bases para una comunidad respetuosa de los derechos a la vivienda digna, la privacidad, la salud.

Pero quien valora el silencio y lo desea, al contrario del ruido que es un sonido no deseado, probablemente no encuentre un lugar para reposar y re-crearse. Entonces, se podrían construir o destinar oasis verdes de paz sonora, como un bosque, una montaña. Y plantar árboles, que entre su importancia, son el hogar para otros seres vivos; podríamos escuchar el canto de las aves, los sonidos de los demás animales y el viento entre las ramas. El murmullo del río que se desliza entre piedras y hierbas, o el bramido cuando se desborda entre rocas. Y la lluvia sobre los árboles y desde los árboles. U oasis azules, como una playa, donde la música sea de “las olas y el viento” o de las palmeras y el viento,  y  también con silencio arquitectónico que no enmascare lo natural. Un lugar para que, además del paisaje visual, podamos disfrutar, y hasta grabar, las voces del  paisaje sonoro.

Parece un sueño o una utopía. Tengo la convicción de que es una utopía posible. Por ejemplo, hay ríos por todo el país ¿por qué no reforestar sus riberas y convertirlas en senderos de paz (y agua)? Y así tendrían cabida estos sueños. No será ya, pero podemos heredar un sitio y una cultura de sana convivencia y recreación. Como dice Julio Cortázar, "Tenemos que obligar a la realidad a que responda a nuestros sueños, hay que seguir soñando hasta abolir la falsa frontera entre lo ilusorio y lo tangible, hasta realizarnos y descubrir que el paraíso estaba ahí, a la vuelta de todas las esquinas".

Realmente no existe silencio absoluto, pero esta palabra tiene varias acepciones, con ella nos referimos al no-ruido, la tranquilidad, hablar en voz baja, bajar el volumen, o hacer una pausa para escuchar al otro. Incluso, sin silencios no habría música. Además, entre más silenciosos estemos, más sonidos podremos escuchar, como la palpitación del corazón, la respiración; el ruido del hambre,  como me dijo una señora: a mí el único ruido que me interesa es el de las tripas cuando tengo hambre. Hacer silencio no es callarse ante los problemas, precisamente mediante él podemos escuchar mejor lo que sucede en nuestro alrededor, como el ruido del frio filtrado entre falsas paredes, el mudo quejido de los pies descalzos o los suspiros de las madres. 

Construyendo paz sonora: https://doraldina-contraelruido.blogspot.com/

 


martes, 27 de abril de 2021

Silencio


SSS...


Hay un tierno que duerme
Un anciano agoniza
Una mujer reza
Un amor suspira.


 SSS


Una niña estudia
El profesor lee
Un pájaro canta
Y un amor escribe.


 SSS


Una noticia en la radio
Alguien toca la puerta
Un grito en la calle
El teléfono suena


Nadie escucha
No hay solidaridad
Ni ley
Ni autoridad


 SSS


Hay ruido en

la casa
la escuela
la calle
la tienda


En el hospital
En la oficina
En la fábrica
En la casa vecina.


 SSS...


Hay un tierno
Una mujer
Un anciano
Un profesor
Una niña
Un sacerdote
 Que necesitan silencio.

 

SSS...
 

Un anciano agoniza
Un sacerdote reza
Las campanas suenan
Todos hacen silencio...


Entonces,
Un sollozo
un abrazo
truenan.
 

SSS-SSS



 Un ángel viene...

 Y el perrito llora…

 Que descanse en paz…



 SSS-SSS
 


Doraldina
Managua, enero 2006

Día Internacional de Conciencia sobre el Ruido

 Doraldina Zeledón Úbeda

El ruido está en todas partes. Perturba la tranquilidad, descanso, economía, convivencia, derechos humanos, concentración, calidad de vida; contamina el ambiente, afecta flora y fauna. Tiene efectos nocivos sobre la salud síquica y física: estrés, dolor de cabeza, náuseas, desequilibrio, disminución o pérdida de audición, hipertensión, problemas cardiovasculares. Según la Organización Mundial de la Salud, “Por encima de los 80 decibeles también puede reducir la actitud cooperativa y aumentar la actitud agresiva”.

Sin embargo, le damos poca importancia. Quizás porque las ondas sonoras que nos agraden no se ven, como la basura o el humo. Y porque generalmente sus efectos no son inmediatos.

Pero qué reparador es el sueño, despertarse despejada, con la mente clara y dispuesta a disfrutar de las cosas buenas que traiga el nuevo amanecer o saber responder a las no tan buenas. Y qué felicidad trabajar en paz, terminar la jornada y salir en calma, sosegados. Sin embargo, el ruido laboral, del ocio,  transporte  y la vecindad, amenazan nuestra salud y tranquilidad.

Por eso, el último miércoles de abril se celebra el Día Internacional de Conciencia Sobre el Ruido, instaurado por la Liga para el Deficiente Auditivo, en Nueva York, el 24 de abril de 1996.  Para informar y sensibilizar sobre los efectos de esta pandemia invisible. Dentro de las actividades propone un minuto de silencio, de 2:15 - 2:16 de la tarde.

¿Por qué aquí se ha silenciado la problemática? Quizás por indiferencia o interés de los poderes: económico, político, religioso, tecnológico, académico (salvo pocas excepciones), y hasta sindical. Porque no es rentable. Y más bien genera poder y éste a su vez genera ruido: se retroalimentan el ruido del poder y el poder del ruido. Y por falta de información, de recursos para reclamar y por temor a esos poderes. Felizmente algunos medios de comunicación tienen abiertos sus oídos ante esta problemática. Y estudiantes de Derecho y Medicina, están incursionado en el tema.

Hace veinte años (2021) me subí al barco de la paz sonora, por un ambiente acústicamente saludable. He navegado en aguas tranquilas y turbulentas, me han tratado mal, se han burlado. Es comprensible. También me han felicitado y apoyado. A veces he naufragado y a veces vislumbro un puerto seguro.  

Por ahora, sigamos construyendo una Nicaragua con menos ruido, con sonidos agradables, saludables. No en silencio, sino  evitando sonar la bocina sin necesidad, creando ambientes laborales saludables, bajando el volumen a equipos de sonido, publicidad ambulante y lugares de ocio; evitando trabajos ruidosos en el vecindario durante la noche, quitar amplificadores de sonido en los negocios, apagar el motor si está estacionado, instalar tubo de escape en motos, bajar los decibeles al turismo y la cultura del ruido. Y todo lo que usted pueda agregar. Principalmente, informándonos, tomando conciencia, ojalá desde los centros de educación. Ojalá con ordenanzas.

Sería interesante en este año electoral que bajen el volumen. Y escuchen los “sonidos del silencio” que nos hablan de la urgencia de paz, tranquilidad, descanso, inviolabilidad del domicilio, protección del ambiente, incluido el ambiente sonoro saludable.

En este Día de Conciencia Sobre el Ruido, invito a que hagamos un minuto de silencio y pidamos perdón por no escuchar, teniendo buenos los oídos.

Gracias a quienes nos han apoyado.

doraldinazu@gmail.com  

Abril 2021

jueves, 22 de abril de 2021

Día Mundial de la Tierra

 Oración a la Madre Tierra, Oración al Hermano Sol o Cántico de las Criaturas. San Francisco de Asís. 

Fue escrita en el otoño de 1225 en romance umbro y es considerado el primer poema de la lengua italiana.

Y uno de los primeros documentos ecologistas.