viernes, 7 de abril de 2023
miércoles, 8 de marzo de 2023
Ruido y relaciones de vecindad
Según la Organización Mundial de la Salud, el ruido perturba la tranquilidad, descanso, economía, convivencia, derechos humanos, concentración, calidad de vida; contamina el ambiente, afecta flora y fauna. Tiene efectos nocivos sobre la salud síquica y física: estrés, dolor de cabeza, náuseas, desequilibrio, disminución o pérdida de audición, hipertensión, problemas cardiovasculares, insomnio, molestia en general, mareos; afecta el sistema circulatorio, digestivo, nervioso, la respiración. Puede generar agresividad, irritabilidad y perturbar las relaciones con el vecino o en el trabajo. Reducir la actitud cooperativa y aumentar la actitud agresiva. Pérdida de atención, dificultad de comunicación, retraso escolar, pérdida de atención, dificultad de comunicación y de convivencia.
Afecta los
derechos humanos y constitucionales: derecho a la salud, al ambiente saludable, incluido el ambiente sonoro saludable; a la tranquilidad,
al descanso, sueño reparador, inviolabilidad del domicilio, a la educación,
porque afecta la concentración y la atención,
El ruido que invade el
sueño puede aumentar la presión arterial, la frecuencia cardiaca, el pulso;
provocar cambios en la respiración y en secreciones hormonales; bajar las
defensas. Y al día siguiente, fatiga, dolor de cabeza, somnolencia, náuseas, bajo
rendimiento en el trabajo y estudio, problemas de memoria y concentración,
depresión, ansiedad, estrés, agresividad, irritabilidad y mal humor. Y las personas afectadas van desveladas a su trabajo;
los que conducen pueden tener accidentes de tránsito, y laborales, por el
estrés que causa el desvelo, por falta de concentración. Los niños y las mamás
tienen que mañanear para ir al colegio. En todo vecindario hay personas
mayores, enfermos, niños, que necesitan tranquilidad.
Sin embargo, le damos poca importancia. Pero
qué reparador es el sueño, despertarse despejada, con la mente clara y
dispuesta a disfrutar de las cosas buenas que traiga el nuevo amanecer o saber
responder a las no tan buenas. Y qué felicidad trabajar y vivir en paz,
terminar el día sosegados. Sin embargo, el ruido laboral, del ocio, transporte,
construcción y vecindad, amenazan
nuestra salud y tranquilidad. Son actividades necesarias, pero requieren control
del ruido.
La construcción es indispensable, pero si urge el
negocio, por qué no comenzar temprano, en vez de trabajar de noche con máquinas
ruidosas, y contratar
más trabajadores, para no tener que desvelar al vecindario, que en muchos casos
se acuestan temprano para levantarse temprano. ¿Nos importa?
También, todo negocio debería tener su
estacionamiento. Y la música, debe ser a volumen moderado, sólo para quien la
sintoniza, no para el vecindario; o acondicionar los locales acústicamente de
manera que el ruido no afecte a los demás, que necesitan escuchar su música no la
del vecino.
Es necesario no colocar equipos ruidosos pegados a la
pared colindante, como aires acondicionados, mantenedoras, lavadoras, generadores
de electricidad, tanques para agua, etc. Ni usar, por la noche, equipos con altos
niveles sonoros, como lavadoras, secadoras; o hacer reparaciones nocturnas que produzcan
ruido, a no ser que sea emergencia.
El que genera ruidos generalmente dice que está en su propiedad y
que también tiene derechos. Exacto, pero no debe traspasar fronteras, su ruido
debe ser en su propiedad. Todo derecho, termina donde comienza el del otro. “Los
derechos de cada persona están limitados por los derechos de los demás, por la
seguridad de todos y por las justas exigencias del bien común.” dice nuestra
Constitución.
“El respeto al derecho ajeno es la paz”.
Estelí, Nicaragua, 7 de marzo 2023.
viernes, 22 de abril de 2022
El derecho a escuchar bien Dr. Maltez
El derecho a escuchar bien
Dr.
Vicente Maltez Montiel, médico internista.
“Día Internacional de la Conciencia Respecto al Ruido”, con el propósito de
promover el derecho a un medio ambiente sonoro saludable que no perjudique la
calidad de vida individual o colectiva de las personas.
Es una
referencia obligada reconocer y felicitar el trabajo persistente que ha venido
desarrollando en nuestro país la doctora Doraldina Zeledón Úbeda, quien es
catedrática, comunicadora, jurista y autora del libro “Derecho a un ambiente
sonoro saludable, garantías jurídicas” (Ediciones EDIGRAPSA, 1ª. Edición,
Managua, 2005) que según expertos internacionales como Federico Miyara, “es una
obra de aplicación universal”.
En el tercer
capítulo del profundo trabajo de Doraldina se aborda la contaminación acústica
y se define que “el ruido es un sonido no deseado”. Recuerda la autora que la
Organización Internacional del Trabajo (OIT) en su Convenio 148, ha dejado
claro que se entenderá por ruido “Cualquier sonido que pueda provocar una
pérdida de audición o ser nocivo para la salud o entrañar cualquier otro tipo
de peligro”.
El umbral de
audición es cuando comenzamos a oír sonidos y se produce dolor en los oídos al
llegar éstre a 120 decibeles o más. Después de los 85 decibeles se deben usar
protectores auditivos.
Las fuentes
de la contaminación acústica pueden ser variadas y se clasifican de acuerdo a
su origen: fijas como industrias, discotecas, talleres, oficinas, restaurantes.
Las fuentes
móviles son aquellas que se trasladan geográficamente, como los diferentes
medios de transporte terrestre, aéreo, acuático, etc.
Otras fuentes son viviendas en las cuales hay equipos de sonido, animales,
reparaciones, gritos, portazos, las aglomeraciones de personas con motivos
políticos, religiosos (las tradicionalmente escandalosas iglesias evangélicas),
festivos, comerciales y otros.
La
importancia médico-social del ruido tiene que ver con los diversos efectos que
es capaz de producir, que según la OMS pueden resumirse en:
• Pérdida de la audición.
• Interferencia de la comunicación oral.
• Trastornos del sueño y el reposo.
• Problemas cardiovasculares como el desarrollo de hipertensión arterial y
enfermedades del corazón.
• Efectos fisiológicos o del funcionamiento interno y de la condición
psicológica.
• Alteraciones del rendimiento intelectual y de la capacidad de adquirir nuevos
conocimientos, de especial importancia en los niños pequeños.
• Creación de hostilidad y agresividad social.
El ruido en
el mundo del trabajo
En un país
como Estados Unidos se considera que un cálculo conservador es que hay unos 25
millones de trabajadores expuestos “a valores posiblemente riesgosos de ruido
en su trabajo”, en especial en el ambiente industrial.
El excesivo
y prolongado ruido en el puesto de trabajo es capaz de desencadenar
enfermedades profesionales como estrés crónico, cefaleas, trastornos del sueño,
presión alta, enfermedades del corazón, y ante todo accidentes laborales,
algunos de ellos con resultados fatales. En nuestro país se han llegado a
producir en un año no menos de 11,000 accidentes laborales, ¿Cuántos de ellos
en puestos de trabajo ruidosos?
Todo
trabajador que inicia a laborar en una industria considerada “ruidosa” debe
tener una medición de su capacidad auditiva (audiometría) basal o inicial y
después, a través de los controles anuales, se podrá establecer si ha aparecido
disminución de la audición o hipoacusia traumática.
Llamo la
atención al hecho de que el médico de la empresa y los sindicatos, (Comité de
seguridad ocupacional) deberán darle seguimiento a la aparición de los efectos
nocivos del ruido sobre la capacidad auditiva que se expresa por dolor en
oídos, salida de líquido o exudado por los oídos, ruidos o tinitus
persistentes, dificultad para oír de aparición reciente, sensación de que
“tiene como ocupados o llenos los oídos” y presencia de cuerpos extraños en los
oídos.
Si
tuviéramos dudas sobre si estamos frente a niveles dañinos de ruidos convendría
guiarse por la experiencia de expertos norteamericanos (Secretos de la medicina
del trabajo, de R Bowler y J. Cone, Mcgraw Hill Editores, México, 2000) que
establece lo siguiente:
“Una regla
general valiosa ayuda a determinar si existen valores de ruido posiblemente
riesgosas en un puesto de trabajo: cuando es necesario gritar a una persona que
está a un metro de distancia o menos para ser escuchado, el nivel de ruido en
el ambiente probablemente es de 85 decibeles o más”.
El uso de la
debida protección contra el ruido tendrá los efectos benéficos de reducir el
estrés general, menor fatiga, ausencia de entumecimiento auditivo y de tinitus
(zumbidos) después del turno laboral.
Prevención y
control del ruido
Zeledón
Úbeda en su intenso trabajo a favor de promover un medio ambiente sonoro
saludable como un derecho humano fundamental, propone el ordenamiento
territorial asociado a otras medidas como el aislamiento acústico del equipo
ruidoso, el acondicionamiento acústico de los locales y el apantallamiento.
Además
propone la educación ambiental y el cumplimiento del conjunto de normas legales
existentes, entre los cuales se encuentran desde la Constitución Política
vigente, el Código del Trabajo y los convenios internacionales suscritos por
nuestro país (OIT, OMS, OPS y otros), así como el código penal y ley ambiental,
entre otros.
Para los
médicos internistas y la medicina en general, será siempre obligatorio
considerar el factor o factores adversos provenientes del trabajo en la salud
de nuestros pacientes. El trabajo “puede ser un digno laurel” siempre y cuando
sea decente.
(*)
Especialista en Medicina Interna, autor del libro “Larga vida y prosperidad,
consejos de salud”.
Clínica Calle principal de Altamira, frente a la CECA, Managua. Teléf. 22780830
y 22670151.
maltezvic@hotmail.com
Día Internacional de Conciencia sobre el Ruido 2022
Día Internacional de Conciencia sobre el Ruido
Último miércoles de abril
Doraldina Zeledón Úbeda
Pero moleste o no, es ruido el sonido que sobrepasa los niveles establecidos
para no afectar la salud, los derechos humanos y el ambiente.
Moleste o no, puede afectar, según el nivel sonoro y el tiempo de exposición.
Por ejemplo, escuchar música con altos decibeles o el uso prolongado de
audífonos:
Más del 5% de la población mundial –esto es, 466 millones de personas–
presenta pérdidas de audición discapacitantes (432 millones de adultos y 34
millones de niños) que afectan a su calidad de vida". Organización Mundial
de la Salud (OMS) y Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).
Abril 2022.
domingo, 17 de abril de 2022
sábado, 19 de febrero de 2022
El martirio nuestro de todos los días
Vivir en el centro de la ciudad en pleno siglo veintiuno dejó de ser una prerrogativa, los negocios norman la vida de las ciudades en Nicaragua.
Guillermo Rothschuh Villanueva
Desde hace años, vecinos de la calle Palo Solo, vivimos el suplicio que supone soportar altoparlantes estridentes de un negocio —Brands 4 less— que vende ropa, zapatos, chinelas, bolsos, sabanas, adornos caseros, cojines, carteras, fajas y ropa para niños y niñas, de segunda mano. Con puntualidad o persistencia sefardita, a partir de las nueve de la mañana empieza el martirio de todos los días. Más allá de la procedencia de sus dueños, parecieran gozar de absoluta inmunidad. Los llamados para modular sus arrebatos son desoídos. Se hacen los desentendidos por el estruendo que provocan.
La ilimitada permisividad de las autoridades edilicias agrava la situación. En Juigalpa cualquiera puede instalar un negocio donde se le antoje. La falta de un plan de ordenamiento de la ciudad, se convirtió en una exigencia que no puede continuar postergándose. Signo de los tiempos, en Juigalpa funcionan bares y moteles a escasos metros de escuelas primarias y secundarias. La falta de sensibilidad corroe el tejido social. La presión ciudadana disminuye ante la falta de respuesta del funcionariado local. Son pocas las personas que levantan sus voces exigiendo cambios ante una inercia letal.
Únicamente cuando están de por medio intereses políticos de los gobernantes, salen presurosos a buscar como remediar la situación. La invasión de negocios en los corredores frente al Parque Central, coparon el acceso al CDI Tía Irma, totalmente reacondicionado, para albergar un centro infantil. Una herencia de la niña Irma Mongrío, a su sobrino, el presidente Daniel Ortega, quien donó la propiedad para los niños. Con las primeras protestas por obstrucción al paso peatonal frente al albergue, las autoridades municipales salieron a desalojarlas con la velocidad del rayo.
Igual ocurre en el tramo de las instalaciones de la Administración de Rentas, lo inconcebible es que no hayan actuado con el mismo celo, liberando obstáculos a centenares de niñas y niños que acuden a diario a recibir clases en la Escuela Nuestra Señora de la Asunción, a escasos metros de la Administración de Rentas. Un comportamiento hiriente. La dualidad no deja de resentir a los juigalpinos. Ojos abiertos para no ofender al mandatario y cerrados en sus respuestas a las demandas ciudadanas. En vísperas de elecciones no es remoto que anuncien cambios y desalojos.
Más allá de las motivaciones sería ideal que las decisiones fuesen definitivas. No vaya a ser que ocurra algo similar a lo que pasó con la inauguración del Año Escolar en Juigalpa, en enero de 2018, frente a la casa de la educadora chontaleña Josefa Toledo de Aguerri. Mandaron a desalojar a los negociantes ubicados en los corredores, anexos y Parque Central. Un alegrón de burro, como dicen los chontaleños. No había pasado una semana cuando ya estaban instalados de regreso. En esa ocasión casi me convierto en un hazmerreir, estaba a punto de felicitar al alcalde Erwing de Castilla.
En Palo Solo uno de los más afectados es mi padre, Guillermo Rothschuh Tablada, con más de 94 años encima, la ración diaria concluye hasta las seis de la tarde. En casa no se puede conversar, ni almorzar tranquilos. Es la segunda vez que debe lidiar para tratar de librarse de los ruidos. La primera ocasión fue con los desafueros de la secta Jesucristo Todopoderoso. Alquilaban la Casa del Maestro, contiguo a nuestro hogar. Cantos y gritos en los altoparlantes empezaban por la tarde y concluían hasta en altas horas de la noche. Mi padre se amparó ante la Corte Suprema de Justicia, quien falló a su favor.
Para tratar de moderar el uso de los altoparlantes, solicité la intervención del jefe en aquel entonces de la Policía Nacional de Chontales, Comisionado Mayor Bayardo Rosales. Al constatar el abuso de los administradores de Brands 4 less, los policías ordenaron que bajaran el volumen. No habían caminado media cuadra, cuando fueron desafiados. Lo pusieron más alto. Ante mi nuevo reclamo, se presentó el propio Comisionado Rosales. Se hizo el silencio. Días después volvió el padecimiento. Rosales se abstuvo de intervenir. ¿Qué intereses de por medio impidieron su actuación? ¿Ante quiénes recurrieron?
Ahora a Brands 4 less le hace coro la venta de teléfonos y accesorios para celulares, Nazyr Móvil Vent. El impertinente empieza a tronar desde las ocho de la mañana, sábados y domingos, hasta las cinco de la tarde. Solo falta que los negociantes de la esquina instalen los suyos. Estaríamos frente a una versión renovada de la Torre de Babel. Con el añadido que los administradores de Brands 4 less, lograron les autorizaran también instalar toldos en la calle, en un ejercicio de impunidad y prepotencia sin igual. Son los amos de la cuadra. Nadie puede meterse con ellos. Gozan de una protección insólita.
Vivir en el centro de la ciudad en pleno siglo veintiuno dejó de ser una prerrogativa, los negocios norman la vida de las ciudades en Nicaragua. Pareciera que existe placer por volver insoportable la vida de sus habitantes. Ni obispos ni clérigos se libran del azote. Lo mismo acontece en Juigalpa, León, Chinandega, Granada, Masaya, Jinotepe, Boaco, Estelí, Matagalpa, etc. La única razón por la que pueden cambiar de opinión quienes rigen el destino de nuestros pueblos, tiene profundas raíces políticas. Dueños de un pragmatismo rampante, las decisiones tienen su origen en la obtención de votos.
La porción que recibimos en Palo Solo, es de 9 horas diarias, a la semana son 63, a veces más, nunca menos. Al mes los tímpanos han recibido 189 horas de martilleo incesante. En días festivos la cuota aumenta de una a dos horas. Al año son 2,268 horas de tormento. Hoy tengo más conciencia que nunca, de las advertencias hechas por Doraldina Zeledón, a través de los medios. Los estragos de los ruidos en nuestra salud son irreversibles. La combinación de animación y música resiente también los oídos de los negociantes más cercanos. El barullo entorpece sus transacciones.
En un intento por poner fin al infortunio, mi padre se comunicó con el alcalde Erwing de Castilla, solicitó su intervención y se hizo el sordo. Alguien me sugirió mandarle a instalar altoparlantes con altos decibeles frente a su casa y ya verás cómo reacciona. No aguantaría ni 24 horas. Solo probalo. Me recordé que para detener al general Manuel Antonio Noriega, fiel servidor de Estados Unidos en Panamá, durante la invasión militar en diciembre de 1989, los gringos lo acosaron. Instalaron altoparlantes con música estridente frente a la embajada del Vaticano, para enloquecerlo. Y lo lograron.
Todo indica que el uso desmesurado de altoparlantes por Brands 4 less fuese irreversible. Quejas y reclamos son desoídos. ¿A qué se deberá que martirizan a los vecinos a sabiendas de las autoridades edilicias? ¿A qué motivos atribuir su ineptitud e ineficacia? ¿Será que detrás de ellos hay personas ofreciéndoles protección o son ellos mismos? Pierden al acuerpar a negociantes irrespetuosos de las leyes nacionales, generan descontento. Con su proceder, afectan la salud pública. Una responsabilidad que deberían asumir con diligencia los funcionarios públicos. ¿Por qué se abstienen? ¿A qué temen?



