viernes, 19 de febrero de 2010
Sábato: los valores son los que presiden las grandes decisiones
Doraldina Zeledón Úbeda
En artículo reciente expresé que lo más importante es defender el derecho al medioambiente, pues está por sobre los otros derechos. Ahora que leí La Resistencia de Ernesto Sábato (Argentina, 1911), pienso que lo primero a defender son los valores. Porque ¿cómo vamos a tener solidaridad con las generaciones futuras si no les dejamos ni agua? O, ¿cómo la educación va a crear valores si en la práctica crecen los antivalores?
Sábato es novelista, ensayista, pintor, Doctor en Física, candidato a Premio Nóbel de Literatura varias veces, incluyendo este año, y con premios en su país y en el mundo. Publicó en el 2000, en género epistolar en la edición digital de Clarín, La Resistencia. Primera carta: Lo pequeño y lo grande; Segunda carta: Los antiguos valores; Tercera carta: Entre el bien y el mal; Cuarta carta: Los valores de la comunidad; Quinta carta: La resistencia; Epílogo: La decisión y la muerte. A la vez que habla de la pérdida de valores, reconoce que todavía hay esperanzas e invita a resistir, lo que no es igual que resignarse, aclara. Comparto aquí algunas citas seleccionadas, tituladas y ordenadas a mi manera. Más que comentarlas, prefiero dejar sola la belleza de estas perlas cultivadas durante un siglo. Gracias al amigo que me sugirió el libro. ¡Y gracias al autor!
Antiguos valores. Las sociedades desarrolladas se han levantado sobre el desprecio a los valores trascendentes y comunitarios y sobre aquéllos que no tienen valor en dinero sino en belleza.
La vida de los hombres se centraba en valores espirituales hoy casi en desuso, como la dignidad, el desinterés, el estoicismo del ser humano frente a la adversidad. Estos grandes valores, como la honestidad, el honor, el gusto por las cosas bien hechas, el respeto por los demás, no eran algo excepcional, se los hallaba en la mayoría de las personas.
Vejez. Así nos es dado ver a muchos viejos que casi no hablan y todo el tiempo parecen mirar a lo lejos, cuando en realidad miran hacia dentro, hacia lo más profundo de su memoria. ¡Qué poco tiempo le dedicamos a los viejos! (…) El abandono que los hombres de nuestro tiempo hacen de las personas mayores, de los padres, de los abuelos, esas personas a quienes les debemos la vida. Nuestra “avanzada” sociedad deja de lado a quienes no producen. ¡Dios mío!, ¡dejados a su soledad y a sus cavilaciones!, ¡cuánto de respeto y de gratitud hemos perdido!
Ruido. En todos los cafés hay, o un televisor, o un aparato de música a todo volumen. Si todos se quejaran como yo, enérgicamente, las cosas empezarían a cambiar. Me pregunto si la gente se da cuenta del daño que le hace el ruido, o es que se los ha convencido de lo avanzado que es hablar a los gritos. En muchos departamentos se oye el televisor del vecino, ¿cómo nos respetamos tan poco?
Vergüenza. ¿Han notado que la gente ya no tiene vergüenza y, entonces, sucede que entremezclados con gente de bien uno puede encontrar, con amplia sonrisa, a cualquier sujeto acusado de las peores corrupciones, como si nada? En otro tiempo su familia se hubiera enclaustrado, pero ahora todo es lo mismo y algunos programas de televisión lo solicitan y lo tratan como a un señor.
Corrupción. No debemos ser asesores de la corrupción. No se puede llevar a la televisión a sujetos que han contribuido a la miseria de sus semejantes y tratarlos como señores delante de los niños. ¡Ésta es la gran obscenidad! ¿Cómo vamos a poder educar si en esta confusión ya no se sabe si la gente es conocida por héroe o por criminal? Dirán que exagero, pero ¿acaso no es un crimen que a millones de personas en la pobreza se les quite lo poco que les corresponde? ¿Cuántos escándalos hemos presenciado, y todo sigue igual, y nadie —con dinero— va preso?
Cuando fuimos niños aprendimos el comportamiento viendo a los hombres que simplemente cumplían con el deber —una expresión hoy en desuso— esperando recibir una recompensa digna por su trabajo, pero que nunca hubieran aceptado ningún soborno. Eran personas con dignidad: no se hubieran metido en el bolsillo lo que no les correspondiera, ni hubieran aceptado sobornos ni bajezas semejantes.
Miles de hombres se desviven trabajando, cuando pueden, acumulando amarguras y desilusiones, logrando apenas sostenerse un día más en la precaria situación mientras casi no hay individuo que tras su paso por el poder no haya cambiado, en apenas meses, un modesto departamentito por una lujosa mansión con entrada para fabulosos autos. ¿Cómo no les llega la vergüenza?
Libertad. Como hombres libres en un campo de reclusos nuestra misión es trabajar por ellos, de todas las formas a nuestro alcance. “La verdadera libertad no vendrá de la toma del poder por parte de algunos, sino del poder que todos tendrán algún día de oponerse a los abusos de la autoridad. La libertad personal llegará inculcando a las multitudes la convicción de que tienen la posibilidad de controlar el ejercicio de la autoridad y hacerse respetar”, afirmó Gandhi.
Tolerancia y diversidad. Debemos hacer surgir, hasta con vehemencia, un modo de convivir y de pensar, que respete hasta las más hondas diferencias.
Competencia. Es crucial que comprendamos que la primera huella que la escuela y la televisión imprimen en el alma del chico es la competencia, la victoria sobre sus compañeros, y el más enfático individualismo, ser el primero, el ganador. Genera una gran confusión enseñarles cristianismo y competencia, individualismo y bien común.
Niñez ante contradicciones. Quizá sean los chicos los que nos vayan a salvar. Porque, ¿cómo vamos a poder criarlos hablándoles de los grandes valores, de aquellos que justifican la vida, cuando delante de ellos comprueban que se hunden millares de hombres y mujeres, sin remedios ni techos donde protegerse? O ven cómo poblaciones enteras son arrasadas por inundaciones que pudieron evitarse.
Esperanza. Invitación a resistir. Hay una manera de contribuir a la protección de la humanidad, y es no resignarse. No mirar con indiferencia cómo desaparece de nuestra mirada la infinita riqueza que forma el universo que nos rodea, con sus colores, sonidos y perfumes.
Los hombres encuentran en las mismas crisis la fuerza para su superación.
El ser humano sabe hacer de los obstáculos, nuevos caminos porque a la vida le basta el espacio de una grieta para renacer. En esta tarea lo primordial es negarse a asfixiar cuanto de vida podamos alumbrar.
Los valores son los que nos orientan y presiden las grandes decisiones. Unidos en la entrega a los demás y en el deseo absoluto de un mundo más humano, resistamos. Esto bastará para esperar lo que la vida nos depare.
http://doraldinambiental.blogspot.com/2010/01/sabato-los-valores-son-los-que-presiden
En artículo reciente expresé que lo más importante es defender el derecho al medioambiente, pues está por sobre los otros derechos. Ahora que leí La Resistencia de Ernesto Sábato (Argentina, 1911), pienso que lo primero a defender son los valores. Porque ¿cómo vamos a tener solidaridad con las generaciones futuras si no les dejamos ni agua? O, ¿cómo la educación va a crear valores si en la práctica crecen los antivalores?
Sábato es novelista, ensayista, pintor, Doctor en Física, candidato a Premio Nóbel de Literatura varias veces, incluyendo este año, y con premios en su país y en el mundo. Publicó en el 2000, en género epistolar en la edición digital de Clarín, La Resistencia. Primera carta: Lo pequeño y lo grande; Segunda carta: Los antiguos valores; Tercera carta: Entre el bien y el mal; Cuarta carta: Los valores de la comunidad; Quinta carta: La resistencia; Epílogo: La decisión y la muerte. A la vez que habla de la pérdida de valores, reconoce que todavía hay esperanzas e invita a resistir, lo que no es igual que resignarse, aclara. Comparto aquí algunas citas seleccionadas, tituladas y ordenadas a mi manera. Más que comentarlas, prefiero dejar sola la belleza de estas perlas cultivadas durante un siglo. Gracias al amigo que me sugirió el libro. ¡Y gracias al autor!
Antiguos valores. Las sociedades desarrolladas se han levantado sobre el desprecio a los valores trascendentes y comunitarios y sobre aquéllos que no tienen valor en dinero sino en belleza.
La vida de los hombres se centraba en valores espirituales hoy casi en desuso, como la dignidad, el desinterés, el estoicismo del ser humano frente a la adversidad. Estos grandes valores, como la honestidad, el honor, el gusto por las cosas bien hechas, el respeto por los demás, no eran algo excepcional, se los hallaba en la mayoría de las personas.
Vejez. Así nos es dado ver a muchos viejos que casi no hablan y todo el tiempo parecen mirar a lo lejos, cuando en realidad miran hacia dentro, hacia lo más profundo de su memoria. ¡Qué poco tiempo le dedicamos a los viejos! (…) El abandono que los hombres de nuestro tiempo hacen de las personas mayores, de los padres, de los abuelos, esas personas a quienes les debemos la vida. Nuestra “avanzada” sociedad deja de lado a quienes no producen. ¡Dios mío!, ¡dejados a su soledad y a sus cavilaciones!, ¡cuánto de respeto y de gratitud hemos perdido!
Ruido. En todos los cafés hay, o un televisor, o un aparato de música a todo volumen. Si todos se quejaran como yo, enérgicamente, las cosas empezarían a cambiar. Me pregunto si la gente se da cuenta del daño que le hace el ruido, o es que se los ha convencido de lo avanzado que es hablar a los gritos. En muchos departamentos se oye el televisor del vecino, ¿cómo nos respetamos tan poco?
Vergüenza. ¿Han notado que la gente ya no tiene vergüenza y, entonces, sucede que entremezclados con gente de bien uno puede encontrar, con amplia sonrisa, a cualquier sujeto acusado de las peores corrupciones, como si nada? En otro tiempo su familia se hubiera enclaustrado, pero ahora todo es lo mismo y algunos programas de televisión lo solicitan y lo tratan como a un señor.
Corrupción. No debemos ser asesores de la corrupción. No se puede llevar a la televisión a sujetos que han contribuido a la miseria de sus semejantes y tratarlos como señores delante de los niños. ¡Ésta es la gran obscenidad! ¿Cómo vamos a poder educar si en esta confusión ya no se sabe si la gente es conocida por héroe o por criminal? Dirán que exagero, pero ¿acaso no es un crimen que a millones de personas en la pobreza se les quite lo poco que les corresponde? ¿Cuántos escándalos hemos presenciado, y todo sigue igual, y nadie —con dinero— va preso?
Cuando fuimos niños aprendimos el comportamiento viendo a los hombres que simplemente cumplían con el deber —una expresión hoy en desuso— esperando recibir una recompensa digna por su trabajo, pero que nunca hubieran aceptado ningún soborno. Eran personas con dignidad: no se hubieran metido en el bolsillo lo que no les correspondiera, ni hubieran aceptado sobornos ni bajezas semejantes.
Miles de hombres se desviven trabajando, cuando pueden, acumulando amarguras y desilusiones, logrando apenas sostenerse un día más en la precaria situación mientras casi no hay individuo que tras su paso por el poder no haya cambiado, en apenas meses, un modesto departamentito por una lujosa mansión con entrada para fabulosos autos. ¿Cómo no les llega la vergüenza?
Libertad. Como hombres libres en un campo de reclusos nuestra misión es trabajar por ellos, de todas las formas a nuestro alcance. “La verdadera libertad no vendrá de la toma del poder por parte de algunos, sino del poder que todos tendrán algún día de oponerse a los abusos de la autoridad. La libertad personal llegará inculcando a las multitudes la convicción de que tienen la posibilidad de controlar el ejercicio de la autoridad y hacerse respetar”, afirmó Gandhi.
Tolerancia y diversidad. Debemos hacer surgir, hasta con vehemencia, un modo de convivir y de pensar, que respete hasta las más hondas diferencias.
Competencia. Es crucial que comprendamos que la primera huella que la escuela y la televisión imprimen en el alma del chico es la competencia, la victoria sobre sus compañeros, y el más enfático individualismo, ser el primero, el ganador. Genera una gran confusión enseñarles cristianismo y competencia, individualismo y bien común.
Niñez ante contradicciones. Quizá sean los chicos los que nos vayan a salvar. Porque, ¿cómo vamos a poder criarlos hablándoles de los grandes valores, de aquellos que justifican la vida, cuando delante de ellos comprueban que se hunden millares de hombres y mujeres, sin remedios ni techos donde protegerse? O ven cómo poblaciones enteras son arrasadas por inundaciones que pudieron evitarse.
Esperanza. Invitación a resistir. Hay una manera de contribuir a la protección de la humanidad, y es no resignarse. No mirar con indiferencia cómo desaparece de nuestra mirada la infinita riqueza que forma el universo que nos rodea, con sus colores, sonidos y perfumes.
Los hombres encuentran en las mismas crisis la fuerza para su superación.
El ser humano sabe hacer de los obstáculos, nuevos caminos porque a la vida le basta el espacio de una grieta para renacer. En esta tarea lo primordial es negarse a asfixiar cuanto de vida podamos alumbrar.
Los valores son los que nos orientan y presiden las grandes decisiones. Unidos en la entrega a los demás y en el deseo absoluto de un mundo más humano, resistamos. Esto bastará para esperar lo que la vida nos depare.
http://doraldinambiental.blogspot.com/2010/01/sabato-los-valores-son-los-que-presiden
martes, 26 de enero de 2010
Solidaridad preventiva
Doraldina Zeledón Úbeda
END - 18:59 - 22/01/2010
Es admirable la solidaridad ante las catástrofes socionaturales. La gente se mueve sin pensarlo dos veces. Ante un terremoto, un maremoto, un huracán, sobra ayuda, al menos al comienzo. Se comparte lo mucho y lo poco. Ver heridos, amputados, muertos, sobrevivientes, huérfanos, como en Haití, impacta y genera el desborde solidario. A mí me impactó también el relato de Ronie Zamor, haitiano residente en Nicaragua, que se sumó a la brigada de rescate, como traductor (END 20 enero). Esa historia de amor entre dos manos en medio de los escombros.
http://doraldinambiental.blogspot.com/2010/01/solidaridad-preventiva
END - 18:59 - 22/01/2010
Es admirable la solidaridad ante las catástrofes socionaturales. La gente se mueve sin pensarlo dos veces. Ante un terremoto, un maremoto, un huracán, sobra ayuda, al menos al comienzo. Se comparte lo mucho y lo poco. Ver heridos, amputados, muertos, sobrevivientes, huérfanos, como en Haití, impacta y genera el desborde solidario. A mí me impactó también el relato de Ronie Zamor, haitiano residente en Nicaragua, que se sumó a la brigada de rescate, como traductor (END 20 enero). Esa historia de amor entre dos manos en medio de los escombros.
http://doraldinambiental.blogspot.com/2010/01/solidaridad-preventiva
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Pólvora: contra la salud y el medioambiente
Doraldina Zeledón Úbeda
END - Managua 17:28 - 22/12/2009
http://www.elnuevodiario.com.ni/opinion/64652
Es doloroso ver cómo sufre un niño quemado. Y más doloroso para él. Pero los efectos de la pólvora son eso y más: es una sustancia explosiva, combustible y contaminante, nociva para el medioambiente y para la salud. Su poder explosivo genera ruidos. Todo lo cual podríamos apreciar mejor si conociéramos la cantidad de personas afectadas por la contaminación acústica, tanto efectos auditivos como extra auditivos. O con padecimientos respiratorios y alergias.
Su nombre viene de polvo, por el aspecto de las pequeñas partículas a que se reducen los materiales para su fabricación. Entre los elementos usados están el nitrato de amonio, nitrato de potasio (salitre), clorato de potasio, carbón, diesel, gasolina, azufre, azúcar. Algunos no son dañinos por sí solos, pero está contraindicada la mezcla entre ellos; sin embargo, en la fabricación de la pólvora se hace lo contrario para que surta efecto. Así, al entrar en combustión o mezclarse, generan sustancias nocivas. Hay que aclarar que estos componentes también se usan para fines importantes, el problema está en cómo se combinen y en el uso al que se destinen.
El nitrato de amonio genera óxido nitroso, que contamina la atmósfera. El clorato de potasio irrita la piel y las vías respiratorias, se descompone en cloro y en óxidos de cloro; corrosivos y muy contaminantes. El azufre, al combinarse con el oxígeno del aire y con la humedad, forma óxido de azufre, gas corrosivo y venenoso, de olor muy irritante. Causa náuseas, irritación en la piel, en los ojos y en las vías respiratorias. El diesel y la gasolina son altamente combustibles. Producen dolor de cabeza, náuseas, mareos, sueño, irritación en la piel y en los ojos, y pueden causar fuego o explotar. De ahí que se requiera un especial cuidado con la pólvora, porque el solo roce puede ser muy peligroso.
Después de las explosiones el aire queda con un olor penetrante y humo cargado de cenizas y partículas, que mediante la respiración se alojan en los pulmones. Afecta principalmente a personas con problemas respiratorios, como bronquitis, asma, rinitis. Puede producir alergias, cansancio, tos. Me explicaba un médico, que cuando el humo (de cualquier actividad) se adhiere a los pulmones queda como el techo de las casas donde se cocina con leña. No sucede con una vez, pero todo un mes respirando pólvora puede tener efectos nocivos.
El dióxido de azufre y los óxidos de nitrógeno generados por la pólvora también tienen su efecto en el medioambiente. Provocan la lluvia ácida, que afecta las fuentes de aguas, la flora y fauna acuáticas; los árboles, la agricultura; corroe metales, daña edificios y monumentos. Otro de los derivados de la pólvora es el dióxido de carbono, uno de los gases de efecto invernadero responsables del calentamiento global (reducen la emisión del calor de la Tierra hacia el espacio, lo que provoca mayor calentamiento del planeta). Puede producir náuseas, vómitos, asfixia.
Hay que agregar los residuos de papel contaminados de tóxicos que alfombran las calles después de las festividades. También están los incendios, las varillas de los cohetes que llegan hasta los techos o patios y pueden impactar en las personas que están tranquilas en sus hogares.
Con respecto al ruido, quienes manipulan la pólvora o están cerca, deberían protegerse los oídos, para al menos reducir el impacto. Lo mejor es que se retiren; aunque el ruido llega hasta los que están en sus casas. Y recordemos que no sólo afecta los oídos. También hay que aislar a los perros, porque su oído es muy sensible. ¿Ha visto cómo ladran y se corren? ¿Y ha notado que los pájaros se han ido?
Por tantos riesgos es que se regula la producción, almacenamiento, distribución, transporte y uso de la pólvora. Cierto es que todos tenemos derecho constitucional al trabajo y a elegir profesión u oficio, pero dado que es una actividad tan peligrosa, debería reducirse paulatinamente. Un quemado que haya es demasiado. Si no lo hay, también es demasiado; pues los efectos son muchos. En el caso de menores que la manipulen, se debería establecer sanciones para quienes resulten responsables por acción u omisión.
La pólvora fue inventada por los chinos. Los griegos y los árabes la introdujeron en Europa. Los españoles nos trajeron ese regalo, y con ella hicieron explotar el vientre de América para sacarle oro y plata, gracias a la explotación de los nativos. Es una cultura impuesta y dañina, difícil de borrar, pero se puede atenuar. Sin embargo, su uso no sólo es porque sea parte de la cultura, sino por falta de conciencia sobre los efectos que produce. Su práctica evidencia posiciones contradictorias ante la problemática ambiental, de salud y de pobreza. Ojalá que se pueda levantar el velo de humo que nos envuelve la razón y se reflexione sobre el daño que produce.
¿Sería muy triste una Navidad sin pólvora? Cierto, hay juegos pirotécnicos muy bonitos, con el uso artístico de la pólvora son todo un espectáculo. Alegran y pueden sacar el estrés por un momento. Pero los bombazos a toda hora, sin más nada que humo y ruido, ¿serán agradables? ¿y explotando durante las madrugadas unidos a los rezos con amplificadores a todo volumen? Se podría dejar lo menos dañino, y en manos de expertos, e incentivar otras formas de celebración. Es posible una cultura más moderada y sana. ¿Y por qué no una Iglesia ecológica?
END - Managua 17:28 - 22/12/2009
http://www.elnuevodiario.com.ni/opinion/64652
Es doloroso ver cómo sufre un niño quemado. Y más doloroso para él. Pero los efectos de la pólvora son eso y más: es una sustancia explosiva, combustible y contaminante, nociva para el medioambiente y para la salud. Su poder explosivo genera ruidos. Todo lo cual podríamos apreciar mejor si conociéramos la cantidad de personas afectadas por la contaminación acústica, tanto efectos auditivos como extra auditivos. O con padecimientos respiratorios y alergias.
Su nombre viene de polvo, por el aspecto de las pequeñas partículas a que se reducen los materiales para su fabricación. Entre los elementos usados están el nitrato de amonio, nitrato de potasio (salitre), clorato de potasio, carbón, diesel, gasolina, azufre, azúcar. Algunos no son dañinos por sí solos, pero está contraindicada la mezcla entre ellos; sin embargo, en la fabricación de la pólvora se hace lo contrario para que surta efecto. Así, al entrar en combustión o mezclarse, generan sustancias nocivas. Hay que aclarar que estos componentes también se usan para fines importantes, el problema está en cómo se combinen y en el uso al que se destinen.
El nitrato de amonio genera óxido nitroso, que contamina la atmósfera. El clorato de potasio irrita la piel y las vías respiratorias, se descompone en cloro y en óxidos de cloro; corrosivos y muy contaminantes. El azufre, al combinarse con el oxígeno del aire y con la humedad, forma óxido de azufre, gas corrosivo y venenoso, de olor muy irritante. Causa náuseas, irritación en la piel, en los ojos y en las vías respiratorias. El diesel y la gasolina son altamente combustibles. Producen dolor de cabeza, náuseas, mareos, sueño, irritación en la piel y en los ojos, y pueden causar fuego o explotar. De ahí que se requiera un especial cuidado con la pólvora, porque el solo roce puede ser muy peligroso.
Después de las explosiones el aire queda con un olor penetrante y humo cargado de cenizas y partículas, que mediante la respiración se alojan en los pulmones. Afecta principalmente a personas con problemas respiratorios, como bronquitis, asma, rinitis. Puede producir alergias, cansancio, tos. Me explicaba un médico, que cuando el humo (de cualquier actividad) se adhiere a los pulmones queda como el techo de las casas donde se cocina con leña. No sucede con una vez, pero todo un mes respirando pólvora puede tener efectos nocivos.
El dióxido de azufre y los óxidos de nitrógeno generados por la pólvora también tienen su efecto en el medioambiente. Provocan la lluvia ácida, que afecta las fuentes de aguas, la flora y fauna acuáticas; los árboles, la agricultura; corroe metales, daña edificios y monumentos. Otro de los derivados de la pólvora es el dióxido de carbono, uno de los gases de efecto invernadero responsables del calentamiento global (reducen la emisión del calor de la Tierra hacia el espacio, lo que provoca mayor calentamiento del planeta). Puede producir náuseas, vómitos, asfixia.
Hay que agregar los residuos de papel contaminados de tóxicos que alfombran las calles después de las festividades. También están los incendios, las varillas de los cohetes que llegan hasta los techos o patios y pueden impactar en las personas que están tranquilas en sus hogares.
Con respecto al ruido, quienes manipulan la pólvora o están cerca, deberían protegerse los oídos, para al menos reducir el impacto. Lo mejor es que se retiren; aunque el ruido llega hasta los que están en sus casas. Y recordemos que no sólo afecta los oídos. También hay que aislar a los perros, porque su oído es muy sensible. ¿Ha visto cómo ladran y se corren? ¿Y ha notado que los pájaros se han ido?
Por tantos riesgos es que se regula la producción, almacenamiento, distribución, transporte y uso de la pólvora. Cierto es que todos tenemos derecho constitucional al trabajo y a elegir profesión u oficio, pero dado que es una actividad tan peligrosa, debería reducirse paulatinamente. Un quemado que haya es demasiado. Si no lo hay, también es demasiado; pues los efectos son muchos. En el caso de menores que la manipulen, se debería establecer sanciones para quienes resulten responsables por acción u omisión.
La pólvora fue inventada por los chinos. Los griegos y los árabes la introdujeron en Europa. Los españoles nos trajeron ese regalo, y con ella hicieron explotar el vientre de América para sacarle oro y plata, gracias a la explotación de los nativos. Es una cultura impuesta y dañina, difícil de borrar, pero se puede atenuar. Sin embargo, su uso no sólo es porque sea parte de la cultura, sino por falta de conciencia sobre los efectos que produce. Su práctica evidencia posiciones contradictorias ante la problemática ambiental, de salud y de pobreza. Ojalá que se pueda levantar el velo de humo que nos envuelve la razón y se reflexione sobre el daño que produce.
¿Sería muy triste una Navidad sin pólvora? Cierto, hay juegos pirotécnicos muy bonitos, con el uso artístico de la pólvora son todo un espectáculo. Alegran y pueden sacar el estrés por un momento. Pero los bombazos a toda hora, sin más nada que humo y ruido, ¿serán agradables? ¿y explotando durante las madrugadas unidos a los rezos con amplificadores a todo volumen? Se podría dejar lo menos dañino, y en manos de expertos, e incentivar otras formas de celebración. Es posible una cultura más moderada y sana. ¿Y por qué no una Iglesia ecológica?
jueves, 19 de noviembre de 2009
Los morteros sí hacen daño
Doraldina Zeledón Úbeda
http://www.elnuevodiario.com.ni/opinion/62400
"Los morteros son parte de la tradición y la cultura nicaragüense; se utilizan hasta en las fiestas patronales. ¿Cómo vas a hacer para cambiar esa cultura? “Si no van a herir a otras personas, si no le van hacer daño a terceros, si el disparo es al aire, no le veo problema”, “Yo no he visto a nadie disparando morteros contra otros”.
Ministro de Educación, Miguel De Castilla (19 de noviembre de 2009)
Los morteros que se disparan siempre hacen daño, aún cuando no se dirigen contra alguien en especial: afectan en primer lugar a quien los hace explotar y a quienes están cerca; contaminan la atmósfera, por tanto nos afectan a todos y a todas; porque la contaminación no se detiene ante el militante de ningún partido ni de ninguna religión o cultura.
El ruido afecta, además del oído, muchos órganos y funciones del organismo. Es contradictorio que mientras se hacen escuerzos por la salud, se afecte la salud con el ruido. No lo vemos, pero tenemos oídos e información para entenderlo. Ya llevo diez años escribiendo sobre esto. Y muchos medios han publicado sobre el tema.
Hay muchas personas estresadas, mal de salud y a punto de estallar debido a las diferentes fuentes de ruido que los agraden. Y buscan quien los escuche y ayude: el Ministerio de Salud, el Ministerio del Ambiente, los juzgados, las alcaldías, los centros de Derechos Humanos, etc. Yo he creído que lo más eficaz es la educación ambiental, aunque sea a largo plazo. Quizás porque pienso como docente.
La contaminación acústica debe integrarse en la educación ambiental, y los morteros como una fuente de ruido. Es triste, muy triste, que quien dirige la educación, incluida la educación ambiental, se exprese de esa forma. Quiero creer que no lo dijo él, que fue otra persona con su rostro y su voz. El maestro De Castilla hizo, por un instante, que mis castillos (y de muchos más) fueran castillos en el aire: que algún día tendremos paz sonora. Hoy ha sido un día de duelo para mí. Y de mayor compromiso.
Mientras en otros países se está buscando formas de evitar y mitigar el deterioro ambiental, incluyendo la contaminación acústica, aquí estamos peleando por rotondas y contaminando más. Por mucho apoyo que nos den otros países, por mucho esfuerzo que hagamos por salir adelante, con actitudes como éstas seguiremos en lo mismo. Y heredaremos lo mismo: un país sumido en la pobreza y la violencia. ¿Cómo podemos cambiar esto? Mediante la educación, con educación científica y en valores.
Es posible cambiar, pero "La verdadera dificultad, la que ha decepcionado a los sabios de todos los tiempos es esta: cómo hacer de la educación algo lo suficientemente poderoso en la vida para que su influencia resista la presión de las fuerzas psíquicas elementales del individuo." Albert Einstein.
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Noticias:
De Castilla justifica uso de morteros
El titular de Educación afirma que estos "son parte de la cultura y tradición nicaragüense y se usan hasta en las fiestas patronales"
Ary Pantoja
elnuevodiario.com.ni - 13:38 - 19/11/2009
El ministro de Educación, Cultura y Deportes, Miguel De Castilla, justificó hoy el uso de los morteros por parte de simpatizantes del partido de gobierno durante la manifestación que pretenden realizar el próximo 21 de noviembre, justo cuando organizaciones de la sociedad civil y simpatizantes y dirigentes de los partidos políticos de oposición también tienen previsto marchar por las calles de la capital.“Los morteros son parte de la tradición y la cultura nicaragüense; se utilizan hasta en las fiestas patronales. ¿Cómo vas a hacer para cambiar esa cultura?”, se preguntó el titular de Educación, quien precisamente se supone está encargado de la educación de los futuros ciudadanos del país.En ocasiones anteriores, manifestantes, personas no activas en las marchas y hasta agentes policiales han resultado lesionados por estos artefactos explosivos que están prohibidos conforme al artículo 148, inciso 10, de la Ley para el Control y Regulación de Armas.El ministro de Castilla precisó que asistiría a la marcha convocada por el gobierno, pero aseguró que no llevará mortero porque “personalmente les tengo temor”. El ministro de Educación eludió contestar si estaba de acuerdo con que los morteros sean utilizados por manifestantes afines al gobierno en contra de simpatizantes opositores durante las marchas. “Yo no he visto a nadie disparando morteros contra otros”, se limitó a decir De Castilla.
De Castilla aprueba morterazos
La prensa
Comentarios: 62
El titular del Ministerio de Educación (Mined), Miguel De Castilla, dijo esta mañana que no ve nada malo en que los adolescentes que participen en la marcha del próximo sábado -organizada por el oficialismo- hagan uso de morteros aunque la Ley 510 o Ley Especial para el Control y Regulación de armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados, prohíbe su uso.
Al funcionario se le consultó si estaba de acuerdo en que miembros de la Federación de Estudiantes de Secundaria (FES) asistieran a la marcha y manipularán este tipo de explosivos artesanales y aseguró que podían hacerlo porque “no son niños, ya son muchachos que hasta pueden votar, tienen 16 años de edad”.
“Si no van a herir a otras personas, si no le van hacer daño a terceros, si el disparo es al aire, no le veo problema”, añadió.
De acuerdo a De Castilla el Mined no está obligando a maestros, alumnos ni personal administrativo a asistir a la marcha. El llamado que hizo a la población de participar fue a título personal.
El funcionario indicó que asistir a la marcha es asunto de conciencia y ese día el pueblo marchará entre sus amigos, con quienes apoyan las supuestas victorias hasta ahora logradas por el Gobierno y no con sus enemigos.
********
Los morteros matan, hieren, rompen los oídos, queman, enferman. Vea la nota.
Un muerto y cinco lesionados en procesión
* Joven murió con dedos y genitales lacerados por explosión de mortero * La víctima fue sepultada, mientras los heridos se recuperan
María Mercedes Urroz
END - BOACO - 21:20 - 10/12/2009
Un muerto y cinco lesionados dejó como resultado la explosión de una bomba en la procesión de las fiestas marianas en el atrio de la Iglesia de San José de Los Remates.
La víctima fatal fue Franklin Toruño Jarquín, de 18 años, quien se encontraba sentado en las gradas de la iglesia al momento de la explosión, que le laceró y amputó ochos dedos, cinco de la mano derecha y tres de la izquierda.
Además, la onda expansiva le desprendió los genitales, por lo que falleció el ocho de diciembre en el Hospital “José Nieborowski”, de Boaco.
Los lesionados son Iván González Blandón, de 56 años, quien resultó con fracturas en la mano y herida en la pierna derecha; Melvin González, de 25, con sangrado en ambos oídos, y Javier Castrillo, de 34 años, quien quedó inconsciente producto de la explosión.
Ulises Somoza, de 25 años, resultó herido en el brazo derecho; a Jennifer Solórzano, de 14 años, se le introdujo en la mejilla derecha un pedazo de cartón que envolvía la bomba, lo que le provocó una herida pequeña.
Charnelazos por doquier
Los cinco lesionados se recuperan de manera satisfactoria, confirmó el subcomisionado Carlos Toledo, jefe de Relaciones Públicas de Boaco. Manifestó que, desafortunadamente, éste fue el único incidente lamentable que dejaron las fiestas de la Inmaculada Concepción de María en el departamento.
El accidente se registró cuando el mayordomo de la iglesia, Iván González Blandón, de 56 años, y Melvin González, de 25, se disponían a quemar la pólvora, colocaron el tubo de mortero en el suelo e introdujeron la bomba sin encender, pero extrañamente explotó a los pocos segundos.
“Los hechos fueron como a las siete de la noche, mi hijo (después de la explosión) corrió como media cuadra, pero qué va, los charnelazos fueron en sus genitales, y no pudo sobrevivir”, afirmó don Gregorio Toruño, padre de la víctima mortal.
Franklin Toruño Jarquín habitaba en Ranchería, en San José de Los Remates, Boaco, donde sus familiares preparan la misa de nueve días por el descanso eterno de su alma.
http://www.elnuevodiario.com.ni/sucesos/63746
Mortero le desbarata la cara a devota de La Conchita
* La tragedia ocurrió ayer, en Granada, a pocos metros del altar de la Inmaculada Concepción de María * La víctima residía en Estados Unidos, pero vino a celebrar a la virgen
Ingrid Duarte
END - GRANADA - 19:10 - 20/12/2009
Lo que este domingo comenzó con música alusiva a la celebración de la Inmaculada Concepción de María, en el kilómetro 43 y medio de la Carretera Granada-Masaya, terminó con un profundo silencio y una gran tristeza, porque a escasos metros de donde estaba el altar quedó tendido el cuerpo ensangrentado de doña Francis María Medina López, de 43 años.
Los vecinos y amigos de la señora no salían de su asombro al manifestar que la muerte de la mujer se produjo cuando ésta intentaba encender un mortero para alegrar el rezo que estaba programado para las tres de la tarde de ayer. En el lugar quedó preparado un hermoso altar, adornado con flores y luces de colores. La víctima había comprado cohetes y morteros.
“Aparentemente ella quería encender el mortero, pero no le dio tiempo de correr y le explotó en el rostro; se lo desbarató”, acotó el jefe departamental de la Policía Nacional, comisionado mayor, Ramón Avellán.
No tuvo tiempo de correr
END intentó conversar con los familiares, pero ninguno accedió, sin embargo, miembros de la Policía expresaron que la tragedia ocurrió a eso de las 1:22 de la tarde, exactamente en la Quinta Serramonte, aunque no dieron más detalles.
Se supo que la señora se encontraba de visita en nuestro país, porque residía en Estados Unidos.
Casi dos horas después, el cuerpo permanecía en la escena, a la espera de que llegara el médico forense que, aparentemente la Policía no podía localizar.
Éste es el segundo incidente mortal relacionado al uso de pólvora que se registra en este mes, porque como se recordará un joven murió en Boaco, cuando un mortero le destrozó los genitales y los dedos de una mano.
POLICÍA PRESENTA PLAN PÓLVORA 2009
Reiteran prohibición de uso de morteros en fiestas de diciembre
* Las autoridades policiales no supieron explicar por qué se permite el uso de los peligrosos explosivos en las manifestaciones callejeras
Carlos Larios
END - 23:17 - 04/11/2009
La Dirección de Armas, Explosivos y Municiones, DAEM, de la Policía Nacional, presentó el Plan Pólvora 2009, en el que incluye la prohibición del uso de morteros en las fiestas de diciembre, pero las autoridades policiales no supieron responder por qué no prohíben su uso en las manifestaciones de protesta.
La comisionada mayor María Auxiliadora Ferrufino, segunda jefa de la DAEM, intentó defender la prohibición diciendo: “Aquí que me digan que en las tradiciones cristianas no va a haber pólvora, me decía un sacerdote (que) ‘es como hacer una misa sin su respectiva homilía’, entonces no podríamos estar comparando, pues no estoy facultada para hacer una aclaración específica de los morteros”.
La Ley 510 prohíbe el uso de los morteros, porque los clasifica como un arma, la cual no debe ser usada por las personas para agredir a otras, sin embargo, en las manifestaciones realizadas por los universitarios y grupos afines al gobierno, es común el uso de los mismos.
Vigilarán pulperías
Otra de las prohibiciones está dirigida hacia los dueños de pulperías, quienes serán sancionados si llegan a vender pólvora en sus establecimientos.
La jefa policial solicitó el apoyo de la población para lograr la vigilancia en estos negocios.
La Policía autorizó hasta la fecha a 300 comerciantes de pólvora a nivel nacional, de los cuales la mayoría está en Managua.
“En el sector del Mitrab hay 16 tramos; en el Faro de la Paz, 13; en Waspam Sur, 17; en el mercado “Roberto Huembes”, 11; en la Laguna de Tiscapa, 8; en el mercado Mayoreo, 17, y Tierra Prometida, 13, para un total de 95 comerciantes en la capital”, detalló la comisionada Ferrufino.
La jefa policial afirmó que este año no ha operado ninguna fábrica ilegal de pólvora.
Registran 23 accidentes el año pasado, en los que estuvo de por medio el uso de pólvora. En 21 de éstos los afectados fueron menores de 16 años.
El objetivo de la Policía es prevenir los accidentes con pólvora producto del uso, manipulación, transportación y comercio de ésta durante las celebraciones de Fin de Año.
La Policía coordinó acciones con la Asociación de Trabajadores Pirotécnicos, con los Bomberos, con el Ministerio de Salud y con las Alcaldías, y cuando resulte necesario, con la Dirección General de Aduanas.
De los morteros y morterazos, y su impunidad
Dr. Roberto Argüello Hurtado*
END - 22:03 - 04/11/2009
En nuestra antigua legislación penal se definió como arma, todo instrumento cortante y punzante, dilacerante, de fuego, contundente o de otra clase con que se ejecute o se intente ejecutar algún delito contra las personas o la propiedad.
El uso de morteros y morterazos a la vista y en programas de televisión y bajo la inoperancia de las autoridades, constituyen delitos graves, y delitos de peligro que pueden afectar a grupos de personas y causarles incluso la muerte.
Causa sorpresa la falta de actividad de la Policía en perseguir la tenencia privada y pública de esos artefactos, verdaderas piezas de artillería, y principalmente su uso a vista y paciencia de la población, lo mismo que su financiamiento. Vemos a individuos entrenados y jóvenes enmascarados, con antifaz o sin él, atacando universidades, embajadas, a grupos de personas y hasta el propio recinto de nuestra Asamblea Nacional; y llevando bolsas llenas de morteros sin que las autoridades actúen ni decomisen el cuerpo del delito.
Acaso no saben que en nuestro Código Penal 2008 esos actos delictivos están catalogados, como terrorismo, el que “actuando al servicio o colaboración con bandas, organizaciones o grupos armados, utilizando explosivos, sustancias tóxicas, armas, incendios, inundación o cualquier acto de destrucción masiva, realice actos en contra de personas, bienes, servicios públicos, medios de transporte, como medio para producir alarma, temor o terror en la población, en un grupo o sector de ella, alterar el orden constitucional, alterar gravemente el orden público o causar pánico en el país, será sancionado con pena de quince a veinte años de prisión”. Disposición penal ésta que no necesita explicación y su sanción es de las más graves, y que no prescribe nunca y es de carácter internacional, perseguible en cualquier país.
Esperemos que los directores y provocadores, y sus dirigentes, y jóvenes recapaciten sobre el accionar de esas armas de guerra, que solamente pueden causar muerte, lesiones graves, destrucción y volverse en contra de quienes dirigen y ejecutan esos trabajos ilícitos.
Proclamemos la paz entre todos y que las autoridades cumplan con su deber, para no ver o sufrir una escalada de la violencia y más víctimas con sangre de inocentes. Todo por la patria.
*Ex presidente de la Corte Suprema de Justicia.
http://www.elnuevodiario.com.ni/opinion/62400
"Los morteros son parte de la tradición y la cultura nicaragüense; se utilizan hasta en las fiestas patronales. ¿Cómo vas a hacer para cambiar esa cultura? “Si no van a herir a otras personas, si no le van hacer daño a terceros, si el disparo es al aire, no le veo problema”, “Yo no he visto a nadie disparando morteros contra otros”.
Ministro de Educación, Miguel De Castilla (19 de noviembre de 2009)
Los morteros que se disparan siempre hacen daño, aún cuando no se dirigen contra alguien en especial: afectan en primer lugar a quien los hace explotar y a quienes están cerca; contaminan la atmósfera, por tanto nos afectan a todos y a todas; porque la contaminación no se detiene ante el militante de ningún partido ni de ninguna religión o cultura.
El ruido afecta, además del oído, muchos órganos y funciones del organismo. Es contradictorio que mientras se hacen escuerzos por la salud, se afecte la salud con el ruido. No lo vemos, pero tenemos oídos e información para entenderlo. Ya llevo diez años escribiendo sobre esto. Y muchos medios han publicado sobre el tema.
Hay muchas personas estresadas, mal de salud y a punto de estallar debido a las diferentes fuentes de ruido que los agraden. Y buscan quien los escuche y ayude: el Ministerio de Salud, el Ministerio del Ambiente, los juzgados, las alcaldías, los centros de Derechos Humanos, etc. Yo he creído que lo más eficaz es la educación ambiental, aunque sea a largo plazo. Quizás porque pienso como docente.
La contaminación acústica debe integrarse en la educación ambiental, y los morteros como una fuente de ruido. Es triste, muy triste, que quien dirige la educación, incluida la educación ambiental, se exprese de esa forma. Quiero creer que no lo dijo él, que fue otra persona con su rostro y su voz. El maestro De Castilla hizo, por un instante, que mis castillos (y de muchos más) fueran castillos en el aire: que algún día tendremos paz sonora. Hoy ha sido un día de duelo para mí. Y de mayor compromiso.
Mientras en otros países se está buscando formas de evitar y mitigar el deterioro ambiental, incluyendo la contaminación acústica, aquí estamos peleando por rotondas y contaminando más. Por mucho apoyo que nos den otros países, por mucho esfuerzo que hagamos por salir adelante, con actitudes como éstas seguiremos en lo mismo. Y heredaremos lo mismo: un país sumido en la pobreza y la violencia. ¿Cómo podemos cambiar esto? Mediante la educación, con educación científica y en valores.
Es posible cambiar, pero "La verdadera dificultad, la que ha decepcionado a los sabios de todos los tiempos es esta: cómo hacer de la educación algo lo suficientemente poderoso en la vida para que su influencia resista la presión de las fuerzas psíquicas elementales del individuo." Albert Einstein.
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Noticias:
De Castilla justifica uso de morteros
El titular de Educación afirma que estos "son parte de la cultura y tradición nicaragüense y se usan hasta en las fiestas patronales"
Ary Pantoja
elnuevodiario.com.ni - 13:38 - 19/11/2009
El ministro de Educación, Cultura y Deportes, Miguel De Castilla, justificó hoy el uso de los morteros por parte de simpatizantes del partido de gobierno durante la manifestación que pretenden realizar el próximo 21 de noviembre, justo cuando organizaciones de la sociedad civil y simpatizantes y dirigentes de los partidos políticos de oposición también tienen previsto marchar por las calles de la capital.“Los morteros son parte de la tradición y la cultura nicaragüense; se utilizan hasta en las fiestas patronales. ¿Cómo vas a hacer para cambiar esa cultura?”, se preguntó el titular de Educación, quien precisamente se supone está encargado de la educación de los futuros ciudadanos del país.En ocasiones anteriores, manifestantes, personas no activas en las marchas y hasta agentes policiales han resultado lesionados por estos artefactos explosivos que están prohibidos conforme al artículo 148, inciso 10, de la Ley para el Control y Regulación de Armas.El ministro de Castilla precisó que asistiría a la marcha convocada por el gobierno, pero aseguró que no llevará mortero porque “personalmente les tengo temor”. El ministro de Educación eludió contestar si estaba de acuerdo con que los morteros sean utilizados por manifestantes afines al gobierno en contra de simpatizantes opositores durante las marchas. “Yo no he visto a nadie disparando morteros contra otros”, se limitó a decir De Castilla.
De Castilla aprueba morterazos
La prensa
Comentarios: 62
El titular del Ministerio de Educación (Mined), Miguel De Castilla, dijo esta mañana que no ve nada malo en que los adolescentes que participen en la marcha del próximo sábado -organizada por el oficialismo- hagan uso de morteros aunque la Ley 510 o Ley Especial para el Control y Regulación de armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados, prohíbe su uso.
Al funcionario se le consultó si estaba de acuerdo en que miembros de la Federación de Estudiantes de Secundaria (FES) asistieran a la marcha y manipularán este tipo de explosivos artesanales y aseguró que podían hacerlo porque “no son niños, ya son muchachos que hasta pueden votar, tienen 16 años de edad”.
“Si no van a herir a otras personas, si no le van hacer daño a terceros, si el disparo es al aire, no le veo problema”, añadió.
De acuerdo a De Castilla el Mined no está obligando a maestros, alumnos ni personal administrativo a asistir a la marcha. El llamado que hizo a la población de participar fue a título personal.
El funcionario indicó que asistir a la marcha es asunto de conciencia y ese día el pueblo marchará entre sus amigos, con quienes apoyan las supuestas victorias hasta ahora logradas por el Gobierno y no con sus enemigos.
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Los morteros matan, hieren, rompen los oídos, queman, enferman. Vea la nota.
Un muerto y cinco lesionados en procesión
* Joven murió con dedos y genitales lacerados por explosión de mortero * La víctima fue sepultada, mientras los heridos se recuperan
María Mercedes Urroz
END - BOACO - 21:20 - 10/12/2009
Un muerto y cinco lesionados dejó como resultado la explosión de una bomba en la procesión de las fiestas marianas en el atrio de la Iglesia de San José de Los Remates.
La víctima fatal fue Franklin Toruño Jarquín, de 18 años, quien se encontraba sentado en las gradas de la iglesia al momento de la explosión, que le laceró y amputó ochos dedos, cinco de la mano derecha y tres de la izquierda.
Además, la onda expansiva le desprendió los genitales, por lo que falleció el ocho de diciembre en el Hospital “José Nieborowski”, de Boaco.
Los lesionados son Iván González Blandón, de 56 años, quien resultó con fracturas en la mano y herida en la pierna derecha; Melvin González, de 25, con sangrado en ambos oídos, y Javier Castrillo, de 34 años, quien quedó inconsciente producto de la explosión.
Ulises Somoza, de 25 años, resultó herido en el brazo derecho; a Jennifer Solórzano, de 14 años, se le introdujo en la mejilla derecha un pedazo de cartón que envolvía la bomba, lo que le provocó una herida pequeña.
Charnelazos por doquier
Los cinco lesionados se recuperan de manera satisfactoria, confirmó el subcomisionado Carlos Toledo, jefe de Relaciones Públicas de Boaco. Manifestó que, desafortunadamente, éste fue el único incidente lamentable que dejaron las fiestas de la Inmaculada Concepción de María en el departamento.
El accidente se registró cuando el mayordomo de la iglesia, Iván González Blandón, de 56 años, y Melvin González, de 25, se disponían a quemar la pólvora, colocaron el tubo de mortero en el suelo e introdujeron la bomba sin encender, pero extrañamente explotó a los pocos segundos.
“Los hechos fueron como a las siete de la noche, mi hijo (después de la explosión) corrió como media cuadra, pero qué va, los charnelazos fueron en sus genitales, y no pudo sobrevivir”, afirmó don Gregorio Toruño, padre de la víctima mortal.
Franklin Toruño Jarquín habitaba en Ranchería, en San José de Los Remates, Boaco, donde sus familiares preparan la misa de nueve días por el descanso eterno de su alma.
http://www.elnuevodiario.com.ni/sucesos/63746
Mortero le desbarata la cara a devota de La Conchita
* La tragedia ocurrió ayer, en Granada, a pocos metros del altar de la Inmaculada Concepción de María * La víctima residía en Estados Unidos, pero vino a celebrar a la virgen
Ingrid Duarte
END - GRANADA - 19:10 - 20/12/2009
Lo que este domingo comenzó con música alusiva a la celebración de la Inmaculada Concepción de María, en el kilómetro 43 y medio de la Carretera Granada-Masaya, terminó con un profundo silencio y una gran tristeza, porque a escasos metros de donde estaba el altar quedó tendido el cuerpo ensangrentado de doña Francis María Medina López, de 43 años.
Los vecinos y amigos de la señora no salían de su asombro al manifestar que la muerte de la mujer se produjo cuando ésta intentaba encender un mortero para alegrar el rezo que estaba programado para las tres de la tarde de ayer. En el lugar quedó preparado un hermoso altar, adornado con flores y luces de colores. La víctima había comprado cohetes y morteros.
“Aparentemente ella quería encender el mortero, pero no le dio tiempo de correr y le explotó en el rostro; se lo desbarató”, acotó el jefe departamental de la Policía Nacional, comisionado mayor, Ramón Avellán.
No tuvo tiempo de correr
END intentó conversar con los familiares, pero ninguno accedió, sin embargo, miembros de la Policía expresaron que la tragedia ocurrió a eso de las 1:22 de la tarde, exactamente en la Quinta Serramonte, aunque no dieron más detalles.
Se supo que la señora se encontraba de visita en nuestro país, porque residía en Estados Unidos.
Casi dos horas después, el cuerpo permanecía en la escena, a la espera de que llegara el médico forense que, aparentemente la Policía no podía localizar.
Éste es el segundo incidente mortal relacionado al uso de pólvora que se registra en este mes, porque como se recordará un joven murió en Boaco, cuando un mortero le destrozó los genitales y los dedos de una mano.
POLICÍA PRESENTA PLAN PÓLVORA 2009
Reiteran prohibición de uso de morteros en fiestas de diciembre
* Las autoridades policiales no supieron explicar por qué se permite el uso de los peligrosos explosivos en las manifestaciones callejeras
Carlos Larios
END - 23:17 - 04/11/2009
La Dirección de Armas, Explosivos y Municiones, DAEM, de la Policía Nacional, presentó el Plan Pólvora 2009, en el que incluye la prohibición del uso de morteros en las fiestas de diciembre, pero las autoridades policiales no supieron responder por qué no prohíben su uso en las manifestaciones de protesta.
La comisionada mayor María Auxiliadora Ferrufino, segunda jefa de la DAEM, intentó defender la prohibición diciendo: “Aquí que me digan que en las tradiciones cristianas no va a haber pólvora, me decía un sacerdote (que) ‘es como hacer una misa sin su respectiva homilía’, entonces no podríamos estar comparando, pues no estoy facultada para hacer una aclaración específica de los morteros”.
La Ley 510 prohíbe el uso de los morteros, porque los clasifica como un arma, la cual no debe ser usada por las personas para agredir a otras, sin embargo, en las manifestaciones realizadas por los universitarios y grupos afines al gobierno, es común el uso de los mismos.
Vigilarán pulperías
Otra de las prohibiciones está dirigida hacia los dueños de pulperías, quienes serán sancionados si llegan a vender pólvora en sus establecimientos.
La jefa policial solicitó el apoyo de la población para lograr la vigilancia en estos negocios.
La Policía autorizó hasta la fecha a 300 comerciantes de pólvora a nivel nacional, de los cuales la mayoría está en Managua.
“En el sector del Mitrab hay 16 tramos; en el Faro de la Paz, 13; en Waspam Sur, 17; en el mercado “Roberto Huembes”, 11; en la Laguna de Tiscapa, 8; en el mercado Mayoreo, 17, y Tierra Prometida, 13, para un total de 95 comerciantes en la capital”, detalló la comisionada Ferrufino.
La jefa policial afirmó que este año no ha operado ninguna fábrica ilegal de pólvora.
Registran 23 accidentes el año pasado, en los que estuvo de por medio el uso de pólvora. En 21 de éstos los afectados fueron menores de 16 años.
El objetivo de la Policía es prevenir los accidentes con pólvora producto del uso, manipulación, transportación y comercio de ésta durante las celebraciones de Fin de Año.
La Policía coordinó acciones con la Asociación de Trabajadores Pirotécnicos, con los Bomberos, con el Ministerio de Salud y con las Alcaldías, y cuando resulte necesario, con la Dirección General de Aduanas.
De los morteros y morterazos, y su impunidad
Dr. Roberto Argüello Hurtado*
END - 22:03 - 04/11/2009
En nuestra antigua legislación penal se definió como arma, todo instrumento cortante y punzante, dilacerante, de fuego, contundente o de otra clase con que se ejecute o se intente ejecutar algún delito contra las personas o la propiedad.
El uso de morteros y morterazos a la vista y en programas de televisión y bajo la inoperancia de las autoridades, constituyen delitos graves, y delitos de peligro que pueden afectar a grupos de personas y causarles incluso la muerte.
Causa sorpresa la falta de actividad de la Policía en perseguir la tenencia privada y pública de esos artefactos, verdaderas piezas de artillería, y principalmente su uso a vista y paciencia de la población, lo mismo que su financiamiento. Vemos a individuos entrenados y jóvenes enmascarados, con antifaz o sin él, atacando universidades, embajadas, a grupos de personas y hasta el propio recinto de nuestra Asamblea Nacional; y llevando bolsas llenas de morteros sin que las autoridades actúen ni decomisen el cuerpo del delito.
Acaso no saben que en nuestro Código Penal 2008 esos actos delictivos están catalogados, como terrorismo, el que “actuando al servicio o colaboración con bandas, organizaciones o grupos armados, utilizando explosivos, sustancias tóxicas, armas, incendios, inundación o cualquier acto de destrucción masiva, realice actos en contra de personas, bienes, servicios públicos, medios de transporte, como medio para producir alarma, temor o terror en la población, en un grupo o sector de ella, alterar el orden constitucional, alterar gravemente el orden público o causar pánico en el país, será sancionado con pena de quince a veinte años de prisión”. Disposición penal ésta que no necesita explicación y su sanción es de las más graves, y que no prescribe nunca y es de carácter internacional, perseguible en cualquier país.
Esperemos que los directores y provocadores, y sus dirigentes, y jóvenes recapaciten sobre el accionar de esas armas de guerra, que solamente pueden causar muerte, lesiones graves, destrucción y volverse en contra de quienes dirigen y ejecutan esos trabajos ilícitos.
Proclamemos la paz entre todos y que las autoridades cumplan con su deber, para no ver o sufrir una escalada de la violencia y más víctimas con sangre de inocentes. Todo por la patria.
*Ex presidente de la Corte Suprema de Justicia.
jueves, 29 de octubre de 2009
Juicios por lesiones a causa del ruido
Doraldina Zeledón Úbeda
END - 20:07 - 27/10/2009
Don Juan sale del trabajo. Llega a su casa y quiere descansar, pero la iglesia que está a pocos metros ya empezó sus actividades con altos decibeles, lo cual afecta a los vecinos, por muy buena que sea su intención. Don Juan deja sus cosas y sale a caminar para mientras vuelve la tranquilidad a su hogar. Tiene presión alta y el médico le recomendó evitar lugares con mucho ruido. Es decir, tiene que evitar estar en su propia casa. Igual le sucede a Pedro, por el ruido del restaurante; a Mario, por el Karaoke.
La Alcaldía conoce el caso y ha realizado inspecciones, pero en la iglesia unas veces atienden las orientaciones y otras no. Así se ha pasado el tiempo y parece que las autoridades ya se cansaron. Si la iglesia no cumple, tendrían que seguir el proceso. Y don Juan continúa aguantando. Le recomendaron que interponga una acusación en el juzgado, por faltas, ya que el ruido está tipificado como tal, no como delito.
Sabemos que el ruido lesiona la salud de varias formas. El artículo 150 del Código Penal define lesiones como “(…) toda alteración en la salud y cualquier otro daño a la integridad física o psíquica de las personas, siempre que sean producidos por una causa externa.” El artículo 152, sobre lesiones graves, dice que “si la lesión produjera un menoscabo persistente de la salud o integridad física, psíquica de un sentido, órgano, miembro o función, hubiera puesto en peligro la vida o dejara una cicatriz visible y permanente en el rostro, será sancionado con prisión de dos a cinco años.”
El ruido altera la salud física y síquica, y su causa es externa; puede menoscabar el sentido, el órgano y la función de la audición; afecta otras funciones y órganos, no sólo el oído. Entonces, constituye delito. Los perjudicados pueden interponer la denuncia ante el Ministerio Público. Eso se hizo con el Código Penal anterior. Hay sentencia de 2001. Una familia denunció al director de una escuela por lesiones en la salud, debido a cocacoladas y al ruido de las prácticas de bandas de guerra. La sentencia dice:
“ (…) en el folio 73 rola dictamen médico de H. M., quien presenta también una serie de alteraciones psicológicas que se producen por la necesidad de defender a su familia de un ambiente externo hostil, el ciudadano se encuentra en un estado límite y en riesgo de descomponerse emocionalmente, producto de la influencia del ambiente; en el folio 74 rola dictamen de D. M., quien presenta inestabilidad emocional sin daño psicológico, por lo tanto el cuerpo del delito está plenamente demostrado.
III) En cuanto a la delincuencia del procesado se le denuncia de hacer fiestas llamadas Cocacoladas que cuando se celebran se hacen con enormes parlantes que son puestos a todo volumen y por tanto contaminan el medioambiente, lo mismo que las prácticas de la banda de guerra del Colegio, cabe destacar que el ruido excesivo y continuo según la ley del medioambiente es un medio de contaminación y perjudica al ser humano (…)”
En el fallo se condena al procesado “por el delito de lesiones psicológicas, a la pena de tres años de prisión y multa del cuarenta por ciento del total de sus ingresos por un mes.”
También hay una sentencia de Ciudad Sandino, de 1998, no por delito, sino por “Falta Contra el Orden y la Tranquilidad Ciudadana”, según el Código Penal anterior. Dice la sentencia:
“Tomando en cuenta esta autoridad el hecho de que tal y como lo alega uno de los ofendidos en su declaración; si bien es cierto que se encuentra establecido en nuestra Constitución Política el derecho de profesar o no una religión, también ese mismo cuerpo de ley establece que el derecho de un ciudadano está limitado por el derecho de los demás, y los habitantes de Ciudad Sandino tienen derecho a que se respete su tranquilidad y que no se les obligue a escuchar el programa evangélico.”“Esta autoridad concluye que a partir de que la presente sentencia quede firme deberán observarse las siguientes medidas a fin de garantizar el derecho a la tranquilidad de los ciudadanos de Ciudad Sandino, deberá mantener el acuerdo verbal que ambas partes reconocen haber hecho ante las autoridades de policía tales como que el programa dure media hora y que el volumen sea de cuarenta y cinco por ciento”.“Habiendo plenamente demostrado la comisión de la Falta Penal denunciada, a esta autoridad no le queda más que resolver conforme a derecho.” (…)
“II Se condena a los procesados a pagar una multa de cien córdobas que deberá pagar cada uno de los procesados, a favor del Fisco, en el término de tres días una vez que quede firme esta sentencia. III Se deberá además aplicar medidas, tales como que el programa se transmitirá de cinco y treinta a seis de la mañana y que el volumen será de un cuarenticinco por ciento, bajo apercibimientos de ley.(...)”
Con base en la Ley de Delitos Ambientales, artículo 9, ahora derogada, también hubo denuncias, algunas terminaron en mediación. Hay un caso vivo que retomó la Procuraduría de Medioambiente y actualmente está proceso.El interés no es que se encarcele a alguien, se puede resolver con una mediación, si hay voluntad de las partes. Sin embargo, aún más importante para la salud, tranquilidad, convivencia, economía y calidad de vida, lo mejor es prevenir la contaminación por ruido. Se puede. ¿Por qué esperar una orden o una sentencia?
Publicado en El Nuevo Diario, Managua, 27/10/2009.
lunes, 21 de septiembre de 2009
Ruido y silencio en ley laboral
Doraldina Zeledón Úbeda
END - 16:18 - 20/09/2009
Es interesante la cantidad de instrumentos jurídicos y administrativos en materia de salud y seguridad ocupacional. En algunos casos me parecen repetitivos, como sucede con la nueva Ley General de Higiene y Seguridad Laboral (Ley 618), que incluye lo que ya está en el Código del Trabajo. Pero es mejor que abunde a que falte; sin embargo, se repite en unos temas y en otros con costo se mencionan, como el ruido.
La Ley contiene disposiciones para la prevención y control de riesgos laborales y prevención de enfermedades. Sería bueno conocerla a profundidad. Para cada tipo de trabajo, para cada ambiente, se van detallando necesidades de equipos de protección, condiciones laborales, exámenes médicos (que deben incluir los de audición). Se habla de ventilación, iluminación, espacio suficiente, temperatura, malos olores, polvo, pisos no resbaladizos. Veamos algunos artículos:
El 98 expresa que los pisos, paredes y techos tendrán una iluminación, ventilación y temperatura adecuada, y la altura mínima del techo será de 2.60 metros. En cuanto a locales destinados a cocinas, el artículo 101 dice que se efectuará la captación de humos, vapores y olores desagradables. No habla del control de ruidos, que algunas veces se genera con los extractores de aire. Los locales destinados a dormitorios de los trabajadores deberán estar provistos de ventanas que permitan una adecuada ventilación e iluminación natural (Art. 96). No menciona la necesidad de silencio para descansar y dormir.
La Ley tampoco se refiere al ruido en el caso de trabajadoras embarazadas. Sin embargo, el artículo 7 inciso “e” habla de la protección de la maternidad. Ni se menciona la señalización en caso del ruido, porque los trabajadores pueden sentir que les molesta, pero no saber qué tan perjudicial es. Inclusive, puede no molestar, pero sí afectar.
Como vemos, los diferentes elementos contaminantes del ambiente laboral se ven de manera transversal en la Ley. En el caso del ruido hay un silencio transversal. Sin embargo, ¿cuántas personas tienen problemas de audición por causa laboral? ¿Y cuántos afectados hay por efectos extra auditivos? Un solo capítulo se dedica al tema, con un sólo artículo, el 121. Se refiere a los ruidos de impulso o de impacto, y que “a partir de los 85 dB (A) para 8 horas de exposición y siempre que no se logre la disminución del nivel sonoro por otros procedimientos se establecerá obligatoriamente dispositivos de protección personal tales como orejeras o tapones”
El artículo no habla de reducir la jornada laboral a la mitad por cada 3 decibeles que se sobrepasen. Tampoco aclara para qué tipo de ambientes se permiten los 85 decibles. Entonces, si en una oficina de atención al público o en una tienda donde son comunes los amplificadores de sonido, se llega a esos niveles, se puede aceptar como válido. Claro, son normas mínimas y se puede ampliar en disposiciones específicas, inclusive en los convenios colectivos. La misma ley establece que el Ministerio del Trabajo determinará los requisitos que deben reunir los centros en materia de higiene y seguridad (Art.4). Sin embargo, no debería haber silencio en una norma general, pues como se le da poca importancia al ruido, es posible que en las normativas específicas, también se olvide. Cabe aclarar que existe una resolución ministerial anterior a la Ley 618, que contempla la reducción de la jornada. Ya es un derecho adquirido.
Sabemos que el ruido altera varias funciones, no sólo la audición. Uno de los efectos más comunes es el estrés. Éste propicia otras enfermedades o retarda su curación. Los médicos siempre lo enfatizan: si usted se estresa, será peor. Y si el trabajador se enferma, se afecta su economía y la de la empresa. Y aumenta el número de personas con discapacidad auditiva, lo cual trae otra serie de repercusiones que los empleadores obvian.
Entonces, al no contemplar de forma explícita la contaminación acústica de manera transversal, esto se debería hacer al aplicarla, y analizar en cada ambiente laboral este factor contaminante. Por ejemplo, el artículo 97 dice que los comedores de las empresas deben estar separados de focos insalubres o molestos. El ruido es molesto e insalubre. Y en algunos comedores se instalan equipos de sonido con música a altos niveles sonoros.
También la Ley menciona la reducción de la jornada por motivos de insalubridad (Art. 307), se debe incluir el ruido.Para la construcción de escuelas y hospitales debería haber normativas especiales que aseguren el acondicionamiento acústico. Y el control de actividades, pues de nada serviría tener un edificio que no permita la inmisión de ruido externo, si las actividades internas, como las bandas musicales, son generadoras de ruidos y un gran riesgo para la voz de los docentes.
Hay mucho que conocer en la Ley, esto es apenas una muestra que nos lleva a ver tareas urgentes en Nicaragua: formación de profesionales en acústica, normas técnicas que determinen los niveles sonoros máximos para cada ambiente específico y según los efectos auditivos y extra auditivos del ruido. Divulgar y aplicar las leyes. Y que los sindicatos velen por su derecho constitucional a “condiciones de trabajo que les garanticen la integridad física, la salud, la higiene y la disminución de los riesgos.” Vale decir, prevención y protección frente ruido.
END - 16:18 - 20/09/2009
Es interesante la cantidad de instrumentos jurídicos y administrativos en materia de salud y seguridad ocupacional. En algunos casos me parecen repetitivos, como sucede con la nueva Ley General de Higiene y Seguridad Laboral (Ley 618), que incluye lo que ya está en el Código del Trabajo. Pero es mejor que abunde a que falte; sin embargo, se repite en unos temas y en otros con costo se mencionan, como el ruido.
La Ley contiene disposiciones para la prevención y control de riesgos laborales y prevención de enfermedades. Sería bueno conocerla a profundidad. Para cada tipo de trabajo, para cada ambiente, se van detallando necesidades de equipos de protección, condiciones laborales, exámenes médicos (que deben incluir los de audición). Se habla de ventilación, iluminación, espacio suficiente, temperatura, malos olores, polvo, pisos no resbaladizos. Veamos algunos artículos:
El 98 expresa que los pisos, paredes y techos tendrán una iluminación, ventilación y temperatura adecuada, y la altura mínima del techo será de 2.60 metros. En cuanto a locales destinados a cocinas, el artículo 101 dice que se efectuará la captación de humos, vapores y olores desagradables. No habla del control de ruidos, que algunas veces se genera con los extractores de aire. Los locales destinados a dormitorios de los trabajadores deberán estar provistos de ventanas que permitan una adecuada ventilación e iluminación natural (Art. 96). No menciona la necesidad de silencio para descansar y dormir.
La Ley tampoco se refiere al ruido en el caso de trabajadoras embarazadas. Sin embargo, el artículo 7 inciso “e” habla de la protección de la maternidad. Ni se menciona la señalización en caso del ruido, porque los trabajadores pueden sentir que les molesta, pero no saber qué tan perjudicial es. Inclusive, puede no molestar, pero sí afectar.
Como vemos, los diferentes elementos contaminantes del ambiente laboral se ven de manera transversal en la Ley. En el caso del ruido hay un silencio transversal. Sin embargo, ¿cuántas personas tienen problemas de audición por causa laboral? ¿Y cuántos afectados hay por efectos extra auditivos? Un solo capítulo se dedica al tema, con un sólo artículo, el 121. Se refiere a los ruidos de impulso o de impacto, y que “a partir de los 85 dB (A) para 8 horas de exposición y siempre que no se logre la disminución del nivel sonoro por otros procedimientos se establecerá obligatoriamente dispositivos de protección personal tales como orejeras o tapones”
El artículo no habla de reducir la jornada laboral a la mitad por cada 3 decibeles que se sobrepasen. Tampoco aclara para qué tipo de ambientes se permiten los 85 decibles. Entonces, si en una oficina de atención al público o en una tienda donde son comunes los amplificadores de sonido, se llega a esos niveles, se puede aceptar como válido. Claro, son normas mínimas y se puede ampliar en disposiciones específicas, inclusive en los convenios colectivos. La misma ley establece que el Ministerio del Trabajo determinará los requisitos que deben reunir los centros en materia de higiene y seguridad (Art.4). Sin embargo, no debería haber silencio en una norma general, pues como se le da poca importancia al ruido, es posible que en las normativas específicas, también se olvide. Cabe aclarar que existe una resolución ministerial anterior a la Ley 618, que contempla la reducción de la jornada. Ya es un derecho adquirido.
Sabemos que el ruido altera varias funciones, no sólo la audición. Uno de los efectos más comunes es el estrés. Éste propicia otras enfermedades o retarda su curación. Los médicos siempre lo enfatizan: si usted se estresa, será peor. Y si el trabajador se enferma, se afecta su economía y la de la empresa. Y aumenta el número de personas con discapacidad auditiva, lo cual trae otra serie de repercusiones que los empleadores obvian.
Entonces, al no contemplar de forma explícita la contaminación acústica de manera transversal, esto se debería hacer al aplicarla, y analizar en cada ambiente laboral este factor contaminante. Por ejemplo, el artículo 97 dice que los comedores de las empresas deben estar separados de focos insalubres o molestos. El ruido es molesto e insalubre. Y en algunos comedores se instalan equipos de sonido con música a altos niveles sonoros.
También la Ley menciona la reducción de la jornada por motivos de insalubridad (Art. 307), se debe incluir el ruido.Para la construcción de escuelas y hospitales debería haber normativas especiales que aseguren el acondicionamiento acústico. Y el control de actividades, pues de nada serviría tener un edificio que no permita la inmisión de ruido externo, si las actividades internas, como las bandas musicales, son generadoras de ruidos y un gran riesgo para la voz de los docentes.
Hay mucho que conocer en la Ley, esto es apenas una muestra que nos lleva a ver tareas urgentes en Nicaragua: formación de profesionales en acústica, normas técnicas que determinen los niveles sonoros máximos para cada ambiente específico y según los efectos auditivos y extra auditivos del ruido. Divulgar y aplicar las leyes. Y que los sindicatos velen por su derecho constitucional a “condiciones de trabajo que les garanticen la integridad física, la salud, la higiene y la disminución de los riesgos.” Vale decir, prevención y protección frente ruido.
miércoles, 9 de septiembre de 2009
¿Mata el ruido?
Doraldina Zeledón Úbeda
END - 19:26 - 30/08/2009
Hay personas que me preguntan por qué no escribo sobre la basura o sobre leyes. Otros, sobre cosas agradables. En cambio hay quienes desean más sobre ruido. La verdad que sí escribo sobre otros temas. Si pudiera, me dedicaría a investigar y escribir más sobre ruido, pues hay mucho qué decir. Por ejemplo, se sigue citando la Ley de delitos ambientales, que ya fue derogada por el Código Penal, artículo 566, numeral 34; ahora, para este caso rige el artículo 534 del Código.
También se dice que 65 dBA es el máximo para no afectar la salud. Habría que aclarar que es para no afectar la salud auditiva; pues niveles más bajos pueden afectar la salud, por ejemplo el sistema cardiovascualar o producir estrés. Y en cuanto a que no parezca agradable el tema, hay muchas cosas que no son agradables, pero sí necesarias, como las medicinas; o mantener una dieta (no las “dietas” por asistir a ciertas reuniones).
Sobre el ruido se puede escribir desde diferentes ángulos. A mí me ha motivado que cause tantos problemas y se le dé tan poca atención. Es como ver que tiran un montón de basura frente a vos y no movás los labios. Pareciera que no tenemos discernimiento, que no fuéramos “homo sapiens”. Según he leído, así pasó con el tabaco y ahora ya sabemos cuánto cuestan y cuánto duelen sus efectos.
A veces parece exagerado decir que el ruido enferme, y peor que mate. Los diputados esto deben tomarlo como una locura, pues para ellos es una simple falta, tipificada en el Código Penal. Lo he dicho y lo seguiré diciendo, pues es una irresponsabilidad mortal apostar con la salud y el medioambiente. Porque “Si non facéis las cosas, mas las viereis, / si por la lengua no las repudiareis, / es como ver cargar la cruz / y con los ojos aplaudiereis.” (Cancionero de Milán).
Si se analizaran bien las causas de muerte o de las enfermedades, y si contáramos con estadísticas sobre el problema, probablemente no nos asustara ni sería una exageración decir que el ruido mata. Hace varios años me llamó la tención una afirmación de la Organización Mundial de la Salud (OMS): una exposición de largo plazo al ruido del tráfico con valores de 65 a 70 dBA (decibeles A), de nivel promedio durante 24 horas, también puede tener efectos cardiovasculares. (Guías para el ruido urbano).
Lo peor es que cada día el ruido aumenta, debido a muchos factores, entre ellos la falta de prevención y control; no sólo de parte de las autoridades, también de las empresas, organizaciones, instituciones y la propia población. Y nos preocupamos poco porque no estamos claros de si realmente es grave. A veces porque otros problemas nos agobian más, pero si encima del ajetreo o la desesperación por conseguir el gallopinto de cada día, estamos estresados por el ruido, la salud puede peligrar. Somos agredidos por el ruido en todas partes y en todo momento: en la propia casa, en el vecindario, el trabajo, el comercio, el turismo, la iglesia, en la calle, en actividades recreativas. Sin embargo, los diagnósticos ambientales no lo incluyen, porque la gente no lo menciona. Seguramente no lo menciona porque los instrumentos que se elaboran para recoger información como insumo para los planes, no lo toman en cuenta.
En 2007 varios periódicos y sitios de Internet del mundo reprodujeron una noticia publicada por la revista New Scientist, sobre los efectos del ruido en la salud, basada en un estudio de la OMS. Son investigaciones del otro lado del mar, aquí todavía no las tenemos; pero el ruido afecta en cualquier parte. Copio una de las notas informativas:
“La OMS corrobora que el ruido es causa de mortandad prematura de miles de personas3 Noviembre, 2007, de Rubén Roa
Tan sólo el ruido ocasionado por el tráfico contribuye a un 3% de las defunciones por ataques cardíacos o apopléjicos en Europa, según señala un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicado por la revista “New Scientist”.En este informe se afirma que, dado que alrededor de siete millones de personas mueren anualmente de enfermedades cardiacas en todo el mundo, puede calcularse en unas 210.000 los fallecidos como consecuencia del ruido.
Esta investigación asegura que más de 600.000 años potenciales de vida sana se pierden todos los años en Europa por culpa de enfermedades y minusvalías relacionadas con el exceso de ruido. La música a todo volumen causa asimismo la pérdida de capacidad auditiva, algo que afecta a casi un 2% de los niños y jóvenes europeos de entre siete y diecinueve años. Asimismo, un 2% de los europeos sufren perturbaciones graves del sueño por culpa de esa contaminación sonora y al menos un 15% se quejan de molestias.
Los científicos de la OMS que han llevado a cabo el estudio señalan que la exposición a niveles de ruido de 50 o más decibeles basta para originar problemas cardiovasculares. “Hasta ahora, el ruido había sido como la cenicienta entre los tipos de contaminación sin que se le prestase demasiada atención”, declara el profesor Deepak Prasher, del University College de Londres y uno de los autores del estudio. (…)
La producción constante de hormonas del estrés pueden causar en el metabolismo humano alteraciones de larga duración que ponen la vida en peligro, advierten los expertos”.
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